Los Criollos de Caguas sabían que debían hacer cambios en su plantilla para volver a competir por el campeonato del Baloncesto Superior Nacional (BSN) tras ser eliminados por los Cangrejeros de Santurce en la primera ronda de la pasada postemporada.

El trío compuesto por Travis Trice, Louis King y Akil Mitchell no pudo replicar la magia del 2024 y se quedó corto ante unos Cangrejeros que los dominaron en apenas cinco juegos (4-1). Caguas, en cambio, no se quedó de brazos cruzados y exploró el mercado.

La gerencia del Valle del Turabo retuvo a Trice y a King, pero firmó a Moses Brown como su tercer importado, un centro de 26 años y 7’2” de estatura con la capacidad para dominar la pintura frente a cualquier rival. En teoría, la apuesta ha dado resultados, ya que Caguas lidera la tabla global del BSN con marca de 16-8 y solo 10 partidos restantes en la temporada regular.

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“La realidad es que la firma de Moses fue basada en el resultado que tuvimos en la serie contra Santurce porque entiendo que nos quedamos pequeños y no teníamos protección del aro ni facilidad para anotar en la pintura. Akil se me gastó contra Santurce. Le tocó solo”, confesó el dirigente de los Criollos, Wilhelmus Caanen, a Primera Hora.

“Queríamos a un jugador que pudiera hacer las cosas que Akil suele hacer como esa punta de lanza defensivo, pero con más facilidad. Para eso, tenía que ser un jugador más largo y más grande. Ese es Moses”, abundó.

Lo cierto es que Travis, como de costumbre, ha sido la bujía ofensiva de Caguas con un rendimiento digno de Jugador Más Valioso, mientras que Brown se ha convertido en el ancla defensiva del quinteto dirigido por Caanen. El espigado canastero promedia un doble-doble de 18.8 puntos y 10.7 rebotes, con 1.8 bloqueos, por noche. Nada mal para un jugador que debutó en el BSN esta temporada. Sin embargo, el técnico señaló que sería injusto compararlo con Mitchell debido a sus inusuales atributos físicos.

Moses Brown, de los Criollos de Caguas, donquea el balón ante las miradas de los jugadores de los Capitanes de Arecibo.
Moses Brown, de los Criollos de Caguas, donquea el balón ante las miradas de los jugadores de los Capitanes de Arecibo. (Criollos de Caguas / Francisco Matos)

“Nosotros extrañamos mucho a Akil Mitchell. Nosotros no sentimos aprecio hacia Akil Mitchell, sino amor porque fue parte de esto desde el primer día. Su inteligencia, lo aguerrido que es y su liderato, tanto en la cancha como en el camerino, son cosas que nos hacen falta, pero es injusto para cualquier jugador ser comparado con un fenómeno de 7’2” tan atlético y con tan buenas manos como Moses”, señaló Caanen.

“Es un jugador joven que aún está joven y que tiene una proyección enorme para seguir creciendo. Moses aún no está jugando el baloncesto que nosotros sabemos que es capaz. ¿Cuánto tiempo tardará en llegar a ese nivel? No lo sé, pero Moses todavía tiene un espacio para mejorar increíble y posiblemente hasta lo perdamos en los próximos años”, continuó.

Rinde frutos la continuidad en Caguas

Pero el éxito de los Criollos va más allá de este fenómeno de 7’2”. La gerencia de Caguas mantuvo al núcleo que le ha dado resultados desde su mudanza al Valle del Turabo en 2024 y añadió a su plantel al versátil canastero Jeff Early Jr. a través de un cambio con los Indios de Mayagüez por José Placer.

La llegada de Early Jr., junto al crecimiento de otras figuras nativas como Alexander Kappos, Christian “Cuco” López y Michael O’Connell, tiene a los Criollos jugando su mejor baloncesto. De hecho, Caguas atraviesa una racha de cinco victorias consecutivas, que incluyó una paliza de 34 puntos sobre los Capitanes de Arecibo, líderes de la Conferencia B, la noche del martes. Además, lidera el BSN en anotación (99.5) y asistencias (23.4), y comparte la cima del reglón de rebotes con los Atléticos de San Germán (37.5).

“La organización se ha encargado de darle continuidad a un proyecto de la manera más orgánica posible. Todos los días hablo con Ric Elías (apoderado), Omar Vargas (gerente general) y John Herrero (coapoderado) sobre la importancia de creer en los procesos y darles espacio a los chamacos para que se desarrollen”, comentó el mentor.

“Para mí, todos los jugadores son importantes. No porque algunos llevan el nombre de refuerzos significa que son más importantes que otros y eso es lo que hemos inculcado en este grupo”.

El dirigente de los Criollos de Caguas, Wilhelmus Caanen.
El dirigente de los Criollos de Caguas, Wilhelmus Caanen. (Ramon "Tonito" Zayas)

“Estoy bien contento con la unión del grupo y la disciplina de los muchachos. Antes no ganábamos algunos juegos que se supone que domináramos porque no teníamos el enfoque necesario y hoy (martes) fue uno de esos días que vi al grupo completo enfocado. Nunca sacamos el pie del acelerador”, agregó.

Los Criollos visitarán el jueves a los Osos de Manatí en el Coliseo Juan Aubín Cruz Abreu “Bincito”. Regresarán al Coliseo Roger Mendoza, de Caguas, el próximo miércoles cuando reciban a los Mets de Guaynabo.