Abatido por los altos costos en que incurre para sembrar, cosechar y recoger el grano de café, el sector cafetalero urgió este martes al secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), Hiram Torres Montalvo, a tomar acción “urgente” sobre la revisión del precio mínimo garantizado que se le paga al caficultor por cada “almud” que sale de las fincas.

En una carta remitida hasta a la gobernadora Jenniffer González Colón, la presidenta de la organización Productores de Café de Puerto Rico (Procafé), Iris Jannette Rodríguez Hernández, explicó la necesidad de que ocurra una revisión de precios.

“El planteamiento central es sencillo: el precio mínimo para el caficultor puertorriqueño debe responder a los costos reales de siembra, cultivo y cosecha a nivel finca en Puerto Rico”, afirmó.

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La medida no impulsa un precio al final de la cadena que impacte al consumidor, sino que busca incrementar el precio que el beneficiador o torrefactor paga por comprar el grano que se produce en la finca.

En la actualidad, un “almud”, que es una medida española que representa 28 libras, es de $18. El precio fue fijado en el 2017.

El secretario de Agricultura, el agrónomo Irving Rodríguez Torres, comentó a Primera Hora que se busca aumentar el precio del café a unos $20 el almud.

Sin embargo, el director de Procafé, Carlos Javier Acosta, precisó a este diario que impulsan que el aumento sea a $23 el almud. Para llegar a tal precio, la organización realizó un estudio detallado de los costos de producción.

“No debe confundirse con el precio del café semitostado importado por ADEA (Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias), que opera como un “commodity” sujeto a los movimientos del mercado mundial, según explicó recientemente el secretario de Agricultura. Son temas y realidades económicamente distintas y deben atenderse como tal", explicó Rodríguez Hernández en su carta.

Añadió que “en el caso del caficultor local, hablamos de familias que enfrentan costos crecientes de mano de obra, insumos, fertilizantes, mantenimiento, transportación, cumplimiento y operación en fincas de la montaña. Si el precio mínimo garantizado no reconoce esa realidad, sembrar, cultivar y cosechar café deja de ser económicamente viable para muchas familias productoras. Y cuando sembrar café deja de ser viable, Puerto Rico pierde muchos más que producción local, pierde empleos agrícolas, actividad económica rural, paisaje cafetalero, parte esencial de su identidad y el motor socioeconómico de las montañas de nuestra isla”.

En Puerto Rico se produjeron en el año fiscal 2024 al 2025 unos 32,111 quintales de café. Sin embargo, se tuvieron que importar 388,835 quintales, debido al alto consumo de esta aromática bebida en la Isla. Esto representó que la producción local fue de apenas 7.63%, según cifras oficiales del Departamento de Agricultura.

Es el DACO quien tiene la potestad de revisar el precio del café, debido a que, por ley, se concedió la facultad para regular el costo de este producto agrícola. Sin embargo, es el secretario de Agricultura, quien tiene un representante en el Comité del Café que se debe formar en la agencia para revisar el precio, quien ha liderado los esfuerzos para lograr el aumento.

Además del secretario, la Asociación de Compradores y Beneficiadores de Café de la Montaña y la Asociación de Torrefactores de Café han apoyado el esfuerzo de los caficultores para aumentarles el precio al que compran el grano. Estos grupos también están representados en el Comité.

Reacciona DACO

El secretario del DACO, Hiram Torres Montalvo, explicó en una conferencia de prensa en La Fortaleza que en realidad no forma parte del Comité del Café que analiza el aumento del precio del almud. Reiteró que los esfuerzos los lidera el secretario de Agricultura.

Comentó que espera que el comité le presente el informe de hallazgos y recomendaciones para tomar acción.

“Yo voy a actuar de manera responsable. Nuestra gobernadora y nuestra administración están en contra de cualquier aumento que afecte al consumidor. Así que esto se tiene que atender y buscar un punto medio de los entendidos, donde, claro está, se proteja al consumidor, pero también se le haga justicia a la industria del café en la Isla”, afirmó.

Torres Montalvo alegó que la última revisión del precio del café fue en el 2023. Sin embargo, el director de Procafé explicó que esa revisión fue para el dinero que gana el beneficiador y ese dinero nunca llegó a los caficultores, que son el grupo para quienes reclaman el aumento.