La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que causa niveles elevados de glucosa o azúcar en la sangre. Esto ocurre cuando hay resistencia a la insulina y cierta disfunción del páncreas en la que se ve afectada la secreción de insulina, por lo que no se puede mantener en niveles normales la glucosa en la sangre.

Existen factores de riesgo que contribuyen al desarrollo de diabetes tipo 2, algunos prevenibles y otros no. Es importante conocer los factores modificables para tomar acción temprana y evitar o retrasar el progreso a esta enfermedad.

El diagnóstico se hace cuando se cumple con cualquiera de los siguientes criterios: (1) azúcar en la sangre en ayuna 126 mg/dL, (2) hemoglobina glucosilada (A1c) o (3) glucosa en la sangre y que el paciente presente síntomas de frecuencia urinaria excesiva, aumento en sed y en ingesta de agua.

¿Cuáles son los factores de riesgo no modificables de la diabetes tipo 2?

El tener familiares de primer grado, entiéndase madre, padre y/o hermanos, con historial de diabetes tipo 2 aumenta de dos a tres veces el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Otro factor de riesgo es la etnicidad. Las personas hispanas, afroamericanas y asiáticas están más propensas al desarrollo de diabetes, en comparación con las personas caucásicas.

Factores genéticos y ambientales también pueden contribuir a su desarrollo.

¿Cuáles son los factores de riesgo modificables de la diabetes tipo 2?

Uno de los factores de riesgo que se puede modificar y controlar es la obesidad. En cuanto al exceso de grasa corporal, especialmente la localizada en el área abdominal, se ha visto asociada a un aumento de resistencia a la insulina que a la larga lleva al padecimiento de diabetes tipo 2. De igual forma, un estilo de vida sedentario y un patrón alimenticio alto en azúcares refinadas (bebidas azucaradas como los refrescos), carnes rojas, grasas saturadas y una dieta baja en fibra, contribuyen a la obesidad y, por ende, a la resistencia a la insulina. También se ha observado que fumar tabaco puede aumentar esa resistencia.

Estrategias de prevención de la diabetes tipo 2

Tomando en cuenta lo anterior, es importante adoptar estilos de vida saludables pero que a la misma vez sean sostenibles. En síntesis, contrario a hacer dietas a corto plazo, se recomienda integrar una alimentación alta en fibras, granos, frutas y vegetales, además de incorporar actividad física a la rutina diaria. La Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés) recomienda realizar actividad física al menos 150 minutos a la semana.

De igual forma, se recomienda hacerse las evaluaciones médicas de rutina con su médico primario para evaluar los niveles de glucosa en la sangre. De esta manera se busca facilitar la detección temprana y poder realizar las intervenciones necesarias para prevenir la progresión a diabetes mellitus tipo 2.

Es importante conocer y entender nuestras afecciones médicas para poder tener control sobre ellas y evitar complicaciones a largo plazo. No dudes en preguntar a tu médico primario y/o especialista para aclarar tus dudas.

Referencias: Asociación Americana de Diabetes y UpToDate.

La autora es endocrinóloga.