Los Santeros buscarán despertar en el segundo juego de la final del BSN: “Si Aguada pierde, se acabó esto”
Los dirigidos por Rafael “Pachy” Cruz reciben esta noche la visita de los Vaqueros de Bayamón.
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La poderosa ofensiva que convirtió a los Santeros de Aguada en los campeones de la Conferencia B brilló por su ausencia el domingo en el primer juego de la final del Baloncesto Superior Nacional (BSN) ante los Vaqueros de Bayamón en el Coliseo Rubén Rodríguez.
Previo a la gran final, Aguada había sido el mejor equipo ofensivo de la postemporada, con un promedio de 94.8 puntos por partido frente a los Capitanes de Arecibo y a los Leones de Ponce. Sin embargo, el domingo su producción fue limitada a 75 unidades por la abrumadora defensa de los Vaqueros.
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Bayamón, de por sí, es difícil de vencer cuando juega como local. Solo ha sufrido una derrota en el rancho en las últimas dos postemporadas y fue, además, el equipo que menos puntos permitió a sus rivales durante la temporada regular, con una media de 84.1 tantos por encuentro.
Esa defensa y los nervios por disputar su primera final del BSN en siete años fueron los factores que determinaron la amplia derrota 91-74 de los Santeros ante los Vaqueros, según el comentarista y dirigente Tony Ruiz.
“Vimos a un equipo de Aguada que le dio frío olímpico por ser ese primer juego de la serie final. Era de esperarse. Primer juego en una final después de siete años y en el rancho, iba a pasar eso independientemente de las buenas series que tuvo contra Arecibo y Ponce”, opinó Ruiz en una entrevista con Primera Hora.
El veterano entrenador señaló que las 12 pérdidas de balón que cometieron los Santeros en la primera mitad les costaron el partido. Acumularon solo tres en la segunda mitad y la diferencia fue notable: en la primera fueron superados 45-28, pero ganaron la segunda 47-46. Ruiz piensa que ese ritmo lo llevarán al segundo juego de la final en Aguada.
“El Aguada que vamos a ver mañana es totalmente diferente. Van a su casa y estarán ante su gente. Ya botaron el golpe y no vamos a ver a (John) Holland ni a (Joel) Soriano teniendo un juego tan malo como el que tuvieron. Ellos tienen que ser consistentes ofensivamente para que los Santeros puedan competir contra Bayamón”, aseguró el dirigente.
Crucial que aparezcan los refuerzos de Aguada
Los Santeros demostraron a lo largo del torneo que dependen bastante de su cuadro regular, especialmente de su trío de refuerzos. Rigoberto Mendoza, Joel Soriano y Jacob Wiley se combinaron para 51.3 puntos en las series contra Arecibo y Ponce, pero el domingo anotaron solo 34 como colectivo.
Mendoza fue el mejor de los tres con 13 unidades, siete rebotes y cinco asistencias en 30:56 minutos de acción. Le siguieron Soriano con 11 tantos y Wiley con 10. Además, encestaron 14 de sus 34 tiros de campo.
John Holland, por su parte, también tuvo una noche para el olvido en la que aportó apenas tres puntos en 14:20 minutos tras perderse el sexto partido de la final de la Conferencia B ante los Leones por una lesión en la corva.
“Si Aguada anotó 95 puntos en su último juego contra Ponce quiere decir que ese equipo es ofensivo. Si Aguada quiere tener opción, tiene que tener una ofensiva colectiva. Tienen que aparecer Holland y Soriano. Es la única manera que van a derrotar a un equipo de Bayamón que está blindado y hace el trabajo defensivo”, recalcó Ruiz.
“Aquí hay serie todavía, pero, si Aguada pierde el miércoles, se acabó esto. Esa es la realidad. El futuro de la serie lo tiene Aguada en sus manos. Tiene que defender su cancha local. Si no defiende su cancha local, le puede pasar factura y se puede acabar la serie”, abundó.
Aguada tiene récord de 14-9 como local y de 11-13 como visitante en lo que va de temporada. Dos de esas derrotas en casa fueron en la postemporada, pero el miércoles intentarán repetir lo que hicieron los Leones el año pasado, cuando derrotaron a los Vaqueros en el Auditorio Juan “Pachín” Vicens para empatar 1-1 la gran final del BSN.
Ponce no volvió a ganar un partido por el resto de la serie y Bayamón ganó el decimoséptimo campeonato de su historia. Los dirigidos por Rafael “Pachy” Cruz tendrán que encontrar tanto respuestas ofensivas como defensivas si pretenden evitar que la historia se repita.
Dominio de Damian Jones
Gary Browne fue el mejor anotador de los Vaqueros en el primer partido de la final con 22 puntos, pero Damian Jones dominó la pintura con un doble-doble de 20 unidades y 15 rebotes. Jones tal vez no se llevó todos los reflectores como Jassel Pérez, quien aportó 16 tantos, pero demostró ser un problema al que Cruz tendrá que encontrarle una solución si los Santeros pretenden competir en esta serie.
“Yo creo que (Damian Jones) es el factor X de esta serie. Realmente pasa por desapercibido porque toda la atención es para Jassel, pero el trabajo de Jones ha sido impresionante. Hizo 20 puntos y 15 rebotes ante Soriano”, sostuvo Ruiz.
“Demasiado sólido, al igual que el trabajo defensivo de Gary. Gary anotó 22 puntos, pero su trabajo defensivo ha sido espectacular. Ese es el equipo de Bayamón, uno que tiene jugadores que hacen cosas diferentes cada noche”, añadió.
El segundo juego de la gran final del BSN se celebrará este miércoles, a las 8:00 p.m., en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado.


