Campeón unificado y actor en el Super Bowl: así fue la semana de locura y sueño cumplido de Xander Zayas
El boricua compartió con Primera Hora las experiencias vividas en sus pasados días, que se encuentran en uno de los momentos favoritos de su vida.

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Para el campeón boricua Xander Zayas, los últimos días han sido una mezcla perfecta entre locura y sueños cumplidos.
El pasado 31 de enero hizo historia al convertirse en el campeón unificado más joven en suelo boricua y en el mundo. Y, apenas una semana después, formaba parte del espectáculo del medio tiempo del Super Bowl encabezado por su compatriota Bad Bunny.
“Diría que de cierta manera una locura, pero de otra un sueño. Quién diría que tengo la oportunidad de convertirme en el campeón unificado más joven unificado en el mundo. Creo que hice demasiada historia el 31 de enero. Y quién diría que una semana después iba a estar en el en el Súper Tazón de Benito. Creo que que es un sueño hecho realidad”, compartió Zayas en una conversación con Primera Hora en su visita al estudio de GFR Media.
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La noche del 31 fue consagratoria. En un ‘Choliseo’ repleto, el puertorriqueño venció al alemán Abass Baraou por decisión dividida para unificar los campeonatos de las 154 libras de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Zayas extendió su invicto a 23-0, con 13 nocauts, mientras que Baraou sufrió la segunda derrota de su carrera en 19 salidas.
Cuando el boricua escuchó su nombre en la decisión oficial de los jueces, más que euforia sintió alivio. Dos jueces vieron a Zayas ganar con tarjetas de 116-112, mientras que otro favoreció a Baraou con la misma puntuación.
“Se hizo lo que yo sabía que iba a hacer, lo que venía decretando a través del campamento entero, la semana de la pelea y ese día. Sabía que estaba preparado para convertirme en campeón unificado. Cuando se da la decisión y dicen mi nombre fue un alivio de que hice lo que yo sabía que venía a hacer”, sostuvo.
Zayas reflexionó sobre el hecho de que no solo estaba ganando una a faja adicional, sino que revivió una tradición donde las familias boricuas se unen para disfrutar de un boxeador puertorriqueño en el cuadrilátero.
“Cuando salgo al ring y veo que está literalmente empaquetado el ‘Choli’ fue como que ‘guau’, qué bonito se ve. Qué bonito es unir a un país entero a ver algo que es tan cultural para nosotros y que no se veía hace mucho tiempo, no simplemente en el Choliseo, pero a través del televisor. Fue un honor poder traer esos recuerdos de nuevo a esas familias que se reunían para las peleas grandes”, comentó.
Sin tiempo de asimilarlo
Xander, de 23 años, no tuvo tiempo suficiente para asimilar el gran momento que está atravesando en su carrera. Tan pronto concluyó la reyerta, contó que ordenó pizza para su familia y equipo de trabajo, pero que no disfrutó de ese placer.
Esta vez, apenas llegó al hotel desayunó -ya era temprano en la mañana-, hizo maletas y tomó un avión rumbo a San Francisco, California, para integrarse al espectáculo del pasado domingo.
La invitación de ser parte del Super Bowl con Bad Bunny llegó gracias a su vínculo con la agencia Rimas y con el propio artista. Tres semanas antes de su combate, le plantearon la idea de participar en una escena donde aparecería boxeando.
“Les dije que sí, pero que teníamos que enfocarnos en la meta, que era el 31 de enero. Él quería que yo estuviera allá con él”, contó.
“Ellos siguieron en comunicación con mi papá. Siguieron haciendo todos los trámites, todo el papeleo y todo lo que se tenía que hacer. Me bajé del ring y ahí compramos los tickets de vuelo”, añadió Zayas.
Xander protagonizó junto al púgil mexicano Emiliano Vargas, una simulación de un combate, que simbolizó la rivalidad de México y Puerto Rico en el boxeo.
“Fue expresar ese sentimiento cultural de dos países que sí tienen una rivalidad, pero más allá de eso, es una cultura muy bonita. El boxeo nos representa a ambos países”.
“Fue muy bonito poder compartir esa escena con Emiliano Vargas, de descendencia mexicana, porque de nuevo él (Bad Bunny) llevó un mensaje directo a todos los estadounidenses que Latinoamérica es bonito, es bello y que tiene mucha cultura hermosa”, dijo.
Durante una semana, Zayas ensayó cada detalle de su escena. Pero el domingo, dijo, la energía fue distinta.
“Todo el mundo tenía buena vibra; los bailarines, la producción y los artistas. Sabíamos que estábamos a punto de hacer historia. Se creó un capítulo en la historia de Latinoamérica y fue bonito ser parte de él”, aseveró.
Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre de pila del artista, compartió el escenario con el baloncelista cubano y piragüero, Juan Pablo Piñeiro; la dueña de una barra icónica en Nueva York, Toñita, así como con Lady Gaga y Ricky Martín.
“Yo trabajé para esto”
Zayas no se sorprende por lo que vive en su, apenas, dos décadas y poco más de vida.
Aseguró que todo lo obtenido, lo ha trabajado y lo visualizó.
“Yo trabajé para esto. Nunca me ha sorprendido todo lo que he hecho porque todo se ha trabajado con una misma visión de estar aquí hoy y poder llamarme campeón unificado”, mencionó.
“Todo lo que hago es con la visión de que va a funcionar, de que va a salir de la manera que quiero y así también trabaja el equipo conmigo. Nos enfocamos en la meta y la cumplimos y por eso no nos sorprende tanto”, sentenció el boxeador.
Zayas dejó claro que en su top 3 de momentos favoritos de la vida figuran regalarle una casa a su mamá, su participación en el Super Bowl junto a Bad Bunny, por supuesto, convertirse en campeón unificado.


