Este viernes no fue un día cualquiera en la Escuela Superior Especializada en Matemáticas y Deportes Josefina León Zayas, de Jayuya. La atmósfera era competitiva y de ingenio estudiantil.

Y es que a partir de las 10:00 a.m. se celebró la Décima Competencia de Carritos Solares que reunió a más de 60 alumnos de grados décimos, undécimos y duodécimos de 15 escuelas a nivel isla.

“Este proyecto lo hacemos con el mayor de los cariños. Surge de la escuela, de una iniciativa de un grupo de estudiantes y el apoyo de la comunidad de manera que lo amamos y lo queremos muchísimo y vamos a estar celebrando los 10 años”, explicó a Primera Hora el profesor Luis Altori Vargas, quien ahora es gerente general del proyecto.

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Comenzó como una iniciativa dirigida únicamente a los estudiantes de esta escuela, con la asistencia de un ingeniero jayuyano, recordó Altori Vargas. Seis años después, incluyeron la participación de escuelas de toda la isla.

Las categorías

El concurso de este año incluyó cuatro categorías: diseño y funcionamiento, velocidad, “Challenge” y “All Stars”.

La categoría de diseño y funcionamiento fue evaluada por cinco jueces, tres maestros y dos ingenieros del Colegio de Ingenieros Mecánicos.

“Cuando digo funcionamiento, es que vamos a estar viendo que ese carro funcione, que se hagan todas las transferencias de energía, hay cuatro conversiones de energía (y)_tres de ellas se utilizan en ese momento. El estudiante tiene que estar claro de eso”, estableció Altori Vargas.

Los que participaron en la categoría de competencia colocaron sus vehículos en una pista de 32 pies de largo preparada para esta carrera. Se hicieron dos carreras: una semifinal y la final.

Un participante de la competencia.
Un participante de la competencia. (Suministrada)

Participar del “Challenge” era opcional e incluyó una carrera con obstáculos de fosas de tierra, piedra y fango. Por ser el décimo aniversario del evento, el “All Star” reunió a exalumnos, quienes volvieron a competir.

Cada categoría premió a tres estudiantes que sobresalieron con una copa por equipo y una medalla por participante.

Todo participante que ganó primer lugar recibió un cheque de $100, el que logró el segundo de $75 y $50 el de tercer lugar.

Desde ayer, el alumno Alan G. Torres Vélez se cantó listo para el concurso. Él y su equipo arrasaron el año pasado, llevándose el primer premio en todas las categorías.

“La experiencia ha sido muy gratificante”, contó el adolescente de 16 años. “Tiene altas y bajas, porque tienes que competir con tus compañeros con los que estuviste cogiendo clases varios años y te llevas súper bien, después competir con ellos es algo que es chocante”, admitió al adelantar que posiblemente se dedique a la ingeniería mecánica como profesional.

La directora escolar, Lissette López Rivera, aseguró estar enorgullecida de ser testigo del despliegue de la aptitud intelectual de sus estudiantes y la colaboración entre programas.

“Es un placer verlo. Otra cosa que nos motiva mucho es que es uno de los grandes proyectos de mi escuela y envuelve muchos programas vocacionales y académicos…el programa de culinaria va a trabajar lo que es la comida durante la competencia, ahora mismo tenemos el programa de agricultura que está trabajando lo que es el patio, ordenando la escuela. O sea, lo vemos como una competencia escolar y todos estamos trabajando para el gran día de mañana (hoy, viernes) que todo se dé como tiene que ser. Estamos todos unidos”, celebró.

Los ganadores

Los estudiantes que ganaron el primer lugar por diseño y funcionamiento fueron de la escuela jayuyana: Fabián Narváez, Alan Torres, Gustavo de Jesús y Reynaldo Vélez

Los triunfadores de segundo lugar en esta categoría son de la Academia Cristo Rey: Roberto Zayas, Mía Castro, Alexa Torres y Diana Delgado.

El estudiante Alan Torres, quien junto a su equipo ganó el primer lugar por diseño y funcionamiento.
El estudiante Alan Torres, quien junto a su equipo ganó el primer lugar por diseño y funcionamiento. (Suministrada)

En tercer lugar, resultaron victoriosos: Alec Justiniano Pérez, Samian Santana Rodríguez, Karynnelle Ruiz Flores e Iann Ruiz Flores, del equipo Spartans.

En velocidad, ganó el primer lugar Darianne Lee Hernández Rodríguez, Yadielis Esteves Castillo, Nadyaliz M Mercado Colon y Jayxa Rodríguez Alvarado.

Los que ocuparon el segundo lugar en esa categoría fueron: Miguel González, Magdiel Merced, Jouset Figueroa y Diego De Jesús Torres.

Adreana Camila Colón Hernández, Jean Bruno López Reyes y Gadiel Dávila Estrella, quienes ganaron tercer lugar en la categoría de velocidad.
Adreana Camila Colón Hernández, Jean Bruno López Reyes y Gadiel Dávila Estrella, quienes ganaron tercer lugar en la categoría de velocidad. (Suministrada)

Le siguieron: Adreana Camila Colón Hernández, Jean Bruno López Reyes y Gadiel Dávila Estrella.

Leny G. Irizarry Maldonado ganó la categoría “All Stars”.

¿Cómo son los carritos?

Gracias a la asistencia monetaria de auspiciadores, todo estudiante participante recibió un “kit” de materiales que contenía un motor, la placa, los ejes y los piñones para construir un vehículo motorizado.

“La estructura del carro, lo que ellos hagan en términos de ingeniería, eso es libre como ellos lo puedan hacer y los materiales que quieran utilizar”, explicó Altori Vargas al mencionar que se les recomienda usar materiales sólidos y livianos.

El carro no funciona con control remoto ni se le instalarán baterías, sino su movimiento es producto de la conversión de luz solar a energía. Los jóvenes tenían que asegurar que el carro pudiera recorrer una distancia de 32 pies de la manera más rectilínea posible.

Jueces evaluando los carros.
Jueces evaluando los carros. (Suministrada)

“Toda esa mecánica que estamos viendo, los estudiantes tienen que conocer y saber sobre eso; no es solamente sentarme y construir un carro, sino tengo que tener todos estos elementos conscientes…y ponerlos en práctica”, apuntó Altori Vargas al especificar que la meta es que puedan aplicar de manera real el uso de energías alternas.

Los resultados

La construcción del vehículo y la participación les inculcan las aptitudes de matemática, física, química, ingeniería, electrónica y electricidad a los jóvenes.

Al mismo tiempo, ha servido como motor para guiar a estudiantes como Cristhian Fabián Hernández Rivera, quien gracias a esta iniciativa se ha desarrollado como productor de eventos a sus 18 años y es quien produce esta décima edición del evento.

“La satisfacción más grande que este proyecto me ha dado es que la mayoría de mis estudiantes que salen (se gradúan) están estudiando ingeniería en el Colegio de Mayagüez y en la Politécnica. Pero más que eso, Cristhian Fabián era un estudiante que siempre decía que no le gustaba la escuela y hoy día es el que está produciendo este proyecto”, celebró Altori Vargas.

El estudiante, quien cursa su primer año en comunicaciones en la Politécnica Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), aseguró que la guianza de Altori Vargas le proveyó las herramientas necesarias para su desarrollo personal y, próximamente, profesional.

“Al final del día, no nos dimos cuenta en ese entonces, pero hoy puedo darme cuenta que realmente eso fue lo que me formó para llegar a donde estoy hoy”, admitió el joven, de 18 años y quien resaltó que, desde ya, ha facilitado producciones sin precedentes en su universidad con las asociaciones estudiantiles utilizando equipo de miles de dólares.

“De pensar que tal vez ni me interesaba estudiar, pensé irme al ejército, pasé a tomar una decisión de irme a estudiar comunicaciones por el simple hecho que produje un evento de carritos solares”, agregó al instar a estudiantes de escuela superior que “jamás duden de sus capacidades”.

El proyecto es financiado por instituciones sin fines de lucro, como Juan Rivera, egresado de la escuela e ingeniero de Microsoft, la Fundación JJ Barea, Fundación Kinesis, Pura Energía y EduCoop, entre otras industrias de Jayuya.

El presupuesto, que supera los $20,000, es sufragado en su totalidad por estos patrocinadores.

A su vez, ha ofrecido apoyo la Oficina Independiente de Protección al Consumidor (OIPC) y Justicia Energética para Puerto Rico (JEPR), entidad sin fines de lucro contratada por la agencia.

Por medio de la campaña educativa “Energía con Sentido”, se han ofrecido talleres educativos y mentoría sobre temas energéticos en las escuelas públicas.

“Me parece que más entidades gubernamentales deberían sumarse a este tipo de actividades, porque a fin de cuentas estamos aportando al futuro del país”, indicó la licenciada y directora ejecutiva de OIPC, Hannaia Rivera Díaz.

Las competidoras Sofía Victoria Vargas Santiago y Jania Romero Santos.
Las competidoras Sofía Victoria Vargas Santiago y Jania Romero Santos. (Suministrada)

De las 15 escuelas, nueve han recibido asesoramiento de la OIPC y la JEPR. Estas son: Escuela José Felipe Zayas de Coamo; Colegio Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Salinas; Escuela Papa Juan XXIII de Bayamón; Escuela Especializada en Matemáticas y Deportes Josefina León Zayas de Jayuya; Escuela Segundo Ruiz Belvis de Hormigueros; Escuela Especializada en Ciencias y Matemáticas Dr. Pedro Albizu Campos de Ponce; Escuela Superior Urbana de Maricao; Escuela Eugenio María de Hostos Superior de Mayagüez; y la Escuela Dr. José N. Gándara de Aibonito.

“Es importante que esta educación en temas de energía se dé desde temprana edad…es importante ir a las escuelas, ir a los estudiantes, enseñarles de estos temas que no usualmente lo que nosotros sabemos. Mucha gente piensa que la electricidad es prender y apagar un “switch” y es mucho más complicado que eso”, subrayó la licenciada y directora ejecutiva de JEPR.