Hace pocos días, los planteles escolares volvieron a abrir sus puertas. Sin duda, crear entornos escolares saludables y seguros es una prioridad.

Para desarrollar programas dirigidos a garantizar espacios favorables para la salud y el bienestar de la comunidad escolar, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) comparte los cinco componentes clave:

  • Practicar limpieza y mantenimiento eficaces.
  • Prevenir el moho y la humedad.
  • Reducir los riesgos químicos y de contaminación ambiental.
  • Garantizar una buena ventilación.
  • Prevenir plagas y reducir la exposición a pesticidas.

“El mantenimiento rutinario y las actualizaciones y mejoras bien diseñadas pueden prolongar la vida útil de un edificio escolar, mejorar la salud del entorno de aprendizaje y generar ahorros de costes gracias a una mayor eficiencia energética y de recursos”, difunde la agencia en su Programa modelo para las directrices estatales de salud ambiental en las escuelas.

Ciertamente, la EPA señala la relevancia de la participación activa de los estudiantes para el logro de este tipo de programas. De este modo, podría incluirse la discusión de temas relacionados a la salud ambiental escolar en el currículo y las actividades en el aula, así como unirse a iniciativas y actividades extracurriculares relacionadas a la salud y el ambiente, que posibiliten el éxito de la misión colectiva por la salud y el bienestar.

Lo que deben llevar los estudiantes

Cada estudiante debe contar con sus propios artículos para la higiene y el cuidado personal.

  • Desinfectante de manos y pañuelos de papel: Lavarse las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos debe ser la primera opción siempre. Si no es posible, se puede utilizar el desinfectante de manos con un mínimo de 60 % de alcohol. Hay que tener cuidado porque puede afectar a las pieles sensibles. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) advierten que los niños menores de seis años deben utilizar desinfectante de manos bajo la supervisión de un adulto.
  • Toallitas limpiadoras: Elegir toallitas sin fragancias, ya que pueden provocar alergias.
  • Utensilios para comer: Cada estudiante debe llevar sus propios utensilios y su botella de agua reusable. Estos artículos no deben compartirse para evitar la propagación de infecciones respiratorias.
  • Kit para la higiene personal: Debe incluir jabón líquido, toalla de mano, cepillo y pasta de dientes, y productos para la higiene menstrual. Repelente de mosquitos y protector solar también pueden ser incluidos.
  • Mascarilla: Aunque el uso de la mascarilla para protegerse contra el COVID-19 ya no es obligatorio, el peligro de contagio por infecciones respiratorias sigue presente. Por esto, la mascarilla continúa siendo un artículo importante para la prevención.
  • Tarjeta con información de contacto en caso de emergencia: Debe ser guardada en la mochila e incluir, entre otros datos: nombre del estudiante, fecha de nacimiento, nombre y número de teléfono de la escuela, nombre del docente encargado del salón hogar, y nombre y número de teléfono de dos personas a llamar en caso de emergencia y parentesco.

Limpiar y desinfectar los espacios para evitar condiciones insalubres y la propagación de enfermedades infecciosas

  • Mientras que la limpieza remueve la suciedad con agua y jabón, la sanitización reduce la cantidad de gérmenes a niveles considerados seguros mediante productos como la lejía y los aerosoles desinfectantes. Por su parte, la desinfección mata los gérmenes.
  • Entre los artículos necesarios para las tareas de limpieza y desinfección se encuentran: guantes desechables, mascarilla, jabón, productos desinfectantes y bolsas para echar la basura.
  • Algunos de los objetos y superficies que deben ser desinfectados cada día son: mesas, pomos de puertas, interruptores de la luz, escritorios, teléfonos, teclados, inodoros y grifos.
  • Antes de utilizar cualquier producto para la limpieza, la sanitización y la desinfección, es importante leer las instrucciones de la etiqueta de los productos y seguirlas al pie de la letra. Algunas de las precauciones generales para el uso de los productos es utilizar guantes y asegurar que haya una ventilación adecuada. Los productos de limpieza y desinfección deben estar fuera del alcance de los niños.
  • Los productos de desinfección requieren un tiempo de contacto para eliminar los gérmenes. No se debe remover o secar el producto antes de que ese tiempo se haya completado. Las superficies deben secarse al aire.
  • Las toallitas desinfectantes solo deben ser utilizadas por adultos que lleven equipo de protección, como guantes. No se deben combinar productos; esto puede ser peligroso. Al finalizar, hay que guardarlos en un lugar seguro fuera del alcance de los niños.
  • Además de las labores de limpieza y desinfección, se deben llevar a cabo tareas de mantenimiento de toda la infraestructura como parte de un buen plan de operaciones: inspeccionar daños en puertas y ventanas, así como los cimientos para asegurarse de que no hay grietas, deterioro o filtraciones de agua. Los techos y los conductos también deben ser examinados.

Kit de emergencia para las escuelas

Hasta el 30 de noviembre continúa vigente la temporada de huracanes. Para atender cualquier emergencia y en caso de evacuación, es imprescindible que las escuelas tengan listo un plan para responder adecuadamente.

A la par con los protocolos de seguridad, los planteles y cada salón de clase deben contar con un kit de emergencias que incluya: un listado de todos los alumnos y el personal, dispositivo de comunicación de emergencia, artículos sanitarios, mascarillas, suministro de agua, productos para la limpieza y la desinfección, y botiquín de primeros auxilios con instrucciones, entre otros.

La autora es periodista colaboradora de Puerto Rico Saludable.