Las lluvias provocadas por el paso de una vigorosa onda tropical durante los pasados días continúan reflejándose en los niveles de los principales embalses de Puerto Rico, con La Plata y Carraízo entre los cuerpos de agua que registraron los mayores aumentos.

Según el monitoreo diario de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), actualizado a las 5:00 a. m. de este sábado, el nivel del embalse La Plata aumentó 0.21 metros durante las últimas 24 horas, mientras que Carraízo registró un incremento de 0.16 metros.

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La Plata se encontraba esta mañana en 44.61 metros, luego del aumento registrado durante el periodo de monitoreo. Actualmente se encuentra bajo en nivel de ajustes operacionales. Para lograr estar en el nivel de seguridad debe llegar a los 47.70 metros.

Niveles de los embalses.
Niveles de los embalses. (Captura)

Por su parte, Carraízo alcanzó 40.80 metros, un incremento que también refleja el efecto de las lluvias recientes sobre sus respectivas cuencas. Este embalse está a solo 0.15 metros de llegar a nivel de desborde.

El aumento en La Plata resulta particularmente significativo debido a que este embalse había experimentado una tendencia descendente durante semanas de poca lluvia. Las precipitaciones asociadas a la onda tropical aportaron agua a las áreas de captación y permitieron una recuperación en su nivel.

Más embalses también aumentaron

El incremento no se limitó a La Plata y Carraízo. El informe de la AAA muestra aumentos en varios embalses durante las pasadas 24 horas.

Entre ellos se encuentran Cidra (+0.01 metro), Río Blanco (+0.06), Fajardo (+0.10), Guayabal (+0.01), Matru​llas (+0.03), Loco (+0.02) y Dos Bocas (+0.13 metros).

También registraron aumentos Cayey y Lucchetti, entre otros cuerpos de agua.

Aunque las lluvias de los pasados días permitieron una recuperación en numerosos embalses, el comportamiento de sus niveles dependerá de cuánto continúe lloviendo sobre las respectivas cuencas durante los próximos días.

El pronóstico del tiempo mantiene la posibilidad de aguaceros, principalmente durante las tardes, aunque de manera más localizada sobre sectores del interior y oeste de Puerto Rico.