Las emociones y la salud no pueden desligarse. Unas inciden en la otra y viceversa. A consecuencia de los síntomas y las repercusiones de las enfermedades crónicas en la calidad de vida de las personas, las dimensiones mental y emocional se afectan junto al cuerpo, mientras que las emociones pueden exacerbar las manifestaciones de la enfermedad.

Pongamos el caso del estrés, que es una reacción natural tanto física como emocional al enfrentarnos a una situación de tensión o peligro. Sin embargo, resulta perjudicial, si no logramos manejarlo adecuadamente y perdura. Tanto es así que se ha demostrado que las personas con estrés crónico pueden tener problemas digestivos, urinarios, de fecundidad y un sistema inmunitario debilitado, de acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer.

En cuanto a las enfermedades autoinmunes, el estrés es uno de los desencadenantes de los brotes o la aparición repentina y grave de los síntomas, tal como informa la Oficina para la Salud de la Mujer (OASH, por sus siglas en inglés).

“El estrés agrava la psoriasis. Mientras más altos son [los niveles de estrés], peor es”, afirmó la licenciada Lorna Peña, quien es psicóloga y vive en primera persona la enfermedad.

Respecto a algunos de los posibles efectos de la psoriasis, la entrevistada habló sobre los cambios en el estado de ánimo, nerviosismo, inquietud, baja autoestima, alteraciones en el sueño, dificultad para concentrarse, depresión y ansiedad. Evitar asistir a actividades sociales también puede ser una respuesta común en las personas con psoriasis.

Si repasamos el aviso del Cirujano General en Nuestra epidemia de soledad y aislamiento, de 2023, y recordamos que la psoriasis es una enfermedad inflamatoria sistémica, es preciso comprender y atender el impacto de la desconexión con los vínculos sociales en la salud.

“Una vía biológica de gran interés es la inflamación, dado que ha sido implicada como factor en muchas enfermedades crónicas. La evidencia muestra que estar objetivamente aislado, o incluso la percepción de aislamiento, puede aumentar la inflamación en la misma medida que la inactividad física”, expone el documento arriba citado. Más adelante añade que, “por ejemplo, mayores niveles de la conexión social pueden mejorar varios biomarcadores del funcionamiento cardiovascular, incluyendo presión arterial, reactividad cardiovascular y estrés oxidativo”.

Con relación a este tema, Peña destacó que es importante que cada persona con psoriasis identifique con quiénes puede contar para crear su red de apoyo. De igual forma, los grupos de apoyo entre pares son relevantes en el proceso.

Para ser un buen recurso de apoyo, hay que tener disponibilidad para la escucha atenta y educarse sobre la enfermedad y todo lo que implica, así como posibilitar espacios de expresión y validación desde la empatía y la comprensión, con respeto y sin juzgar.

A su vez, es necesario que las personas con psoriasis se permitan sentir y darse el espacio para manejar la situación a su paso. Es posible que si has evitado la compañía por miedo al rechazo, primero querrás compartir con familiares o personas más cercanas para luego exponerte a otras relaciones. Puedes buscar acompañamiento profesional para trabajar en el fortalecimiento del autoconcepto y otras habilidades emocionales.

Personas con psoriasis han compartido que, a raíz de la enfermedad, sienten falta de confianza en sí mismas y vergüenza, y que han vivido experiencias de discriminación e intimidación; así aparece en La voz del paciente, un informe de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), de 2016.

Además de una alimentación saludable, hacer ejercicio regularmente, realizar algún tipo de práctica que ayude a la relajación y mantener una comunicación directa y constante con tu especialista, la entrevistada comentó que procures tu autocuidado. Separa, al menos, media hora al día para hacer alguna actividad que disfrutes y que te ayude a disminuir el estrés como visitar algún lugar al aire libre y reconectar con familiares y amigos.

Sobre su experiencia con la psoriasis, Peña enfatizó que haber aceptado la enfermedad le ha ayudado a involucrarse en el mejoramiento de su calidad de vida. De este modo, es consecuente con las recomendaciones que brinda como psicóloga para atender el impacto de la psoriasis.

“He visto a muchos pacientes con la preocupación de que no les van a querer o les van a rechazar”, contó Peña acerca del efecto de la psoriasis en las relaciones de pareja. Por ello, destacó cuán significativo es tener una comunicación abierta y honesta con las personas a tu alrededor acerca de la enfermedad, así como la educación y la concienciación.

Como parte de la conmemoración del Día Mundial de la Psoriasis con el lema acceso para todos, la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis (APAPP) llevó a cabo una feria de salud el sábado, 28 de octubre, en el segundo nivel de Plaza Las Américas. En esta actividad libre de costo participaron dermatólogos para el chequeo preventivo y consultas relacionadas. También, hubo charlas y talleres educativos.

“Cuando hablamos de acceso a la salud no es solo tener una tarjeta de seguro médico, sino del acceso a los servicios y tratamientos que requiere el paciente”, expuso la directora ejecutiva de la APAPP, Leticia López, mediante un comunicado de prensa. “Nuestra organización ha estado luchando porque los pacientes tengan derecho a seleccionar y tener acceso al dermatólogo u otros especialistas de su preferencia, recibir tratamientos, terapias y medicamentos según el criterio médico”, expresó.

Visita el sitio web de la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis (APAPP) en https://www.psoriasispr.org/.

Fuente: Nuestra epidemia de soledad y aislamiento (2023), Oficina del Cirujano General: https://www.hhs.gov/sites/default/files/surgeon-general-social-connection-advisory.pdf

La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.