La educación postsecundaria y la representación política son dos frentes en los que las mujeres han tenido importantes avances en la sociedad puertorriqueña.

“Desde los años 1970 en adelante, la integración de las mujeres en las universidades ha sido constante. La universidad hoy día es de mujeres”, sostuvo la doctora Lizandra Torres Martínez, profesora de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Puerto en Cayey y coordinadora del Proyecto de Estudios de las Mujeres del mencionado campus.

De acuerdo con datos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, por las pasadas dos décadas se ha mantenido la tendencia de que el 60% de los estudiantes matriculados en las universidades de la isla son féminas. La cantidad de mujeres egresadas por año académico también se mantuvo en 60% o más del total durante los últimos 20 años, tanto en universidades públicas como en privadas.

“Es una tendencia fuerte que viene desde los 1970, esta idea de que entrando a la universidad vas luego a conseguir un empleo, posicionarte en la sociedad, manejar tu propio dinero, ser autónoma y tomar tus propias decisiones”, resaltó la profesora con más de 25 años de experiencia.

“Para las mujeres, la universidad sigue siendo esa llave para lograr objetivos. No así para los hombres, quienes no necesariamente ven la universidad como un escenario que les va a permitir asumir el rol que les exige la sociedad”, agregó Torres Martínez.

Argumentó que, aunque se ve un aumento de mujeres en carreras no tradicionales para ellas, como ingeniería y derecho, muchas se quedan con el bachillerato. “Aunque se matriculan menos hombres que mujeres, vemos en ellos una mayor tendencia a seguir hacia la maestría y el doctorado, mientras que en las mujeres no”, observó.

Según la experta en estudios de género y feminismo, esto puede deberse a lo enraizados que aún están los roles tradicionales que la sociedad asigna a hombres y a mujeres, pues sobre estas suele recaer un mayor volumen de las labores del hogar y el cuidado de los hijos. “Con la cuestión patriarcal, se hace bien difícil investigar, estudiar y trabajar, a la vez que se saca adelante a una familia”, expresó.

En la política, el mayor progreso en la representatividad está en el Senado, donde las mujeres ocupan 14 de los 27 escaños, lo que equivale un 52%. Es la primera vez que en la cámara alta de la Legislatura hay una representación equivalente al porcentaje de las féminas en la población total de la isla. Según los datos más recientes del Censo, en Puerto Rico hay 3,193,694 habitantes, de los cuales 1,677,700, o 52%, son mujeres.

Aun cuando queda camino por recorrer en la Cámara de Representantes, donde solo 10 de 51 escaños son ocupados por féminas (20%), y en las alcaldías, en donde nueve de 78 son mujeres (12%), la profesora resaltó la importancia de lo logrado en el Senado.

“Es bien significativo porque la resistencia (a tener mujeres en legislaturas o parlamentos) en otros países es bien grande”, destacó Torres Martínez.

En el Congreso de los Estados Unidos, 24 de los 100 escaños del Senado (24%) estaban ocupados por féminas en 2021, mientras que 120 de las 435 sillas de la Cámara de Representantes (28%) estaban en poder de mujeres. Al unir ambos cuerpos legislativos, hay un total de 535 puestos, de los cuales 144 están ocupados por féminas, lo que constituye un 26.9%.

En Puerto Rico, cuando se unen los datos de ambas cámaras, las mujeres ocupan 24 escaños de un total de 78, lo que equivale a un 30.7%. Es un porcentaje de representatividad femenina en legislaturas y parlamentos nacionales que superaba al de 21 países de América Latina, el Caribe y la Península Ibérica para 2020, de acuerdo con información de 35 países recopilada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Esto incluye a naciones como República Dominicana (27.9%), Chile (22.6%) y Panamá (22.5%). El promedio para la región es de 33.6%.

“Lo interesante de Puerto Rico es que son ideológicamente diversas”, dijo la profesora, en alusión a que hay mujeres tanto de colectividades tradicionales como de nuevos partidos.

Torres Martínez reconoció que la lucha contra la violencia es un tema en el que falta por avanzar. Mientras la mayoría de quienes mueren por suicidio en Puerto Rico son hombres (85% en 2020, según el Departamento de Salud), la violencia doméstica cobra más vidas femeninas (85% en 2021, según la Oficina de la Procuradora de las Mujeres).

“Reconozco que tenemos camino por recorrer”, manifestó. “Pero, tenemos que celebrar, también, lo que hemos avanzado. Las mujeres en Puerto Rico han logrado derechos que, de alguna manera, las posicionan bastante adelantadas, si las comparamos con Latinoamérica y el Caribe, si nos dejamos llevar por las leyes aprobadas y por las posibilidades de estudiar y trabajar”.

“Esto es como la democracia, es un proyecto en construcción constante. Lograr vencer el patriarcado será, por mucho tiempo, ese proyecto en construcción”, concluyó.