Las escuelas que se encuentran en 21 municipios de Puerto Rico, la mayoría en la zona oeste, no podrán reabrir la semana que viene por estar en un nivel alto de transmisión del COVID-19.

Según los datos del Departamento de Salud, los pueblos que se encuentran en el nivel rojo son: Aguadilla, Añasco, Barranquitas, Cabo Rojo, Cataño, Hatillo, Isabela, Jayuya, Juana Díaz, Lajas, Lares, Loíza, Maricao, Morovis, Naranjito, Peñuelas, Ponce, Quebradillas, Rincón, Sabana Grande y Santa Isabel.

Nivel de transmisión por municipios.
Nivel de transmisión por municipios.

Los restantes 57 municipios están entre los niveles de transmisión sustancial, moderada y baja, y estarían aptos para que las escuelas puedan reanudar sus clases presenciales a partir del próximo lunes, 1 de marzo.

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La agencia salubrista del País utiliza el número de casos en los pasados siete días y el por ciento de pruebas positivas realizadas para clasificar por colores la transmisión del virus en los municipios, explicó la coordinadora del proyecto de vigilancia escolar, Wilmarí de Jesús. Los colores utilizados son azul (transmisión baja), amarillo (moderada), anaranjado (sustancial) y rojo (alta).

“Cuando tenemos ambos indicadores, debemos escoger el nivel de riesgo del indicador mayor. ¿Por qué se hace de esa manera? Porque tenemos que asumir el ser responsables en este proceso y asumir entonces los niveles de riesgo que corresponden al mayor para tomar las decisiones correctas”, detalló la demógrafa.

Un municipio será marcado en rojo cuando las pruebas que arrojen resultados positivos a COVID-19 en los pasados siete días superen el 10% o que se reporten 100 nuevos casos por cada 100,000 habitantes.

La semana pasada, eran 31 los ayuntamientos que se encontraban en el nivel rojo; mientras, 47 estaban aptos para que las escuelas reabrieran.

Mapa que identifica en rojo los pueblos en niveles críticos de contagio por coronavirus y que no podrían abrir sus escuelas.
Mapa que identifica en rojo los pueblos en niveles críticos de contagio por coronavirus y que no podrían abrir sus escuelas.

“Ha habido una serie de cambio entre la semana pasada a esta. Es varía depende de la cantidad de pruebas que se hagan, las situaciones que ocurran en el municipio y si hay brote o no hay brote”, añadió de Jesús.

En estos momento, todo Puerto Rico se encuentra en el nivel naranja, lo que representa una transmisión sustancial.

“Es importante que entiendan que para que la escuela quiera tener la modalidad híbrida, de clases presenciales, uno de los criterios importantes es que su municipio no esté en el nivel rojo”, sostuvo el designado secretario de Salud, Carlos Mellado, en conferencia de prensa.

Además, el funcionario apuntó que los planteles que deseen recibir presencialmente a los estudiantes a partir del próximo lunes, 1 de marzo, deben cumplir con la “seguridad, protección personal para los estudiantes y los maestros, cumplir con las distancias y todo lo que el protocolo establece. Además de eso, lo más importante, es que esté registrado en nuestro bio-portal”.

Asimismo, el personal de las escuelas que vayan a reabrir deberá tomar dos cursos virtuales, que comenzaron a ofrecerse hoy a sobre 3,000 maestro. Esta es la razón por la que Salud no ha emitido, hasta la tarde de hoy, alguna certificación preliminar que permita que los estudiantes lleguen a los salones el lunes. Proyectó que en horas de la noche las solicitudes de apertura podrían aumentar.

Estas certificaciones preliminares de apertura serán otorgadas una vez los directores de las escuelas le comuniquen a Salud que cumplen con todos los requisitos. Posteriormente, una vez la escuela haya comenzado las clases presenciales, un epidemiólogo realizará una inspección para corroborar que cumplen con los protocolos establecidos.

Aquellos planteles que los inspectores constaten que han incumplido con las medidas salubristas solo deberán cerrar y volver a las clases a distancia. Mellado descartó, por el momento, que fueran aplicar sanciones por poner en riesgo la vida de los niños y maestros.

Por otro lado, con la llegada de más vacunas al archipiélago borincano, Salud buscará inocular a aquellos adultos mayores que sean cuidadores de niños que vayan a asistir a los salones de clases.

Hasta hoy, unos 61,000 maestros han sido vacunados contra el COVID-19, entre primeras y segundas dosis.

“La bola está en la cancha de los municipios”

Para Mellado, las iniciativas que ha estado tomando la agencia salubrista que dirige –como la vacunación, el Sistema de Rastreo Municipal, el proceso de vigilancia molecular y los cierres de establecimientos que no cumplan con las órdenes ejecutivas para prevenir la propagación del virus– “está teniendo un resultado positivo”.

“Ustedes están viendo cómo Puerto Rico está mejorando sus números. Si viene la vacuna, que va a venir la semana que viene, ustedes van a ir viendo una disminución en la cantidad de casos”, proyectó.

De acuerdo al reporte mañanero de Salud, hasta el miércoles, el SARS-CoV-2 había cobrado 2,007 vidas y se habían registrado 91,834 casos confirmados. Mientras, 242 personas estaban hospitalizadas, 33 de estos pediátricos.

“La bola está en la cancha del municipio. Si el municipio está en rojo y deciden portarse mal este fin de semana, van a seguir en rojo, pero si tomas la salud en tus manos y decides no aglomerarte, mantener distanciamiento y seguir las reglas, van a ver cómo esos números van a disminuir y van a poder regalarle a sus niños el que estén presencialmente en una escuela. Ese es el objetivo del gobierno”, indicó el secretario nominado.