En Hormigueros es cada vez más improbable que el silencio en las calles sea interrumpido por las risas de los niños jugando. Lo que se escucha es el murmullo de esos que cuidan de un Puerto Rico que parece haberlos dejado en el olvido.

En “El pueblo del milagro”, por cada menor de 15 años, viven cuatro personas mayores de 65, la proporción más alta en Puerto Rico.

Es una realidad que se repite por todo el archipiélago. Hay muchas más canas que uniformes escolares.

“Puerto Rico no está envejeciendo. Puerto Rico ya envejeció”, afirmó José Roberto Acarón, director estatal de AARP, organización que ayuda a los adultos mayores a mejorar su calidad de vida.

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Actualmente, el 26 % de los residentes del País tiene 65 años o más. Eso equivale a 828,673 habitantes, 92,000 más que en 2020.

De hecho, ocupa el tercer lugar en el mundo con mayor porcentaje de esta población, solo por debajo de Japón (30 %) y Mónaco (36 %), según datos del Banco Mundial.

A pesar de que los estudios lo advertían, la realidad alcanzó al territorio mucho antes de que estuviera listo. Ahora, el reto está en aceptarlo y adaptarse con premura a la nueva realidad demográfica.

El índice de vejez de Puerto Rico pasó de 168 en 2020 a 237 en 2025, lo que significa que actualmente existen cerca de 237 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 15 años, según datos publicados la semana pasada por el Instituto de Estadísticas de la isla.

Un aumento drástico en 5 años

Y no es una percepción. En 2020 había 168 adultos mayores de 65 años por cada 100 menores de 15. Para 2025 esa cifra subió a 237.

Esto equivale a un aumento de 41 % en el Índice de Vejez –indicador que compara ambas poblaciones–, reveló recientemente el Instituto de Estadísticas.

El acelerado cambio responde a una combinación de factores que llevan años acumulándose, explicó Alberto Velázquez Estrada, gerente sénior de Proyectos Estadísticos de la agencia.

Por un lado, nacen menos bebés. Mientras en el 2000 se registraron casi 60,000 nacimientos, hoy la cifra ronda los 18,000.

A eso se suma que la generación de los baby boomers entró de lleno a la edad de jubilación, así como el impacto que ha tenido la migración masiva.

“Esa combinación hace que el ritmo de envejecimiento se acelere mucho más rápido”, apuntó.

Aunque el efecto se refleja en todo el país, municipios del suroeste y sureste lideran la lista.

Además de Hormigueros, que tiene un índice de 380.2, figuran Rincón (328.6), Patillas (325), Yabucoa (301.3) y Lajas (297.8).

“El indicador nos dice el ritmo con el que está envejeciendo una población”, precisó el experto. “Así que, a medida que avance la década, los municipios tendrán que ir ajustando a un ritmo más rápido los servicios a la población adulta mayor”.

Hay que repensar el país

Ese, precisamente, es el problema. Los gobiernos –así como el sector privado– continúan “planificando para un Puerto Rico que ya no existe”, para una población joven que va cada vez más en picada, criticó Acarón. “El país tiene que transformarse”.

Por eso, invitó a repensar un nuevo Puerto Rico en, al menos, cinco áreas de la sociedad:

Vivienda: crear alternativas de relocalización para miles de adultos mayores que residen en las periferias, para que puedan mudarse a apartamentos adaptados a sus necesidades en los cascos urbanos, donde puedan caminar, socializar y hacer sus gestiones.

Transportación: “¿qué va a pasar cuando siga aumentando la población que ya no puede manejar?”, cuestionó. En una isla sin un sistema de transporte público abarcador y confiable, no poder conducir equivale a una sentencia de aislamiento y dependencia.

Salud: priorizar la prevención y el envejecimiento saludable para reducir la presión sobre el sistema sanitario.

Empleo: promover oportunidades dignas para quienes deseen –o necesiten– permanecer en la fuerza laboral.

Economía: desarrollar incentivos para la industria de los cuidados, lo que mitigaría la migración y crearía empleos.

“El país no se va a transformar con programitas de agencias”, puntualizó el directivo. “Tiene que haber una estrategia de país que discuta realmente, de forma integrada y con visión, el Puerto Rico que va a existir”.

Falta de presupuesto

La procuradora de las Personas de Edad Avanzada, Yolanda Varela Rosa, reconoció, por su parte, que el envejecimiento poblacional representa uno de los mayores desafíos sociales y gubernamentales.

Ante esto, aseguró que la oficina que dirige trabaja en múltiples frentes para mitigar el impacto.

Con una red de más de 110 Centros de Actividades y Servicios Múltiples, la agencia busca sostener a los adultos mayores en sus comunidades con servicios de nutrición, transporte, apoyo a cuidadores y prevención del maltrato.

No obstante, la funcionaria fue honesta ante el reto fiscal que esto representa.

“No podemos atender una población cada vez mayor con los mismos recursos de años anteriores”, advirtió en declaraciones escritas, subrayando que la falta de fondos estatales pondría en riesgo el pareo federal que garantiza “acceso a alimentación, apoyo comunitario, protección o servicios esenciales”.

Por lo tanto, reclamó una planificación estratégica y una visión de futuro que coloque a los adultos mayores “en el centro de las decisiones gubernamentales”.

Mirarnos al espejo

Para 2030, las personas con 60 años o más rondarán el 40 y 45 % de la población de Puerto Rico, según estimaciones citadas por Acarón.

“Ningún país que ignore al 45 % de su población va a tener progreso”, sostuvo.

Así que los tres profesionales coincidieron en que es hora de mirarnos al espejo, reconocer la realidad y diseñar comunidades donde envejecer con dignidad. Porque hacia allá caminamos todos.

¿Qué nos dice?

Es un indicador demográfico que compara la cantidad de personas de 65 años o más con la población menor de 15 años. Un índice de 237 significa que por cada 100 menores viven 237 adultos mayores.

Nacimientos anuales

2000: 59,460

2025: 18,003

Municipios con mayor Índice de Vejez

1. Hormigueros (380.2)

2. Rincón (328.6)

3. Patillas (325.0)

4. Yabucoa (301.3)

5. Lajas (297.8)

6. Mayagüez (295.0)

7. Yauco (294.1)

8. Maunabo (293.8)

¿Por qué estos lugares?

Aunque no han estudiado las razones particulares, Alberto Velázquez Estrada, gerente sénior de Proyectos Estadísticos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, argumentó que la región suroeste suele concentrar población mayor. “En el caso de Hormigueros podría ser un área donde se agreguen muchas personas en edad de retiro porque tienen desplazamiento tanto a Mayagüez, centro microeconómico, como a Cabo Rojo, que se conoce por lugares de recreación”.

Pueblos con menor Índice de Vejez

1. Juncos (168.5)

2. Barranquitas (171.7)

3. Toa Alta (184.4)

4. Barceloneta (184.7)

5. Santa Isabel (188.6)

¿Dónde hubo un mayor cambio?

1. Loíza (67.9 %, de 132 en 2020 a 222 en 2025)

2. Las Marías (61.0 %)

3. Peñuelas (60.0 %)

4. Patillas (58.9 %)

5. Yabucoa (57.4 %)

¿Por qué? “En Loíza, posiblemente, esté interactuando la pérdida de nacimientos anuales”, detalló el especialista.

¿Dónde hubo los menores incrementos?

1. Culebra (29.4 %)

2. Fajardo (29.6 %)

3. Mayagüez (30.0 %)

4. Barceloneta (30.2 %)

5. Arecibo (31.8 %)

Adultos de 50 años o más generan $60,000 millones en actividad económica en Puerto Rico

Con frecuencia, a los adultos mayores se les suele ver como una carga, como frágiles, como débiles. Sin embargo, generan sobre $60,000 millones en actividad económica, lo que equivale a cerca del 47 % del producto interno bruto (PIB) del país.

Así lo evidenció un reciente estudio de la organización AARP, Longevity Economy Outlook 2026, que evaluó el impacto de las personas mayores de 50 años, que en Puerto Rico son el 44 % de los residentes.

“Somos una población que aporta al país y no se nos toma en consideración”, sentenció José Acarón, director estatal de la entidad. “Vete al teatro o a un restaurante, ¿a quién tú ves?”.

Los hogares encabezados por personas mayores de 50 años fueron, además, responsables de 66 centavos de cada dólar gastado en Puerto Rico en 2024, según el informe.

Mientras, las actividades de este grupo registraron $5,700 millones en impuestos, equivalentes al 42 % del total recaudado.

“Los responsables políticos, los líderes empresariales y los funcionarios electos deben garantizar que existan programas y políticas para liberar todo el potencial de este motor económico”, reza el documento.

A nivel de Estados Unidos, se estima que los adultos mayores generaron $12.5 billones (trillions, en inglés) en actividad económica en 2024.

Si se tratara de un país, constituiría la tercera economía más grande del mundo, detrás de Estados Unidos y China.

Por otro lado, el valor económico del cuidado no remunerado y el trabajo voluntario realizado por esta población alcanzó los $1.2 billones.

“Todavía seguimos en resistencia de aceptar que Puerto Rico ya envejeció. Pensamos que envejecer es una enfermedad, que es malo. Es la cultura del descarte después de los 60 años, de que ya no aportas ni contribuyes al país”, lamentó Acarón. “La economía de Puerto Rico está mayormente liderada por nosotros. Seguimos contribuyendo a la economía, a la comunidad y al desarrollo del país”.