Carlos Beltrán se remonta al niño de Manatí al vestirse por primera vez de inmortal
El boricua y Andruw Jones lucieron este jueves los atuendos oficiales del recinto de Cooperstown.

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Cooperstown volvió a hablar español y caribeño.
El boricua Carlos Beltrán apenas terminó de ponerse la camisa y gorra oficial del Salón de la Fama este jueves cuando su mente regresó a su pueblo natal, Manatí.
El sexto inmortal boricua aseguró, durante la primera aparición en Cooperstown, que pensó de inmediato en aquel niño de 10 años que soñaba con jugar béisbol en su pueblo, sin imaginar que un día estaría en el recinto de la eternidad junto a los también puertorriqueños Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez.
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“Es un gran honor, un privilegio y un sueño ponerme la gorra y estar aquí en Cooperstown. No hay duda de que pienso en el Carlos Beltrán de 10 años criándose en Manatí, desarrollándose con todas las personas que tuvieron que ver para que esté en la posición que estoy ahora mismo, no solamente como niño en Puerto Rico, sino también en mi carrera profesional”, compartió Beltrán tras ser abordado en la conferencia de prensa por los medios de comunicación de la isla y estadounidense.
Carlos Beltrán checking in from the @baseballhall 👋 pic.twitter.com/YZ6A0i9YBX
— New York Mets (@Mets) January 22, 2026
“Esto yo lo veo, no solamente como un reconocimiento a Carlos Beltrán. Lo veo como un reconocimiento a mi isla, a Puerto Rico, para inspirar a los jóvenes a que no importa de dónde tú vengas, no importa la situación que tú estés viviendo, siempre hay oportunidades para seguir trabajando fuerte”, agregó.El manatieño, de 48 años, obtuvo el martes el 84.2% de los votos de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA, por sus siglas en inglés) para ser elegido al Salón de la Fama. Superó el mínimo requerido del 75%.
Junto a Beltrán seleccionaron al curazoleño Andruw Jones, quien logró el 78.4% de los votos. Beltrán, Jones y Jeff Kent, seleccionado en diciembre pasado por el Comité de la Era Contemporánea, serán exaltados en la ceremonia oficial, que se celebrará el próximo 26 de julio en Cooperstown, Nueva York.
Jones se vistió con el atuendo oficial de ‘Hall of Famer’ junto al boricua.
“Quiero agradecer a mi familia y a todos los aficionados que me han apoyado durante mi carrera. Los Braves de Atlanta me dieron la gran oportunidad de perseguir mi sueño. Nunca soñé con ser un miembro del Salón de la Fama, solo soñé con ser un buen jugador de béisbol y ayudar a mi equipo a ganar. Eso es todo lo que he hecho durante toda mi carrera, y ustedes saben por qué lo hice”, pronunció el primer curazaleño en recibir dicho honor.
Beltrán aprovechó la oportunidad para reconocer a su compañero de clase. “No puedo tener un mejor compañero para entrar al Salón de la Fama que Andruw Jones. Competimos durante muchos años tratando de ser los mejores defensores y los mejores jugadores para ayudar a nuestros equipos a ganar. Admiro tu carrera y la respeto. Estoy orgulloso de entrar al Salón de la Fama contigo, amigo”, dijo el líder histórico entre los puertorriqueños en carreras remolcadas (1,587) y anotadas (1,582).
La gorra inmortal
Sobre la gorra con la que será inmortalizado, el exjardinero central indicó que aún no ha tomado esa decisión. Vistió los colores de los Royals de Kansas City, Mets de Nueva York, Yankees de Nueva York, Cardinals de San Luis, Astros de Houston, Giants de San Francisco y Rangers de Texas.
“Todavía no he pasado el proceso completo de cuáles son mis opciones, pero ya una vez lo pase, no hay duda de que me sentaré con mi familia, con mi esposa, Jessica, con mis hijos a explorar. Quiero escuchar su opinión referente a qué gorra es la que me debo poner, entrando a Cooperstown”, relató.
Precisamente, fue su esposa quien previo a su selección lo despertaba todos los días con las actualizaciones del seguimiento de las papeletas, realizado por el analista Ryan Thibodaux.
“Este es mi cuarto año en el proceso y debo decir que el año pasado se sentía 50-50. Desafortunadamente, no sucedió. Pero este año decidí mantenerme un poco alejado del seguimiento, pero mi esposa se levantaba todas las mañanas y me decía: ‘Recibimos cinco votos”, o ella decía: ¡Dios mío! ¿Qué pasa? Perdiste cinco o tres puntos’”, contó entre risas.
“Así que me avisaba cada mañana sobre dónde estaba, si iba a ser bueno o malo, pero afortunadamente hoy celebramos el momento”, agregó, mientras las cámaras fijaban a Jessica y el hijo menor del matrimonio, Eván Carlos.
El 2017 no se borra
El camino de Beltrán hacia Cooperstown no estuvo exento de controversia.
Su nombre quedó ligado al escándalo de robo de señales de los Astros en 2017, cuando investigaciones de las Grandes Ligas confirmaron que la organización, campeona dicha temporada, implementó un sistema ilegal para descifrar las señas de los receptores rivales, combinando el uso de tecnología con métodos arcaicos, como los golpes a un zafacón desde el dugout para alertar a los bateadores.
En el informe oficial del Comisionado, Beltrán fue el único jugador activo de aquel equipo al momento de anunciarse las sanciones. Ese señalamiento provocó un castigo silencioso por parte de algunos electores, retrasando una exaltación que, por méritos deportivos, consideraban inevitable desde su primer año en la boleta.
Al ser consultado nuevamente sobre ese episodio, Beltrán fue directo.
“Siento que eso es parte de cuando escuchas el nombre de Carlos Beltrán. Es algo que se asociará a mi nombre, pero al mismo tiempo, no define realmente la persona que soy. Ese es un momento de mi carrera. A las personas que realmente han seguido mi carrera, las personas que han sido mis compañeros de equipo en el mismo clubhouse, le puedes preguntar qué tipo de persona soy. He podido promover el béisbol. Tengo una escuela superior en Puerto Rico, brindamos educación, brindamos un lugar para que se desarrolle el estudio", respondió con la seriedad que lo ha caracterizado dentro y fuera del terreno de juego.
“Pienso en la perfección. La perfección no es parte de la vida de nadie. Sabes que somos imperfectos, a veces tomaremos buenas decisiones, tomaremos malas decisiones, pero ese momento realmente no define quién soy como ser humano hoy”, concluyó Beltrán.
El otora jardinero cerró su trayectoria de 20 años las Mayores con promedio de .279, 435 jonrones, 2,725 imparables, 1,587 carreras impulsadas, otras 1,582 anotadas y 312 bases robadas.
Fue seleccionado a nueve Juegos de Estrellas, ganó tres Guantes de Oro, dos Bates de Plata, el premio Roberto Clemente en 2013 y fue Novato del Año en 1999 con los Royals. Logró su primer anillo de una Serie Mundial en su última campaña en el 2017.


