Hay personas cuyo nombre no siempre aparece en los programas ni en los reconocimientos, pero sin ellas, sencillamente, muchas de las cosas que celebramos no serían posibles. Hay quienes no están frente al micrófono, pero hacen posible que quienes sí lo están puedan brillar.

En el Colegio de Administradores de Servicios de Salud (CASS), esa persona tiene nombre y apellido: Jacqueline Freire Marrero, nuestra querida Jackie.

Durante veintiséis años, Jackie ha sido el corazón operativo de nuestro Colegio. Han pasado presidentes, juntas de gobierno, proyectos, retos, cambios tecnológicos y nuevas generaciones de administradores. Sin embargo, hay algo que siempre ha permanecido: su compromiso, su entrega y su disposición para servir.

Detrás de cada actividad, reunión, asamblea, convención o iniciativa, hay horas de coordinación, llamadas, listas, seguimiento y una atención al detalle que solo nace cuando se ama profundamente lo que se hace. Muchas veces, pareciera que todo ocurre, simplemente, como por arte de magia. Pero quienes hemos tenido el privilegio de trabajar junto a Jackie sabemos que esa “magia” es el resultado de su dedicación incansable, su organización y, sobre todo, su genuino amor por el Colegio y por las personas que formamos parte de él.

Durante más de dos décadas y media, Jackie ha servido con humildad, sin buscar protagonismo ni reconocimiento. Nos ha hecho sentir que este Colegio es más que una organización profesional: es una familia.

Jackie, tu huella está presente en la historia del CASS. Está en cada proyecto realizado, en cada actividad exitosa, en cada profesional que ha encontrado apoyo y en cada recuerdo que hemos construido juntos. Tu legado forma parte del ADN de nuestra institución y seguirá inspirando a quienes tengan el privilegio de continuar esta historia.

Hoy, queremos que el aplauso sea para Jackie. Que estas palabras sirvan como un pequeño reflejo del inmenso agradecimiento que sentimos. Sabemos que no son suficientes para resumir todos estos años de entrega, pero esperamos que puedan expresar, aunque sea en parte, cuánto valoramos todo lo que haces por nosotros.