Un examen de la vista parecería algo simple; sin embargo, restarle importancia expone a la persona a dejar pasar la oportunidad de detectar a tiempo una condición que cause la pérdida de la visión para siempre. Este tipo de prueba anual realizada por un oftalmólogo u optómetra debe comenzar a los 40 años. ¿La razón? Es la etapa de la vida que marca el comienzo de los problemas visuales.

“A partir de los 40 años, la incidencia de glaucoma y degeneración macular empieza a aumentar a niveles significativos. A esa edad, también se dificulta enfocar de cerca. Si la persona utiliza espejuelos para ver de lejos, necesitará bifocales; si no usa espejuelos, tiene que usar espejuelos de lectura”, explica el oftalmólogo Ernesto Luis Collazo Batista.

Más allá de diagnosticar si el paciente requiere espejuelos, en la revisión anual de la vista, el especialista explica que se puede observar si presenta indicios de las tres principales condiciones que causan ceguera —retinopatía diabética, degeneración macular y glaucoma—, que “casi siempre se desarrollan de los 40 años en adelante y no dan síntomas hasta que ya están en sus etapas más avanzadas, y el daño es permanente”, dijo.

El examen visual anual a edades más tempranas permite detectar estas enfermedades cuando todavía no hay síntomas y existe remedio. Durante la prueba, se examina el nervio, la retina, se mide la presión del ojo y se hacen los estudios preventivos.

“Es posible detectarlas temprano, si se realizan los exámenes para verificar que no haya daño porque lo que pierdes de visión con esas tres condiciones, no lo recuperas. Ese es el problema, que si el paciente espera a venir cuando ya está viendo mal, no va a recuperar esa visión que perdió. Cuando el paciente no tiene síntomas, ese es el momento oportuno para comenzar el tratamiento y evitar que pierda visión”, insiste el doctor Collazo.

En el caso específico del glaucoma, esta condición afecta el nervio óptico, limitando el campo visual.

“Quiere decir que la visión en la parte central no se afecta hasta lo último, pero el campo visual se va cerrando de los bordes hacia el centro y terminan viendo como a través de un túnel, a través de un tubo. El paciente ve bien, no se da cuenta de que ha perdido campo visual, a menos que se haga un estudio de campo visual. Cuando el paciente se da cuenta de que ya ha perdido más del 50 % de su campo de visión, ya ahí requiere medicamentos, gotas o láser, que es más agresivo”, detalla el oftalmólogo.

En la degeneración macular, al igual que en la retinopatía diabética, se ve afectada la retina.

“Si pensamos en el ojo como una cámara fotográfica, la retina sería la película. En nuestro caso, la retina es una capa que contiene 1.2 millones de fotorreceptores, y en estas dos condiciones se van dañando y el daño es irreversible”, señala el doctor Collazo.

El primer síntoma de la degeneración macular es ver distorsionado y, de presentarse el síntoma, la condición está bastante adelantada.

“Eso quiere decir que ya hay goteo o sangrado en la retina, y ya eso es una etapa bien avanzada y si se detecta así de tarde, que ya tiene ese tipo de síntoma, el tratamiento tiene que ser invasivo y más agresivo”, abunda.

Estos pacientes, al igual que los de retinopatía diabética, se tratan con una combinación de láser. Pero, si ya está avanzada, hay que inyectar medicamentos dentro del ojo.

“Esa es la desventaja de cuando ya hay síntomas, porque estamos hablando de varios meses inyectándose medicamentos dentro del ojo. Si se detecta temprano, un suplemento nutricional es suficiente para evitar pasar por todo eso”, agrega. Ante la agresividad de estas condiciones oculares, el médico plantea la importancia de los chequeos anuales y de que se sigan las recomendaciones médicas al pie de la letra.

“Por eso es que planes como MCS son bien agresivos en asegurarse de que el médico de cabecera envíe al paciente a hacerse su examen de la vista anual porque saben lo importante que es para preservar la salud visual de los pacientes”, puntualiza Collazo, quien, además, exhorta a los pacientes con diabetes recién diagnosticados, a realizarse un examen visual lo antes posible.