Luz Pazos fue parte del grupo de voluntarios de la Cruz Roja Americana que se unió a los equipos de asistencia y, a un año de la tragedia, recuerda todavía cómo las víctimas tenían grabado en sus mentes la sangrienta balacera.

“Fue una experiencia inolvidable. Tuve la oportunidad de ayudar a las víctimas del tiroteo. Fue gratificante poder ayudar, pero a la vez triste”, recordó la voluntaria sobre la que fue su primera experiencia de tal naturaleza, y que para su sorpresa incluyó encontrarse entre las víctimas a conocidos y amigos de su natal Ponce.

Pazos narró que cuando estaban en el estadio al que fueron llevadas las víctimas, “estaban llorando, en shock, y repetían el suceso una y otra vez. Tenían eso grabado en la mente. Encima de eso también estaban los heridos. Te enseñaban las heridas. Es algo que siempre recordaré. Uno crece con todo eso como ser humano”.

Entre todo lo que sucedía, la voluntaria recuerda que se topó con dos hermanos mexicanos que “no hablaban nada de inglés. Estaban allí, miraban a todos lados. Y por alguna razón, fui clave para ellos. Ellos me agarraron y no querían que los dejara. Eran agricultores que habían ido a trabajar en la cosecha de china. Estaban temerosos por ser inmigrantes, y el que los estaba ayudando era un hermano que murió en la matanza. Ellos trabajaban para enviar dinero a su familia en México. Pero los ayudamos. Cuando fue el (ex)presidente (Barack) Obama, que atendió a cada una de las víctimas, le conseguimos unos permisos de ayuda. Y luego uno de ellos se desplomó, temblando, de los nervios, de tanto miedo que tenía. Me agarraba de la mano y me pedía que no lo dejara. Son gente que viene a trabajar, gente buena. Me llegó bien profundo”.

Pazos lamentó que a un año de la tragedia de Pulse, sigan ocurriendo matanzas similares motivadas por el odio y la intolerancia.

“Es triste que sigan pasando esos sucesos. Vivimos con esa preocupación. Tengo mis hijas y siempre estoy pidiendo a Dios que esto mejore. Uno ve esos sucesos y se le aprieta el corazón. Somos más los buenos, pero un solo malo puede hacer mucho daño”, reflexionó Pazos. “Pero uno hace su parte para ayudar y eso reconforta”.

Entrenados para ayudar

La emergencia generada por el fatal ataque en la discoteca Pulse, donde fallecieron 49 inocentes, fue muy distinta a las situaciones en las que la Cruz Roja Capítulo de Puerto Rico está acostumbrada a ayudar, pero la respuesta rápida se logró gracias a que los voluntarios y voluntarias están entrenados para enfrentar y trabajar con cualquier tipo de desastres.

Lee Vanessa Feliciano, directora ejecutiva de la Cruz Roja en la Isla, explicó que el organismo activó en la respuesta a colaboradores del Colegio de Trabajadores Sociales de Puerto Rico, el Hospital Panamericano y el Departamento de BioSeguridad del Departamento de Salud.

“Nuestros voluntarios están siempre conscientes que el desastre no avisa y que en cualquier momento pueden ser llamados por nuestra organización. En total tuvimos 69 voluntarios trabajando en la respuesta de los cuales dos de ellos estuvieron directamente en Orlando”, recordó la ejecutiva.

Pero, ¿qué ocurre una vez su meta está cumplida, cuando esos voluntarios llegan a casa con tantas vivencias fuertes? También se les ayuda.

“Cuando nuestros voluntarios terminan su función o asignación en un operativo, pasan por un proceso de entrevista de cierre conducida por profesionales del área de salud mental, con el fin de poder evaluar y capturar cualquier preocupación, situación o sentir de ese voluntario antes de su partida. Si el voluntario necesita apoyo adicional, se le provee asistencia de salud mental y seguimiento a su caso”, explicó la titular de la Cruz Roja Americana, cuyo capítulo de Puerto Rico cuenta con más de 1,000 voluntarios especializados en las áreas de salud mental, logística, información y tecnología, planificación, comunicaciones, recaudación de fondos, operaciones, trabajadores de caso, instructores, cuidado en masa, transportación y distribución, entre otras.

Pero el área de salud mental siempre es un reto, ya que la organización requiere que los voluntarios tengan sus certificaciones o licencias vigentes. “También hay mucho desconocimiento con respecto al hecho de que Cruz Roja no solo ofrece a las familias asistencia para la recuperación, sino que también ayuda en el área de salud mental”, manifestó.

Si quieres pertenecer al equipo de voluntarios de la Cruz Roja Americana, entérate que hay infinidad de oportunidades para servir, lo único necesario es tener el deseo y la voluntad de ofrecer tu tiempo. Para más información, llama al (787) 758-8150 o al visita el portal www.cruzrojapr.net.

-Primera Hora te llevará hoy lunes la cobertura más completa de los actos de recordación de las víctimas de Pulse desde Orlando. Nuestro enviado especial Jayson Vázquez estará presente en cada uno de los momentos  dedicados a las decenas de personas que fallecieron esa noche. Para todo lo relacionado al aniversario de la discoteca sigue conectado a Primerahora.com.