Muchos piensan que la preparación para el impacto de tormentas y huracanes es inútil o innecesaria. Sin embargo, para otros, ningún plan es suficiente, ante la posibilidad de enfrentar un desastre como el que vivimos hace apenas cuatro años.

“Todavía hay resistencia a no enfrentar otro monstruo como María. El trauma está ahí y es real”, indicó Ángel Crespo, exdirector del Cuerpo de Bomberos de Puerto Rico y el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD).

No obstante, el experto reconoció que, a nivel comunitario, ha habido adelantos importantes. “Muchas empresas, organizaciones e industrias, escuelas y universidades, hospitales y oficinas médicas, entre muchos otros, evaluaron lo que pasó durante y después del huracán”, dijo.

En su rol como asesor, Crespo explicó cómo el sector de cuidado primario de salud comprendió el daño que recibió [durante María]. “Establecieron alianzas estratégicas con organizaciones internacionales, que les han donado sistemas de placas solares con almacenamiento de energía para proteger medicamentos y vacunas. “También han adquirido generadores diésel de capacidades industriales para operar”, señaló. “El Puerto Rico de 2021 no es el mismo que el de 2017. Sería injusto decir que no aprendimos la lección”, admitió.

Aún con esos cambios, en el caso de individuos y comunidades, todavía hay espacio para el cambio. “Pero, como decían nuestros jíbaros, ‘cada cual arrima la leña a su sardina’. “El ser humano va a tender a proteger su entorno y piensa que está mejor en su casa que en un refugio”, apuntó Crespo.

El plan del experto

“Cuando se hace un llamado a desalojar una comunidad, ese pronóstico que ha emitido el Servicio Nacional de Meteorología (SNM) indica que puede haber una probabilidad muy alta de que ocurra”, explicó el experto. Para mitigar el impacto, propuso algunas recomendaciones:

  1. Busca lugares alternos: “Identifica casas de amistades o familiares para ‘pasar el golpe’ del embate mayor”, sugirió. “Hay maneras creativas para ejecutar un plan de emergencia que incluya esta alternativa”.
  2. No desafíes los cuerpos de agua: En medio de la emergencia, hay personas que se aventuran a cruzar puentes y zonas inundadas. “Un pie de agua levanta un carro y se lo lleva. Así han muerto cientos de personas, arrastradas por golpes de agua”, advirtió.
  3. Revisa la historia: El deslave del barrio Mameyes, en 1985, es un ejemplo de “la lluvia que no moja, pero empapa”, explicó. También debe considerarse la memoria de cómo se comportaron los elementos en tu casa para hacer los ajustes necesarios.
  4. Siéntate y haz el plan: “Antes de un combate, el boxeador se prepara, estudia a su oponente, mira cómo se comportó en peleas anteriores. Eso mismo hay que hacerlo ahora: prepararnos para la inminencia a una escala mucho mayor, porque los huracanes son más destructivos”, reiteró.

Crespo recomendó algunos modelos para planes de emergencia muy amigables y, sobre todo, educarse sobre el tema porque, al final, es nuestra responsabilidad. “Uno de los fundamentos del manejo de emergencias es que todo incidente debe comenzar y terminar de atenderse en el nivel geográfico más cercano posible. Hay programas hermosos de preparacionismo para individuos, pero tienen, a mi juicio, muchas limitaciones”, planteó.

“El gobierno tiene la obligación de proteger la vida y la propiedad de todos, pero tampoco puede hacerlo todo. Así que todos —los municipios, los barrios, las comunidades y sus residentes— debemos protegernos y ayudar a los más vulnerables”, concluyó.

Programas para preparación de planes de emergencia ante desastres naturales

FEMA.org

www.fema.gov/es/press-release/20210317/hurricane-preparedness-plan-improve-your-safety

Ready.gov (Listo.gov)

www.ready.gov/es/huracanes

Cruz Roja Americana – reclutamiento de voluntarios

www.redcross.org/cruz-roja/nosotros/noticias-y-eventos/articulos-de-noticias/2021/cuando-golpea-un-desastre-ayude-a-contrarrestarlo-voluntarios.html