Además de los constantes apagones, Puerto Rico enfrenta condiciones ambientales como el polvo del Sahara y la alta humedad. A esto se suma la reciente crisis de agua, que ha llevado a miles de familias a instalar cisternas con bombas de agua que añaden nuevas cargas eléctricas a sus hogares.

El polvo del Sahara puede acumular suciedad sobre los paneles solares y reducir la cantidad de luz solar que reciben. La humedad de Puerto Rico también puede contribuir a que esa suciedad se adhiera con mayor facilidad; la combinación de estos factores reduce la producción de energía del sistema.

Una reducción en la producción puede tener consecuencias importantes. Durante un apagón, puede dificultar que las baterías se puedan cargar y estén listas para darle energía. Además, si al final del mes el hogar consume más energía de la que produce su sistema solar, esa diferencia tendrá que obtenerla de la red eléctrica, aumentando lo que paga en su factura.

Por eso, Hispanic Federation, organización sin fines de lucro y líder del programa Educación Solar, le recomienda revisar periódicamente la producción de su sistema a través de la aplicación de monitoreo y observar visualmente el estado de los paneles. Si identifica una reducción significativa en la producción o acumulación excesiva de suciedad, debe consultar con su instalador o personal capacitado para determinar si necesita mantenimiento. Sin embargo, advierte que no se debe subir al techo ni manipular los paneles sin el equipo y adiestramiento adecuados.

Otro reto que ha agudizado la situación de las familias en Puerto Rico son las interrupciones del servicio de agua. Esto ha llevado a la instalación de cisternas con bombas de agua para suplir esa necesidad básica. Estas representan una adaptación necesaria para muchas familias, pero también pueden aumentar considerablemente el consumo de electricidad.

Cuando no hay servicio de agua de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado (AAA), cada vez que una persona abre una llave, descarga un inodoro o utiliza la ducha, la bomba puede activarse y consumir energía. Utilizar responsablemente el agua almacenada en su cisterna tiene un doble beneficio: ayuda a conservar el agua y reduce el consumo eléctrico.

Cuando el servicio de la AAA esté disponible, considere evitar mantener la bomba operando continuamente si no es necesario. Puede establecer un patrón de uso que permita circular el agua almacenada en determinados días, mientras el resto del tiempo utiliza directamente el servicio de la AAA. Esto puede reducir las horas de operación de la bomba y el consumo de energía asociado.

En Hispanic Federation, una organización sin fines de lucro con más de 35 años apoyando comunidades en Estados Unidos y Puerto Rico, se ha creado un programa gratuito, Educación Solar, para ayudar a las familias a entender sus sistemas, manejar mejor su energía y reducir sus costos mediante la eficiencia energética.

Para más información, visite educacion-solar.org.