Antes de que impartan instrucciones desde las líneas esta noche, Rafael “Pachy” Cruz y Christian Dalmau ya se habían topado en una final del Baloncesto Superior Nacional (BSN).

Era el año 2010 y Cruz vestía el uniforme de los Capitanes de Arecibo, mientras que Dalmau defendía los colores de los Vaqueros de Bayamón.

Arecibo ganó aquella intensa serie que se extendió al máximo de siete juegos y que no tuvo un desenlace común, frustrando el intento de Bayamón de conseguir el bicampeonato.

Cuando restaban 1:42 del partido decisivo, una lluvia de botellas de agua, cervezas, botellas de licor de cristal, sillas y hasta zafacones obligó a detener el encuentro en el Coliseo Rubén Rodríguez. La interrupción se prolongó por unos 15 minutos pese a la fuerte presencia policiaca, y el juego nunca pudo reanudarse.

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Casi dos décadas después, dos de los mejores armadores que han pasado por el torneo volverán a toparse en una final del BSN con la oportunidad de darle a aquella historia un cierre digno sobre el tabloncillo. Esta vez, como dirigentes de los Santeros de Aguada y de los Vaqueros, respectivamente.

“Su nivel era increíble. Las cosas que podía hacer con el balón, los canastos que metía tan difíciles. Siempre que te amarrabas los tenis para jugar contra él sabías que tenías que defender todas las posesiones porque iba a estar listo para atacar y nunca se cansaba. Fue algo especial”, recordó Cruz sobre su duelo con Dalmau en la final de 2010.

“Admiro muchísimo a Christian. Lo que ha hecho como jugador y como entrenador, al igual que Larry (Ayuso, asistente de los Vaqueros)... Son jugadores que marcan nuestra liga y fueron pilares, así que poder estar aquí y competir contra ellos es lo que uno quiere como entrenador”, continuó.

Cruz empezó a dirigir en el BSN cuando asumió las riendas de los Capitanes en 2016. Ese mismo año ganó el primero de sus tres campeonatos con Arecibo. Dalmau, por su parte, se retiró al terminar la campaña de 2017 y no se estrenó como entrenador hasta 2022 con los Indios de Mayagüez. Ahora va en busca de su segundo cetro como técnico de Bayamón tras ganar el primero la temporada pasada.

“Son mentalidades diferentes. Creo que uno cambia mucho cuando asume el rol de dirigente, pero Pachy ha sido un ganador en ambas facetas. Cuatro campeonatos como jugador y tres como dirigente dicen mucho de él. Entiendo que es algo bonito para el baloncesto”, dijo Dalmau.

“Fue una serie intensa, pero eran roles diferentes. Cuando Pachy empezó a dirigir, yo todavía estaba jugando, pero siempre lo veía. Me alegré por él cuando ganó el campeonato. Es un excelente ser humano”, abundó.

Christian Dalmau (11) y Rafael "Pachy" Cruz (13), enfrentados en un partido entre los Vaqueros de Bayamón y los Capitanes de Arecibo.
Christian Dalmau (11) y Rafael "Pachy" Cruz (13), enfrentados en un partido entre los Vaqueros de Bayamón y los Capitanes de Arecibo. (Juan Luis Martinez)

Lo cierto es que por más de una década la rivalidad entre Arecibo y Bayamón fue la más intensa del BSN. Sin embargo, Cruz contó que siempre tuvo una relación cordial con Dalmau dentro del tabloncillo, aunque una vez cruzaban las líneas era una batalla campal por demostrar quién era mejor.

Dalmau viene de quedar campeón en 2025 con un trío de refuerzos de lujo compuesto por Danilo Gallinari, JaVale McGee y Chris Duarte. Cruz, en cambio, no pisaba este escenario desde el 2021, cuando consiguió su tercer y último anillo como mentor de los Capitanes.

“Pachy” Cruz dudó sobre su capacidad en el BSN

Al año siguiente, salió de la dirección técnica de Arecibo y no volvió a clasificar a una final hasta ahora. Intentó replicar la hazaña con unos Piratas de Quebradillas reforzados por Brandon Knight y Hassan Whiteside, pero quedaron eliminados en los cuartos de final de 2023 por los eventuales campeones Gigantes de Carolina.

En 2025, asumió un reto mayor al intentar sacar del sótano a los Osos de Manatí en plena campaña, pero no logró llevarlos a la postemporada. El arecibeño no encontró estabilidad hasta que fue contratado esta temporada por los Santeros, pero confesó que esos años complicados, lejos del escenario al que estaba tan acostumbrado con Arecibo, comenzaron a generarle dudas sobre su capacidad como entrenador.

“Siempre le decía a mi esposa que extrañaba estar en los playoffs. Uno miraba los juegos y se acordaba de ese sentimiento de estar allí. A veces uno se ciega y se pregunta: ‘¿Volveré a estar allí? ¿Será esto lo que queda?’ Pero yo soy una persona bien positiva, creyente de oportunidades y del trabajo”, compartió Cruz.

“Estoy agradecido por la oportunidad. Pasar de tiempos difíciles a estar aquí con este grupo definitivamente que es especial. Uno se preguntaba si tendrá otra oportunidad, así que estar aquí es algo que veo con otros ojos. Uno duda porque es humano y a veces hasta se pone en duda la capacidad de uno como entrenador, pero siempre me mantuve positivo de que algún día iba a recibir una nueva oportunidad y se me iba a dar”, continuó.

Rafael "Pachy" Cruz celebra el pase a la final del BSN de los Santeros de Aguada junto a Joel Soriano en el camerino visitante del Auditorio Juan "Pachín" Vicens.
Rafael "Pachy" Cruz celebra el pase a la final del BSN de los Santeros de Aguada junto a Joel Soriano en el camerino visitante del Auditorio Juan "Pachín" Vicens. (BSN)

Ahora Cruz tiene la oportunidad de quedar campeón con el equipo con la nómina más baja del torneo. De completar la complicada hazaña, Aguada capturaría apenas el segundo cetro en su historia.

No obstante, los Santeros tendrán de frente a unos Vaqueros que están centrados en traer a las vitrinas de Bayamón un decimoctavo título, respaldados por una abrumadora defensa que ha doblegado a todos sus rivales hasta ahora.

El primer juego de la final 2026 será esta noche en el Coliseo Rubén Rodríguez. La serie se jugará los domingos, miércoles y viernes hasta un máximo de siete partidos. De ser necesario, el séptimo juego será el domingo, 23 de agosto, en Bayamón.