Los Santeros desafían los pronósticos de la mano de Rafael “Pachy” Cruz: “Sabía que este grupo era especial”
El dirigente conversa con Primera Hora sobre la clasificación de Aguada a la serie final del BSN.

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Ponce. Rafael “Pachy” Cruz tuvo éxito de inmediato cuando comenzó su carrera como dirigente con los Capitanes de Arecibo al ganar tres campeonatos en 2016, 2018 y 2021.
Aquella época dorada con los Capitanes, que incluyó cuatro finales, acabó un año después de su último cetro, luego de decidir no ejercer la opción de su contrato para regresar en la temporada 2023.
El natural de Arecibo optó por cambiar de bandos en la “Guerra del Norte” al llegar a un acuerdo con los Piratas de Quebradillas por tres campañas, pero solo estuvo allí hasta 2024 tras no cumplir con las expectativas de la gerencia.
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Aquella nube negra que empezó en Quebradillas lo persiguió hasta Manatí en 2025. Esta vez, no contaba con refuerzos de lujo como Brandon Knight y Hassan Whiteside, a quienes dirigió con los Piratas, y debía sacar a los Osos del sótano en pleno torneo.
Manatí nunca reaccionó y quedó fuera de la postemporada a un año de proclamarse subcampeón. Como consecuencia, Cruz no regresó a la franquicia para la temporada 2026.
Su carrera como técnico parecía estar en el aire hasta que recibió la oportunidad de dirigir a los Santeros de Aguada en la vigente campaña. Aguada era un equipo que no figuraba entre los favoritos a ganar el campeonato con una de las nóminas más bajas del torneo.
Sin embargo, Cruz completó el martes una hazaña que pocos imaginaban posible al llevar a los Santeros a su primera final del Baloncesto Superior Nacional (BSN) desde 2019 después de vencer 95-89 a los Leones de Ponce en el sexto juego de la final de la Conferencia B.
“Desde ese último campeonato que ganamos en Arecibo no estaba en una final del BSN. Fueron tiempos difíciles laboralmente hablando. Estuve en Quebradillas y no se dio. Llegué a Manatí y tampoco, pero agradecido de papito Dios por esta nueva oportunidad”, dijo Cruz a Primera Hora en el camerino visitante del Auditorio Juan “Pachín” Vicens luego de clasificar a la serie de campeonato.
“Creo que cuando uno llega a ese punto es agradecido con las oportunidades y hay veces que uno toma por sentado cuando tiene contrato y está en el tope ganando. Cuando llega la adversidad y los momentos difíciles es cuando uno se vuelve agradecido. No quería desaprovechar esta oportunidad”.
“No sabíamos hasta dónde íbamos a llegar, pero queríamos trabajar para que al finalizar esta temporada pudiéramos mirarnos en el espejo y decir: ‘Lo intentamos todo y dimos todo lo que tuvimos’. Nuestro lema de ‘pico y pala’ es bien peculiar, pero va acorde con nuestra filosofía: trabajar con humildad, respeto y disciplina. Y aquí estamos”, continuó.

Los Santeros ganaron su primer y único campeonato del BSN en 2019 tras derrotar a los propios Leones en seis partidos. Esta temporada jugaron para .500 con una marca de 17-17 que les permitió adueñarse de la tercera posición de la Conferencia B.
Además de Cruz, Aguada renovó su estructura administrativa con la contratación de Allans Colón como director de operaciones y apostó por un trío de refuerzos compuesto por Rigoberto Mendoza, Joel Soriano y Jacob Wiley. El martes Mendoza, Soriano y Wiley anotaron 73 de los 95 puntos del quinteto aguadeño.
“Sabíamos que íbamos a superar todas las expectativas que tenían sobre nosotros. Yo sabía que este grupo era especial desde el primer día que nos reunimos, aunque no sabía hasta dónde íbamos a llegar. Sí sabía que con el tiempo íbamos a jugar mejor. Este es el resultado del trabajo que hacemos todos los días”, relató Cruz.
“Todo encajó de una manera extraña hasta que llegamos a un ritmo de juego que dijimos: ‘Wow, este equipo tiene opciones’. Cuando inició esa primera serie contra Arecibo uno se lo empezó a creer. Ahora estamos a cuatro victorias del campeonato”, abundó.
Una oportunidad dorada para sus refuerzos
La historia de los Santeros es una de superación no solo para su dirigente, sino también para sus tres importados. Mendoza fue el Jugador Más Valioso de la final de 2019, pero estuvo cinco años fuera del BSN.
Su firma generó dudas por parte de algunos debido a su inactividad, pero el dominicano, de 34 años, respondió en la cancha al convertirse en uno de los referentes ofensivos de Aguada con un promedio de 17.6 puntos por juego tanto en la fase regular como en la postemporada.
“Lo que acabamos de hacer es sumamente especial. Sé que mucha gente cuestionó mi firma, pero yo sé mi capacidad y lo que puedo dar. Yo no me quito nunca cuando estoy defendiendo los colores del equipo que esté representando. Creo que muchos van a tener que ahorrarse los comentarios que hicieron porque estamos en la final”, comentó Mendoza.

Soriano, en cambio, venía de ser cortado en España y Alemania, mientras que Wiley había sido anunciado por los Cangrejeros de Santurce como uno de sus refuerzos, pero el acuerdo no se concretó debido a que no pasó el examen físico por una lesión previa.
Soriano, también dominicano de 26 años y 6’10” de estatura, ha demostrado que tiene la capacidad de ser un importado de impacto en la llamada “liga más dura” al acumular una media de 20.6 unidades y 9.7 rebotes en lo que va de los playoffs. Wiley, por su parte, ha respondido a las dudas que existían sobre su nivel en esta etapa de su carrera con 13.1 unidades y 7.3 capturas por partido.
“Este fue un año muy difícil para mí, pese a que fue mi primer año jugando en Europa”, confesó Soriano a este medio. “Cambié de equipo, pero sabía que Dios tenía algo para mí. Esto se siente bien. Yo llegué tarde a este equipo y era bueno sin mí. Vi que tenía un chance para entrar a la postemporada y me propuse dejar mi marca aquí haciendo lo que sea”, expresó Soriano, quien se integró a los Santeros a mediados de junio.
El reto de tumbar al campeón
Aguada enfrentará ahora a los campeones defensores Vaqueros de Bayamón en la serie final a partir del domingo, 9 de agosto, en el Coliseo Rubén Rodríguez. La final se jugará domingo, miércoles y viernes hasta un máximo de siete juegos.
Los Santeros y los Vaqueros solo se vieron las caras en dos ocasiones durante la fase regular y dividieron honores. Cruz reconoció que Bayamón será su reto más difícil hasta ahora, pero aseguró que volverán a hacer lo necesario para desafiar nuevamente los pronósticos, amparados en su filosofía de “pico y pala”.
“Para quedar campeón ahora mismo hay que derrotar al campeón. Bayamón es un equipo muy poderoso, que juega de una manera increíble en su casa. Ante todo pronóstico estamos aquí. Debemos estudiar el juego para prepararnos de la mejor manera posible y creer en lo que estamos haciendo”, sostuvo el dirigente.
Los Vaqueros tendrán ventaja local en la serie de campeonato por haber finalizado en la cima de la tabla global con récord de 22-12.
John Holland, el único jugador además de Mendoza que fue parte del campeonato de 2019, no estuvo disponible el martes por una lesión en el tendón de la corva (hamstring), pero Cruz anticipa que jugará en la final.
“Está día a día. Trató hoy de dar lo mejor de sí para jugar, pero simplemente no pudo. Estos días le van a venir bien en su recuperación. Con el favor de Dios, lo tendremos en la final”, señaló el técnico.


