Florida. Aaron Judge se inquietó, como muchos aficionados de los Yankees de Nueva York, mientras los agentes libres de renombre seguían firmando en otros equipos.

“Fue brutal”, manifestó el capitán de Nueva York este lunes después del primer entrenamiento del año con el plantel completo. “Al principio fue bastante duro de ver. Yo pensaba: ‘Somos los Yankees. Vamos a salir ahí y tener a la gente adecuada’”.

Judge habló largo y tendido sobre la falta de un título de la Serie Mundial el año pasado pese a ganar su tercer premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana; sobre conectar un jonrón y poncharse ante Carlos Lagrange, el lanzallamas dominicano de 22 años, durante el entrenamiento; sobre capitanear a Estados Unidos en el próximo Clásico Mundial de Béisbol; y sobre la lesión en el codo del año pasado.

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Judge se perdió 10 juegos entre el 25 de julio y el 5 de agosto por una distensión del flexor en el codo derecho, sufrida al hacer un tiro al plato desde el jardín derecho en Toronto el 22 de julio. No regresó a los jardines hasta el 5 de septiembre y lanzó con cautela a 67.9 mph. Judge recuperó fuerza en el brazo durante el resto de la temporada, pero no llegó al 100%.

“Nunca había lidiado con nada en el codo, así que definitivamente estaba preocupado”, comentó.

Judge no estuvo seguro de que evitaría una cirugía hasta después de la postemporada.

“Volvieron a hacer todas las revisiones y todas las pruebas y me dijeron: ‘Estás listo para seguir’”, recordó. “Y yo dije: De acuerdo, ¿cuándo podemos empezar a lanzar? Así que fue bueno. Fue genial. Fue genial escuchar esas palabras para que ahora pueda entrar a la temporada baja y prepararme como necesito, estar en la mejor forma para empezar el año”.

Su codo está a plena potencia.

“Ya he estado tirando a las bases un par de veces, así que no hay preocupaciones”, señaló. “Solo estoy emocionado de volver ahí afuera y tener confianza, sobre todo -lo más difícil para mí el año pasado fue que el lanzador se estaba matando y los compañeros a mi alrededor se estaban matando, y luego la pelota venía hacia mí y yo no tenía ninguna oportunidad”.

Judge, que cumple 34 años en abril, obtuvo su tercer MVP de la Liga Americana en cuatro años, convirtiéndose en apenas el cuarto jugador en la historia de las Grandes Ligas en conectar 50 jonrones cuatro veces, después de Babe Ruth, Mark McGwire y Sammy Sosa. Ganó su primer título de bateo de la Liga Americana, con el mejor promedio de las mayores de .331, además de 53 jonrones, 114 carreras impulsadas, 124 bases por bolas (la máxima cifra de la Liga Americana) y un OPS de 1.144, el más alto de las Grandes Ligas. Luego, en los playoffs, bateó 13 hits en 36 turnos con un jonrón, siete impulsadas y un OPS de 1.273.

Judge pareció sacar la pelota del estadio por el jardín izquierdo con un lanzamiento de 99.3 mph de Lagrange y luego se ponchó con una recta de 102.6 mph del derecho de 6′ y 7″, quien terminó la temporada pasada en Doble-A.

Nueva York, que busca su primer título desde 2009, retuvo al jardinero central Trent Grisham al inicio de la temporada baja, pero no hizo movimientos de impacto hasta tarde.

“Firmemos a estos tipos ahora mismo y empecemos a sumar más piezas porque estoy viendo que otros equipos de la liga están mejorando”, expresó Judge. “Están haciendo canjes. Están firmando a grandes prospectos o a grandes jugadores. Y nosotros nos quedamos ahí un tiempo haciendo movimientos más pequeños”.

Consultado sobre si hizo saber lo que pensaba a los Yankees, Judge esbozó una amplia sonrisa y respondió: “Sí, oh, sí”.

“Fue frustrante, pero creo que estamos justo donde necesitamos estar”, afirmó.