Empleados gubernamentales están que prenden con Jenniffer González
Trabajadores repudian imposición “injusta” de la gobernadora al cobrarles de vacaciones la Semana Santa.

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Hay malestar general.
Empleados del gobierno aseguraron que, lejos de representar algo positivo, el anuncio de la gobernadora Jenniffer González Colón de dar libre con cargo a vacaciones cuatro días de la venidera Semana Santa, lo que ha desatado es un malestar e indignación generalizado entre los empleados públicos.
Tres trabajadoras, que prefirieron mantener su nombre en anonimato por temor a represalias, en entrevista con Primera Hora, hicieron referencia al hecho de que, contrario a lo que ocurría en el pasado, cuando los empleados públicos acumulaban más tiempo de vacaciones al año, con los cambios a la ley actualmente solo acumulan 15 días al año en el mejor escenario, que es el de aquellos con más de 15 años de experiencia, a razón de 1.25 días por mes.
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El anuncio de la mandataria, además, según explicaron, se hace sin consultar el sentir de los empleados que, por regla general, no pueden elegir si se acogen a esos días libres con cargo a vacaciones, sino que son forzados a esa práctica una vez se decide cerrar sus oficinas. Esa práctica se viene repitiendo bajo esta administración, aseguraron, en diferentes periodos feriados, como ocurrió recientemente en diciembre y enero pasado.
Para colmo, las trabajadoras condenaron que el anuncio se hace apenas unos días antes, de manera que ni siquiera les da un tiempo prudente para hacer algún tipo de arreglo con el fin de disfrutar los días como quisieran.
Una empleada del área de compensaciones de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado (CFSE) describió que, “para tener, al menos 18 días acumulados, no puedo ausentarme ni un solo día por un año. Y nosotros, como nos dejaron también aquí por tiempo indefinido, y ya tenemos más de 60 años, pues tenemos citas médicas mensuales. Por lo menos una al mes. Y pues ahí ya agoté mis días que acumulé. Y venir dando días con cargos a vacaciones desde diciembre, en enero, y ahora para marzo y abril en Semana Santa, pues ¿qué sucede? Son cuatro días, y para mí significan cuatro meses. Entonces, ¿cuándo yo voy a poder acumular días (de vacaciones)? No puedo. Y como yo está la mayoría”.
Condenó que, “si vas a dar esos días de forma obligatoria”, no avisen de la decisión con tiempo, para poder hacer planes y “dar el brinco y ver a mi familia.
“Pero decirlo cuatro días antes, ¿pues que puede uno hacer?”, lamentó agregando que verificó el precio de un pasaje para donde está su familia y estaba en $800, suma que no tiene en absoluto disponible.

“Y si le quitan esos días del sueldo, porque eso también nos puede pasar a muchos, que en vez no los quiten del sueldo porque no los tenemos (días acumulados), entonces es más complicado aún”, insistió, agregando que, en su caso, ella no tiene días de vacaciones acumulados, por lo que estos días, “que me impusieron, no que yo escogí”, se los irían descontando a medida que los acumule en el futuro.
Aprovechó para subrayar que esta molesta situación se suma al hecho de que ya viven bajo la agonía de que les espera recibir “una pensión de indigente” que, a duras penas, les daría para sobrevivir en conjunto con el beneficio de Seguro Social.
“Nos acostamos una noche con una cosa y despertamos con otra. Es bien injusto”, insistió.
Mientras, otra empleada de la división legal de la CFSE, explicó que ni siquiera ha pasado el tiempo suficiente para que acumulen cuatro días de vacaciones en lo que va de año.
“Si nosotros sumamos los dos días que nos quitaron en enero, y los cuatro días que nos piensan quitar, para los efectos nos están quitando seis días. Al 30 de abril, nosotros lo que hemos acumulado, si nos vamos en año natural, es 3.75 días. O sea, ya nos están quitando por encima de lo que estamos acumulando”, resaltó.
A eso se suma, agregó, “que la gente en el gobierno está avejentando, porque no están contratando gente nueva y el retiro cada vez lo extienden por más años. Así que somos una población de personas que estamos la mayoría entre 35 a 50 o 60 años, tenemos padres mayores, tenemos situaciones, condiciones, y cada vez que faltamos o tenemos una situación en la familia, pues nos descuentan”.
“Prácticamente, nos están cohibiendo el derecho de disfrutar las vacaciones en el momento en que nosotros podamos coordinarlas, o, en base a que yo tuviera que faltar, pues por lo menos yo decir pues no voy a coger este año vacaciones, porque ya me he ausentado lo suficiente para no coger vacaciones”, denunció.
Todavía más, “entramos en órdenes de descuento, porque si me descuentas más días de los que yo tengo, pues automáticamente me van a descontar del salario. Entonces, ¿cómo la administración va a trabajar eso, cuando los empleados se queden sin días? Te los descuentan del cheque. Ese es el problema. Ellos dicen que los prestan, pero los prestan con la condición de que no se ausente el empleado. Si el empleado tiene una situación y se tiene que ausentar, ese día que se ausenta se lo descuentan al cheque”.
La situación es tan extrema para algunos, que una compañera que estaba fuera recuperándose de una operación la llamó para decirle que iba a reportarse a laborar antes de tiempo, “cuando todavía no está recuperada ni autorizada por el médico”, porque temía que le descontaran los días del cheque.
“Esto lo hacen sin ningún tipo de consideración, no consideran a la población de empleados que tenemos, no consideran el servicio. Ellos, simplemente, se enfocan en el ahorro, y la excusa de la Semana Santa, pues la reflexión”, denunció.

“Y ya no se puede hacer absolutamente nada. Pelear. Rogarle a Dios que no cierren (la agencia). Ahora digo yo, reflexionar, lo que dice la gobernadora, pero pa que no cierren. Esa es la única reflexión que hacemos ahora mismo, es rogar que no cierren”, agregó, insistiendo en que “la molestia es general”.
Otra empleada de la CFSE, de la región de Carolina, se sumó a la condena, cuestionando “para qué nos piden un plan de vacaciones, si no lo honran”.
“Y entonces, si se suma de que le surja alguna emergencia al empleado, que tenga que salir, lo que sea, lo cual es probable que suceda, por su familia, sus hijos, pues entonces, ¿con qué nos quedamos?”, reclamó.
“Encontramos que es algo sumamente injusto. Estamos indignados. Y es general. Es una imposición que no nos beneficia para nada. Al contrario, nos perjudica. Los que no tienen (días acumulados), pues entonces les tienen que prestar, luego se los descuentan. Es un salpafuera. No hay estructura”, insistió. “Tenemos que pujar los días de vacaciones. Y tras que básicamente los pujamos, pues entonces vienen y nos los quitan. ¡No hombre, no! ¡Así no se puede! Hay un malestar entre los empleados terrible, y general”.
A todo eso, acotaron las tres empleadas de la CFSE, se suma el revuelo que se arma con la suspensión de los servicios a las personas lesionadas, cuyas citas, terapias y hasta cirugías se tienen que reprogramar, causando un gran malestar entre esas personas.
“Y la persona que siga con el dolor sin coger su terapia. Y cuando regresen van a estar molestos, con toda razón. Pero al parecer eso no es importante”, condenó una de ellas.

“Tenemos lesionados citados, tenemos patronos que tienen que venir a hacer diferentes gestiones, tenemos compañeros que aquí en la división legal que inclusive tienen vistas esa semana en el tribunal. ¿Qué vamos a hacer con esas vistas, que son casos que tienen que ver con el dinero directamente al fondo, recuperación del fondo?”, agregó la empleada de la división legal, indicando que, si el juez puede determinar que no va a suspender la vista, pues la Rama Judicial es aparte a la Rama Ejecutiva.
“Hay que hacer todo un andamiaje para poder cambiar las citas de terapias de los pacientes, las citas de cirugías, imagínese… ¡oiga, la reflexión no le va a quitar el dolor!… O sea, es una cosa que, estamos sorprendidos, porque ha sido como que un patrón impuesto. Es sumamente difícil”, denunció la empleada de la región de Carolina.
Raymond Valentín Matta, presidente de la Unión de Empleados de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado (UECFSE) confirmó también que, en efecto, hay un gran malestar entre los empleados, y ha recibido un sinnúmero de llamadas de ellos quejándose por la situación. El líder unionado se unió al reclamo en contra de esa imposición a los empleados público, o que al menos se respete el principio de voluntariedad para acogerse a esos días con cargo a vacaciones.
De manera similar, líderes de la UAW solicitaron a la gobernadora que concediera los días de Semana Santa sin cargo a licencia alguna, o que acogerse a esos días con cargo a vacaciones “sea estrictamente voluntario, y que se garantice además la oportunidad de continuar trabajando a quienes así lo deseen”.
Igualmente, el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras (SPT SEIU) exigió que los días de Semana Santa se concedieran sin cargo a vacaciones, y reclamó que no tomen más decisiones unilaterales que se afecten a la clase trabajadora.
Primera Hora contactó a la Oficina de Administración y Transformación de los Recursos Humanos para que abordaran la situación, pero nunca se recibió respuesta.


