¿Dolor y rigidez al despertar? podría ser polimialgia reumática
Claves para reconocer esta enfermedad inflamatoria que limita actividades cotidianas como vestirse, bañarse o levantarse

PUBLICIDAD
Puede que una mañana, al abrir los ojos, sientas tu cuerpo rígido, los hombros pesados y un dolor que llega hasta las caderas. Es la primera vez que experimentas algo así.
No es cansancio ni una molestia pasajera. Es un dolor persistente, incapacitante y desconcertante.
Detrás de esos síntomas podría estar la polimialgia reumática (PMR, en inglés), una enfermedad que impacta significativamente la calidad de vida.
¿Qué es?
“La polimialgia reumática es un trastorno inflamatorio crónico musculoesquelético”, explicó el reumatólogo Radamés Sierra-Zorita.
Se caracteriza por dolor y rigidez en los músculos, especialmente en los hombros, las caderas y el cuello, pero “no ataca las partes distales de las extremidades”. Distal es el término que se utiliza para nombrar las partes del cuerpo alejadas del centro.
A diferencia de otras enfermedades reumáticas, no suele causar daño en las articulaciones ni deformidades, aunque a veces las afecta.
Sin embargo, convierte actividades cotidianas –como peinarse, vestirse o bañarse– en un desafío.
“Incorporarse de la silla o del inodoro les duele y se les hace bien difícil hacerlo”, apuntó el experto.
¿A quién afecta?
La PMR afecta principalmente a personas mayores de 50 años, con mayor incidencia en mujeres caucásicas, aunque también se diagnostica en personas de etnia latinas y afrodescendientes.
En Estados Unidos, se estima una incidencia anual de 52.5 casos por cada 100,000 personas mayores de 50 años, según la Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico.
Incluso, en poblaciones predominantemente blancas se ha detectado que es la segunda enfermedad reumática autoinmune más común, luego de la artritis reumatoide, destacan los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).
¿Por qué ocurre?
Aunque fue identificada en 1888 y nombrada en 1957, aún se desconoce la causa exacta de la PMR.
No obstante, se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales que desencadenan una respuesta inflamatoria del sistema inmunológico.
En algunos casos, los síntomas aparecen tras infecciones virales o en determinadas estaciones del año, lo que sugiere que el desencadenante sea externo, detalla la Clínica Mayo.
Hasta la fecha, no se ha identificado un virus específico responsable ni se trata de una enfermedad contagiosa.
¿Cuáles son los síntomas?
Comúnmente, los síntomas aparecen de manera rápida y tienden a ser más fuertes en horas de la mañana o tras periodos de inactividad.
Además del dolor y la rigidez, los pacientes pueden experimentar cansancio, fiebre leve y sensación general de malestar.
“Cabe resaltar que el paciente siente dolor, pero no debilidad muscular, que pudiera confundirlo por el dolor fuerte que siente”, aclaró el reumatólogo.
¿Cómo se diagnostica?
No existe una prueba única para confirmar la PMR. El diagnóstico se basa en la combinación de síntomas clínicos, análisis de laboratorio y la respuesta al tratamiento.
Entre los estudios más utilizados se encuentran el de velocidad de sedimentación globular (VSG) y la proteína C reactiva (PCR), que suelen estar elevados, lo que sugiere inflamación.
El historial médico y la evaluación física también son herramientas esenciales. En muchos casos, la mejor pista de diagnóstico es la rápida mejoría tras iniciar tratamiento, afirmó Sierra-Zorita.
¿Cómo se trata?
Y es que, una de las características de la PMR es su respuesta a dosis bajas de corticosteroides, como la prednisona.
“En 48 horas ya el paciente está mejor”, aseguró el doctor.
No obstante, este alivio tiene un desafío: el tratamiento suele prolongarse durante uno o dos años, con reducciones graduales de la dosis para evitar recaídas.
Además, existen efectos secundarios como osteoporosis, hipertensión, diabetes y cataratas.
Entonces, para pacientes que no toleran los corticosteroides o no responden bien a ellos, se utilizan fármacos biológicos, como Sarilumab, el cual esta indicado por la FDA para tratar la enfermedad aunque también se ha utilizado Tocilizumab, otro inhibidor de interleucina 6.
“Pero, también, si los usas en conjunto con los corticosteroides, puedes reducir las dosis mucho más rápido y, a la vez, bajar las comorbilidades”, indicó el reumatólogo. “Aunque son más caros, a la larga son más costo efectivos”.
Estos fármacos inhiben la interleucina-6 (IL-6), una proteína clave en la inflamación de la PMR.
¿Cómo diferenciarla?
La polimialgia reumática puede confundirse con la artritis reumatoide o coexistir con la arteritis de células gigantes (GCA).
“Entre el 10 y 15 % de los pacientes con PMR pueden desarrollar GCA. Y el 50 % de los pacientes con GCA puede tener polimialgia reumática”, sostuvo Sierra-Zorita.
Pero la GCA es una emergencia médica ya que, al inflamarse los vasos que suministran sangre a la cabeza y los ojos, los pacientes podrían perder la vista o sufrir un accidente cerebrovascular.
Los síntomas de GCA incluyen: dolor de cabeza, problemas de visión y sensibilidad en el cuero cabelludo.
¿Puedo vivir con PMR?
En Puerto Rico, donde la población envejece, es posible que muchas personas vivan con PMR sin saberlo.
La rigidez matutina, especialmente cuando limita movimientos básicos, no debe normalizarse como parte del envejecimiento.
Si experimentas síntomas, es importante consultar a un médico. El diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia.
Y aunque la polimialgia reumática aún no tiene cura, sí existen tratamientos efectivos que permiten a los pacientes vivir plenamente.
El autor es periodista colaborador de Puerto Rico Saludable.

Este contenido comercial fue redactado y/o producido por el equipo de GFR Media.


