Canastota, Nueva York. El cotizado entrenador Freddie Roach pasa sus días en Los Ángeles a cargo de varios peleadores, como el campeón mundial peso pluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el filipino Mark Magsayo.

Sin embargo, este fin de semana hizo una breve pausa para participar de la exaltación al Salón de la Fama de uno de sus pupilos, el boricua Miguel Cotto. Roach no tenía la intención de perderse el momento por nada en el mundo.

Estoy muy feliz por Miguel. Se merece este honor. Dio el 120% en el gimnasio todos los días y aún más en la noche de la pelea. El boxeo y Puerto Rico deberían estar muy orgullosos de él”, expresó Roach, quien estuvo con el múltiple campeón mundial desde el 2013 hasta que se retiró en el 2017.

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“Para mí fue un gran momento cuando me exaltaron (en el Salón de la Fama) y tener a mi familia allí lo hizo aún más especial. Miguel es parte de mi familia y nada me impediría asistir a su gran día”, añadió el técnico con quien el monarca de los pesos júnior wélter, wélter, júnior mediano y mediano acumuló marca de 4-2.

Roach sostuvo que nunca tuvo dudas de que Cotto sería reconocido como un inmortal del boxeo. De hecho, indicó que desde antes de trabajar con él, ya tenía una robusta trayectoria que lo hacía merecedor de esa distinción.

“Nunca lo dudé”, estipuló Roach. “Él ya era un peleador del Salón de la Fama antes de que trabajáramos juntos. Le dio a Manny (Pacquiao) una de las peleas más difíciles de su carrera, si no la más difícil. El currículum de boxeo de Miguel habla por sí solo”, reiteró.

Además de Cotto, Roach también será testigo de las exaltaciones de Lucia Rijker y de James Toney. Rijker es parte de la clase 2020, que es la primera en la que se reconocen a mujeres boxeadoras. Mientras, Toney es de la clase 2022, al igual que Cotto.

“Estoy muy orgulloso de ambos (de Rijker y Toney). James puede haber sido el mejor boxeador puro de su generación. Tenía tanto talent y cuando estaba concentrado, bueno, le apagaba las luces a sus oponentes”, dijo sobre Toney, cuyo apodo es “Lights Out”.

“Creo que Lucia fue la mejor de la historia. Trabajaba duro, tenía mucho talento y era una gran atleta”, agregó al referirse a Rijker.

Por último, el veterano entrenador apuntó que uno de los más grandes honores en su carrera fue cuando Cotto lo llamó para que se uniera a su esquina.

Recibir la llamada de Miguel para entrenarlo, después de haber estado en la esquina opuesta con Manny, fue el cumplido más grande que he recibido como entrenador. Le tengo mucho respeto. Todos los días trabajamos juntos, siempre fue una alegría. Es un hombre muy especial. Un campeón dentro y fuera del ring”, concluyó.