Luego de vivir “un día triste” que lo afectó no solo a él sino también a su familia, el renunciante gerente general del Equipo de Puerto Rico para el Clásico Mundial de Béisbol del 2023, Eduardo Pérez, ha abundado un poco sobre las razones de su salida en el el programa The Leadoff Spot en MLB Network que modera.

En sus primeras declaraciones habladas sobre el tema, luego de haber sometido el lunes unas declaraciones escritas sobre su salida del puesto difundidas a través de su cuenta de Twitter, Pérez ha referido su falta de comunicación real y concisa con el presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico, el Dr. José Quiles Rosa, como la causa por la cual tomó la decisión de renunciar al puesto.

Relacionadas

“Para mí (renunciar) fue lo correcto debido a la falta de respeto al proceso de poder tener una comunicación real, clara y concisa con el presidente de la Federación”, puntualizó Pérez, quien describió su decisión como una fácil y difícil de tomar.

Obviamente al momento nadie ha dicho directamente en donde falló la comunicación. Sin embargo, cada día toma más fuerza que la causa de todo fue la imposición de parte de Quiles Rosa a Pérez del nombre de Yadier Molina para ser el dirigente del equipo de Puerto Rico en el torneo. El Nuevo Día publicó que Pérez trabajó afanosamente para dar forma a un elenco técnico y cuando llevó su plan a la Federación de Béisbol se encontró que Quiles Rosa le dijo que su plan era otro, uno que alegadamente nunca le comunicó a Pérez.

Y así, como se dice coloquialmente, Pérez se sintió utilizado y elegido como para ser un sello de goma. Ante ese escenario, entonces, optó por renunciar, cosa que le ha dolido mucho.

“Tan orgulloso como estoy de haber sido criado y considerarme puertorriqueño, no poder ser parte del Clásico Mundial de Béisbol con la bandera puertorriqueña encima de mí, me duele en el corazón. Ahora, eso no quiere decir que no voy a apoyar a Puerto Rico. Voy a estar allí. Voy a estar en Miami. Voy a ser el fanático número uno del equipo de Puerto Rico”, dijo Pérez según un extracto de la conversación compartido por Twitter.

Quiles Rosa tampoco ha ofrecido declaraciones en torno a la salida de Pérez que no sean que le aceptó la renuncia y que le agradece el trabajo que hizo en su tiempo en el puesto. Sin embargo, en un programa radial el sábado, en ‘Foro Deportivo’ de la emisora Victoria 840 AM, presentó unas declaraciones que hacen validar una actitud de imponer criterios a Pérez porque él es el presidente de la Federación de Béisbol.

“Supongamos que es verdad lo que dice ahí”, mencionó sobre lo reportado por El Nuevo Día. “Cuál es el problema con eso”.

Acto seguido mencionó que es su responsabilidad nombrar al dirigente y teorizó que es falsa la idea de que Puerto Rico necesita seguir un protocolo estricto de tener un dirigente con serios vínculos con el béisbol de las Grandes Ligas o que la falta de un gerente general conectado en el béisbol vaya a afectar la confección del equipo. Sobre eso el pasado dirigente nacional, Edwin Rodríguez, ayer dijo que el impacto de la salida de Pérez está por verse si tendrá uno negativo en la confección de la novena.

Tan orgulloso como estoy de haber sido criado y considerarme puertorriqueño, no poder ser parte del Clásico Mundial de Béisbol con la bandera puertorriqueña encima de mí, me duele en el corazón. Ahora, eso no quiere decir que no voy a apoyar a Puerto Rico. Voy a estar allí. Voy a estar en Miami. Voy a ser el fanático número uno del equipo de Puerto Rico”

-Eduardo Pérez

En la entrevista a MLB Radio, Pérez se mostró además agradecido del apoyo recibido en las redes sociales y los medios, y sobre todo por fanáticos. Además hizo un llamado a que Puerto Rico se reagrupe con una verdad importante: el Clásico Mundial de Béisbol es un torneo para los fanáticos y para los jugadores.

“Lo que debemos hacer como puertorriqueños, y necesito difundir esto entre la comunidad del béisbol, la familia del béisbol, como fanáticos del béisbol, este evento es para los fanáticos. Es para los jugadores. No es para los gerentes generales. No es para los presidentes. No es para los dirigentes. Es para los fanáticos y las estrellas del béisbol que ahora juegan”.