Menos huracanes, pero nos preparamos igual
Con la formación del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico se espera que la temporada de huracanes en el Atlántico sea más tranquila

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Se formó El Niño en el Pacífico. ¿Y qué tiene que ver con nosotros que estamos en el Atlántico? Mucho.
Primero expliquemos este fenómeno. El Niño se manifiesta cuando la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial está sobre el promedio (más caliente) y los vientos del este se debilitan más de lo habitual.
Esas temperaturas cálidas aumentan la evaporación del agua, que a su vez aumentan las tormentas que se forman allá. Mientras, por el lado del Atlántico, y en el Caribe, cuando está El Niño hay más vientos cortantes, aire descendiente, tiempo más estable y muchas veces, sequía.
Esos elementos, que ya están presentes en nuestra zona, disminuyen la cantidad de tormentas y huracanes que se pueden formar en el Atlántico. Por eso, la mayoría de los expertos esperan que la temporada de huracanes 2026 sea una por debajo de lo normal. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) pronosticó para este año una actividad 55 % por debajo del promedio, con entre 8 y 14 tormentas, de 3 a 6 huracanes y entre 1 y 3 huracanes mayores.

“Si bien el impacto de El Niño en la cuenca del Atlántico a menudo puede suprimir el desarrollo de huracanes, todavía existe incertidumbre sobre cómo se desarrollará cada temporada”, dijo en ese momento Ken Graham, director del Servicio Meteorológico Nacional de la NOAA.
Y allí está la clave. No está diciendo que no se van a formar ningún ciclón acá, si no que se van a formar pocos.
Por eso es muy importante prepararse para la temporada de huracanes con el mismo afán que cuando se anuncia la posibilidad de que sea una sumamente activa. Solamente toca ser azotado por una tormenta o huracán para que sintamos que la temporada fue “activa”.
Igualmente, con la llegada de la temporada de huracanes llega la temporada de lluvias para Puerto Rico. No necesitamos que se acerque un huracán para que una vaguada o una onda tropical traiga mal tiempo al país y cause interrupciones a nuestra cotidianidad.
En tiempos recientes, durante un episodio de El Niño débil tuvimos el impacto de la tormenta tropical Jeanne. Ocurrió en el año 2004 y entró a Puerto Rico con vientos de 70 millas por hora (mph) y provocó extensas inundaciones.
El poderoso huracán David, del año 1979, pasó alejado al sur de Puerto Rico y aun así provocó algunos daños en la mitad sur del país. También ocurrió durante un episodio de El Niño.
Uno de los más fuertes El Niño ocurrió en los años 1982-1983. En esos años, apenas se formaron tormentas en el Atlántico. Sin embargo, en 1983 hubo tres depresiones tropicales que se formaron al este de las Antillas y al acercarse al Caribe perdieron organización, pero estas trajeron eventos de lluvias y condiciones peligrosas en para las costas de Puerto Rico.
Por eso es importante siempre estar preparado y aprovechar este año para ajustar nuestros planes familiares. Verifica que tengas la recomendación de agua almacenada (un galón de agua por persona por día), alimentos enlatados, linternas, botiquín de primeros auxilios, baterías, cargadores de celulares, comida enlatada, papel de baño y radio portátil.

Este contenido comercial fue redactado y/o producido por el equipo de GFR Media.


