La gobernadora Jenniffer González Colón aseguró que, al menos para esta semana, no se anunciará un racionamiento de agua inmediato para las zonas que se nutren del embalse de Carraízo, que actualmente está en nivel de ajustes operacionales. Sin embargo, fue categórica en advertir que hay que prepararse “para el peor escenario” y llamó a la población a hacer un “uso prudente” del agua.

Luego de una reunión que incluyó a jefes de varias a agencias, el Comité de Sequía, expertos del Servicio Nacional de Meteorología (SNM) y alcaldes y alcaldesas de los municipios que se verían impactados por el eventual racionamiento, la gobernadora repasó las gráficas de los niveles de los embalses, que muestra que tanto Carraízo como el embalse de Cidra están ya en nivel de ajustes operacionales, mientras que el resto -casi todos- también muestran una tendencia a la pérdida continua de agua.

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Carraízo, que describió como un embalse en condición “crítica”, es la fuente de donde se suple de agua a parte de San Juan, Carolina, Trujillo Alto, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos. Todas esas zonas, explicó la gobernadora, podrían ver un eventual racionamiento de agua si no mejora la situación del embalse, es decir, si no cae suficiente lluvia que logre aumentar o al menos estabilizar su nivel.

Para esta semana no se espera que esto ocurra debido a las condiciones del clima y el Gobierno no dio un estimado de fecha para cuándo pudiera estar implementándose la temida medida.

“El llamado que estamos haciendo hoy es a la prudencia en el uso del agua”, reclamó la gobernadora. “Tenemos que tener prudencia en el uso del agua. Esto de estar pegando manguera, que yo sé que a todos los puertorriqueños nos encanta pegar manguera en las marquesinas, pegar manguera en las aceras, regar las plantas, lavar los carros, llenar las piscianas plásticas, por lo menos en la zona metropolitana, estamos hablando San Juan, Carolina, Trujillo Alto, Gurabo, Loíza, Canóvanas y Juncos, que se sirven estos siete municipios de la planta de Carraízo, tenemos que ser bien cuidadosos con el uso de agua”.

La gobernadora Jenniffer González Colón
La gobernadora Jenniffer González Colón (Xavier Araújo)

Comentó que, en el caso particular de Carraízo, una vez llega a los 30 metros el nivel, ya no puede llegar líquido a las tomas de agua. Actualmente está en 37 metros, y no se espera que haya lluvias en los próximos días que puedan suplir agua al embalse.

“Esto significa que tenemos que alargar el uso de esta agua, para poder tenerla todos los días. Tenemos que tomar unas medidas de control en el gasto del agua, si queremos tenerla por más tiempo”, sostuvo, indicando que esas medidas debían comenzar a tomarse de inmediato.

Agregó que “nos tenemos que preparar, lamentablemente, para lo peor”.

“¿Y qué puede ser lo peor? Lo peor pudiera ser el que tengamos que entrar en algún momento en las próximas semanas en algún plan de interrupción programadas, si no llueve encima de Carraízo”, sostuvo.

“Tiene que llover copiosamente sobre Carraízo para que el embalse recoja suficiente agua. Mientras eso no ocurra, tenemos que ser bien cautelosos con el uso del agua”, reiteró.

Dejó claro que, por el momento no hay un racionamiento, pero era necesario comenzar la discusión de “posibles planes de interrupciones para esa zona”.

El embalse Carraízo está a siete metros de no poder extraer agua.
El embalse Carraízo está a siete metros de no poder extraer agua. (Xavier Araújo)

Agregó que tendrían otra reunión a finales de esta semana, entre jueves y viernes, para determinar el curso de acción para los días subsiguientes.

La gobernadora explicó que ya han estado tomando acciones para mitigar los efectos de la sequía, incluyendo la congelación de precios en productos relacionados con el agua, como las cisternas, de manera que la gente pueda irse preparando para eventuales racionamientos.

Como parte de la conferencia de prensa, Ernesto Rodríguez, meteorólogo del SNM, comunicó que el pronóstico para los próximos días es que se espera muy poca lluvia y bastante calor, lo que supondría todavía más presión sobre los embalses.

Comentó que la cuenca de Carraízo solo recibió en los últimos días una pulgada, lo que supone un gran déficit con respecto a su normalidad de 8 pulgadas. Asimismo, destacó que los suelos también están más secos de lo normal, lo que significa que cualquier escorrentía va a ser menor porque el agua de lluvia va a ser absorbida por esos suelos secos.

De igual manera, el Río Grande de Loíza está por debajo de sus niveles históricos, y “básicamente, es un hilito de agua entrando a Carraízo”.

Recordó la situación de la sequía del 2015, y sostuvo que para este año (2026) se espera un evento de El Niño “todavía más fuerte”, por lo que llamó a prepararse para eso.

Asimismo, explicó que también hay polvo del Sahara, que inhibe la formación de lluvia, si bien para el próximo mes debería comenzar a disminuir.

El presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), ingeniero Luis González Delgado, se hizo eco de la situación, indicando que “ha sido un año bien retante en términos de lo que es el efecto de El Niño, y como meteorológicamente se ha proyectado el clima en Puerto Rico”.

Luego de repasar las acciones que han tomado para evitar llegar a un racionamiento, reiteró la exhortación al uso prudente del agua, y le añadió un llamado a orar para que caiga lluvia.

“Esto es lo que humanamente hemos hecho para combatir el efecto de sequía. Pero llega el momento en que ya la naturaleza comienza a ganar terreno, los seres humanos no tenemos completo y absoluto control de la naturaleza, y ahí es que se están viendo los efectos”, sostuvo.

“Todo lo que estamos haciendo y todas las decisiones que estamos tomando, es para poder batallar con aquellas premisas de las cuales nosotros tenemos el control como seres humanos. Ya hay otra parte que está fuera de nuestro control, y ahí es que nosotros pues… y lo digo con honestidad, y a este clamor de uso responsable de agua, le añado también el clamor a Papito Dios”, agregó. “Dios es el que tiene el poder para poder trabajar con los imposibles, y entendemos que, si todos también nos unimos en oración para que este patrón cambie y que Dios tenga misericordia de nuestra Isla, que podamos tener las lluvias y que también podamos revertir esto y que no tengamos que entrar en planes que interrumpan el servicio a nuestra ciudadanía”.

La gobernadora evitó dar una cantidad exacta de cuántos días de suministro de agua quedarían en el embalse de Carraízo, siguiendo el uso que se la da de ordinario, y en cambio insistió en evitar el mal uso o despilfarro de agua.

“No podemos seguir gastando como lo hacemos de manera natural. No podemos seguir gastando agua como estamos gastando para lavar los carros, para regar las plantas, como lo hacemos de manera ordinaria. Estamos hablando de que estamos en un nivel crítico en el embalse de Carraízo”, insistió.

“Si queremos extenderle la vida a este embalse, que es bien variable la cantidad de agua que tiene, que comienzan las clases esta semana, las clases siguen en pie, nosotros no podemos darnos el lujo de decir ‘ah, me quedan 15 días, me quedan 20 días, 8 días’. No es así. Porque la gente puede decir ‘ah, quedan suficientes días’. No. Pueden quedar menos”, afirmó.

Exhortó a reportar cualquier salidero de agua o tubo roto, y de igual forma arreglar cualquier liqueo en su casa.

“Notifíquelo, porque pérdida de agua en este momento, en estos municipios, significa menos agua en este embalse”, insistió.

“Le voy a decir cuáles son las consecuencias de no repararlo, o de hacer consumo inadecuado. Las consecuencias pueden ser que a partir de la semana que viene, en cualquier momento, puede haber limitaciones en el uso de agua o interrupciones programadas, de 24 horas, de 48 horas, de setenta y pico de horas, o sabrá Dios de cuánto más”, advirtió, recordando la experiencia de los racionamientos del 2015.

“Yo no quisiera que tuviéramos que llegar a eso. Por eso es la discusión que hemos tenido, y nos vamos a volver a reunir a finales de esta semana. Por eso la semana pasada declaramos una orden de emergencia, congelamos los precios en equipos de sequía, y le estamos diciendo a la gente que nos preparemos, que podamos tener las cisternas, para que el gobierno se prepare, en los hogares de ancianos nos preparemos, nos preparemos en los residenciales públicos, nos preparemos en los condominios, los municipios puedan hacer lo propio, para que pueda haber una preparación. No lo estamos dejando para última hora. Pero tiene que haber prudencia en el uso del agua, porque si no, la zona metropolitana se va a ver afectada”, insistió la gobernadora, alertando que el llamado es para toda la Isla porque la situación crítica podría extenderse a otros embalses en los próximos días.

Por otro lado, la gobernadora indicó que a través del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) se ha dispuesto un plan de ayuda o incentivo de $5,000 para “aquellos negocios que han sido impactados por la falta de agua”.

La gobernadora ofreció el número 787-620-2482 para reportar salideros a la AAA, y el portal www.sbp.pr.gov para beneficiarse del incentivo de $5,000 del DDEC.

Mientras, en un asunto relacionado, la gobernadora descartó que fueran a imponer multas por mal uso del agua, y apeló a la razón de la ciudadanía. Sostuvo que prefería que los oficiales de la AAA se dedicaran a proveer agua y atender las reparaciones, en lugar de perseguir a posibles infractores.

“Yo no creo que esa es la función de Acueductos. Yo prefiero que estén pendientes mejor a los abastos de agua, a las conexiones, a la planificación, a maximizar el uso de agua, que a ser policías de dar multas. Así que yo no estoy contemplando el uso de las multas. Yo apelo, yo confío en que el pueblo de Puerto Rico va a ser prudente en el uso del agua. Yo espero que no tengamos que llegar a eso (de poner multas)”, afirmó.