La protección de infantes es responsabilidad institucional
Definir políticas de manejo claras, adiestrar al personal y promover una cultura de seguridad son estrategias que mitigan las falsas alarmas

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Con demasiada frecuencia se reciben llamadas de servicio por presunto mal funcionamiento de los sistemas de protección de infantes. Muchos de esos servicios —y el impacto que conllevan para la operación— podrían evitarse si el personal de salud pusiera en práctica las instrucciones de uso de estos sistemas. Por ello es importante que las instituciones de salud definan políticas de manejo adecuadas, capaciten a su personal y promuevan una cultura de seguridad.
Uno de los principales requisitos para el buen funcionamiento de los brazaletes para infantes es su ajuste. Cuando un brazalete queda demasiado holgado, puede deslizarse por el pie y dejar de detectar manipulación o salida; además, activa alarmas sin que exista una emergencia real, lo que afecta toda la operación de la institución.
A tales efectos, la solución es organizacional. La protección de los recién nacidos exige la colaboración coordinada de enfermería, seguridad y tecnología de la información, respaldada por directrices claras y repasos de capacitación en todos los turnos. Garantizar que cada profesional siga las directrices del producto no es solo un detalle operativo: es una decisión administrativa que define el estándar de cuidado de toda la institución.
Para información, llama a BTC Inc. al 787-764-2019.

Este contenido comercial fue redactado y/o producido por el equipo de GFR Media.

