La diabetes es una enfermedad muy frecuente que afecta a millones de personas en el mundo. Esta puede dañar distintos órganos con el paso del tiempo. Uno de los más importantes es el corazón. Por esta razón, las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar fallo cardíaco, una enfermedad seria pero tratable, si se detecta y maneja a tiempo con terapias dirigidas y probadas para eficacia y seguridad.

¿Qué es el fallo cardíaco?

El fallo cardíaco significa que el corazón no puede bombear la sangre de manera eficiente para suplir las necesidades del cuerpo. Esto puede ocurrir porque el músculo cardíaco se ha debilitado o porque se ha vuelto rígido y no se llena adecuadamente de sangre.

¿Por qué la diabetes aumenta el riesgo?

Afecta de varias maneras:

  • Daño a los vasos sanguíneos: El exceso de glucosa puede causar aterosclerosis (endurecimiento y estrechamiento de las arterias).
  • Presión arterial elevada: obliga al corazón a trabajar más.
  • Alteraciones directas del músculo cardíaco
  • Obesidad y sedentarismo

Por estas razones, las personas con diabetes tienen de 2 a 4 veces más riesgo de desarrollar fallo cardíaco.

Síntomas del fallo cardíaco

Los síntomas pueden aparecer de forma gradual y a veces se confunden con cansancio o son asociados con la edad:

  • Falta de aire al caminar, subir escaleras o al acostarse
  • Hinchazón de pies, tobillos o piernas
  • Cansancio extremo
  • Palpitaciones

Si tienes diabetes y presentas alguno de estos síntomas, debes consultar a tu médico, ya que el diagnóstico requiere una evaluación más a fondo debido a que puede confundirse con otros problemas de salud y llevar a un tratamiento incorrecto.

Diagnóstico del fallo cardíaco

El diagnóstico del fallo cardíaco está basado en la historia clínica, el examen físico y estudios como:

  • Ecocardiograma (ultrasonido del corazón)
  • Electrocardiograma
  • Análisis de marcadores en sangre
  • Radiografía de tórax

Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento antes de que la enfermedad progrese y detecta la necesidad de un referido temprano al cardiólogo.

Tratamiento del fallo cardíaco

El manejo del fallo cardíaco ha avanzado mucho en los últimos años. Este tratamiento debe incluir:

  • Medicamentos para el corazón, que ayudan a que bombee mejor y reducen la retención de líquidos.
  • Control estricto de la diabetes, la presión arterial y el colesterol.
  • Cambios en el estilo de vida, como reducir la sal, mantener un peso saludable y realizar actividad física adaptada a cada paciente.

Es importante destacar que algunos medicamentos que solo estaban aprobados para la diabetes, como los inhibidores SGLT2, han demostrado reducir el riesgo de hospitalizaciones y muerte por fallo cardíaco, tanto en personas que ya lo padecen o aquellas que están a riesgo de padecerlo. El beneficio de estas terapias se han extendido al manejo de fallo cardiaco para aquellos que no viven con diabetes.

¿Cómo se puede prevenir el fallo cardíaco?

  • Mantener un buen control metabólico.
  • Mantener un peso saludable.
  • Controlar la presión arterial y el colesterol.
  • No fumar.
  • Mantener una dieta balanceada, baja en sal y azúcares simples.
  • Realizar ejercicio de forma regular y que sea tolerado por el paciente, según recomendación médica.
  • Acudir a las citas médicas según se indique.

El fallo cardíaco es una complicación frecuente en las personas con diabetes. La prevención, el diagnóstico temprano y los tratamientos actuales permiten mejorar la calidad de vida y el pronóstico.

Si vives con diabetes, cuidar tu corazón es una parte esencial del tratamiento. Habla con tu médico, haz preguntas y participa activamente en su cuidado. Tu corazón, tu salud y tus seres queridos, te lo agradecerán.

El autor es presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología.