El productor de música urbana, Rafael “Raphy” Pina Nieves, deberá cumplir el año que le resta de libertad supervisada.

El juez Francisco Besosa, del Tribunal federal de Distrito en el Viejo San Juan, denegó la semana pasada la petición de reconsideración que hizo el productor musical en agosto pasado.

El juez explicó que Pina Nieves resultó convicto por una ofensa federal en el 2015. Luego, afirmó que el productor “reincidió al poseer armamento, siendo una persona con antecedentes penales, y fue condenado por dicho delito pocos años después de haber cumplido su pena, incluida la finalización anticipada de su supervisión. Si bien su actual cumplimiento de las condiciones de la libertad supervisada es encomiable, ello por sí solo no demuestra que dicha medida ya no sea necesaria. Persiste el hecho de que reincidió, y exigir que Pina complete el periodo de libertad supervisada contribuye a los objetivos de disuasión, protección pública, rehabilitación y respeto a la ley. Por consiguiente, el Tribunal determina que Pina debe cumplir la totalidad de su periodo de libertad supervisada”.

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Bajo esta determinación, Pina Nieves culminará su libertad supervisada el 18 de julio de 2027. Sin embargo, todavía puede acudir al Primer Circuito en Boston a apelar las decisiones del juez Besosa, quien denegó en dos instancias la petición para que le acorten el periodo que le resta cumplir de su sentencia.

El delito imputado en el 2015 y por el cual se declaró culpable fue de fraude bancario. Un año después recibió una sentencia de probatoria y multa, lo que le impidió legalmente poseer armas de fuego en el futuro.

Sin embargo, fue juzgado nuevamente luego de que agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) encontraran para agosto del 2020 un arma de fuego en un clóset de su vivienda.

Salió culpable de dos cargos de poseer un arma. En una apelación al Primer Circuito de Boston, se le eliminó uno de los cargos. Aun así, tuvo que cumplir el periodo de prisión impuesto en el 2022 por el juez Besosa de 41 meses de prisión, que por las bonificaciones que alcanzó se le redujo a dos años y dos meses. Lo hizo en la cárcel de mediana seguridad FCI Butner Medium II, en Carolina del Norte. Tras salir de prisión, cumple el periodo de tres años de libertad supervisada impuesta como parte de la sentencia.