Emocionada Caitlin Clark en su primera visita a Puerto Rico: “Ojalá Bad Bunny fuera al juego”
La estelar canastera estadounidense participará en el Clasificatorio al Mundial de baloncesto femenino en el Choliseo.

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La estelar base estadounidense Caitlin Clark se mostró encantada con su visita a Puerto Rico, elogió la belleza de la isla y hasta bromeó con que le habría gustado ver a Bad Bunny presentándose en el clasificatorio al Mundial de baloncesto femenino.
La destacada jugadora de las Indiana Fever de la WNBA —quien debutará con el combinado adulto en el repechaje que se disputará en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, del 11 al 17 de marzo— participó este lunes en una práctica de la selección femenina de baloncesto de Estados Unidos, donde tuvo la oportunidad de conversar con algunos medios.
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A la pregunta de qué era lo que más le entusiasma de jugar en Puerto Rico, no dudó en expresar su deseo de ver a la superestrella puertorriqueña Benito Antonio Martínez Ocasio.
“Sí, estoy súper emocionada. Es mi primera vez en Puerto Rico. La verdad es que es hermoso. Ojalá Bad Bunny fuera al juego. Ojalá estuviera presentándose. Busqué para ver si iba a estar cantando mientras estamos aquí, pero no está. Quizás deberían traerlo. Ayúdennos con eso”, comentó con una gran sonrisa.
Bad Bunny recién culminó en Japón la primera parte de su gira “Debí tirar más fotos”. El artista retomará el recorrido en mayo con conciertos en España y Portugal.
Emocionada con su debut
Más allá de la broma sobre el cantante boricua, Clark dejó claro que el motivo principal de su visita es uno muy especial: disputar su primer torneo internacional con la selección mayor. Ante este reto, reconoció que el proceso de preparación ha sido breve, pero aseguró que la emoción dentro del grupo es evidente de cara al inicio de la competencia.
“Ha sido un proceso bastante rápido desde que nos reunimos. Esta apenas fue nuestra tercera práctica y mañana será un poco más ligera porque es la víspera del juego. Luego jugamos dos partidos seguidos, así que todo ha ocurrido muy rápido”, expresó la deportista, que ya había representado a Estados Unidos en selecciones juveniles.
“Pero creo que todas estamos emocionadas de salir a la cancha y jugar. Para varias de nosotras es la primera vez en la selección mayor, y cada vez que tienes la oportunidad de vestir el uniforme de Estados Unidos —especialmente a este nivel— es algo que muy pocas personas pueden hacer. Es un honor increíble, no solo para mí, sino para todas, ya sea que sea tu primera vez o que ya lo hayas hecho antes y hayas ganado oro olímpico. Más que nada, estamos muy emocionadas”.
Clark también reconoció que disputar un torneo con la selección mayor conlleva una mezcla particular de emociones. Aunque dijo no sentir nervios como tal, admitió que sí experimenta esa sensación de expectación y entusiasmo que acompaña las grandes oportunidades, especialmente al representar a Estados Unidos en el escenario internacional.
“Ni siquiera creo que sean nervios necesariamente, quizá hasta cierto punto algo como maripositas en el estómago, porque es una oportunidad súper especial. Y si no te sintieras así, probablemente es que no te importa lo suficiente. Al menos así es como yo lo siento. Este es un escenario distinto. No vas a venir aquí a ser la jugadora estrella; así no funciona en USA Basketball. Tienes que encontrar la manera de ayudar al equipo a ganar y competir lo mejor que puedas”, articuló.
“En mi caso, sí hay un nivel —no diría nervios— pero sí emoción y alegría. Además, tampoco he jugado baloncesto en ocho meses, así que poder hacerlo nuevamente a este nivel es la mejor manera de regresar. Es como que te tiran al fuego y tienes que resolver. Pero me he sentido muy bien en las prácticas, así que más que nada estoy muy emocionada. Aunque sé que el día del juego estaré bien activada y quizá un poco ansiosa, pero en el buen sentido”, reiteró.
En cuanto a la inactividad que mencionó previamente, la competidora explicó que, tras varios meses sin disputar un partido, el mayor reto ha sido retomar la rutina previa a los juegos. Señaló que muchas veces el momento más difícil no es el partido en sí, sino todo el proceso previo de preparación, ya que una vez comienza el juego y entra en ritmo, todo fluye de manera natural.
Por eso, indicó que para ella ha sido importante volver a acostumbrarse a la dinámica de los días de juego y a las rutinas que los acompañan. No obstante, confía en que después del primer y segundo partido todo volverá a sentirse como siempre, y aseguró que, más que nada, está entusiasmada y feliz de estar de regreso en la cancha.
“Definitivamente serán varios juegos en un período corto, pero eso también es parte de lo divertido. Juegas con frecuencia y es muy similar a la WNBA: tienes partidos en noches consecutivas o con un día entre medio. Creo que estamos acostumbradas a eso, quizá no exactamente a cinco juegos en siete días, pero así es la competencia internacional”, analizó.
“Es algo con lo que ya he lidiado antes y, pensando en el futuro, de cara a la Copa del Mundo —si tengo la suerte de estar en ese equipo— el escenario es prácticamente el mismo, incluso con más partidos. Así que también es una gran preparación para eso”.


