La tenimesista utuadeña Adriana Díaz regresó a Puerto Rico con las manos llenas luego de volver a hacer historia en los Juegos Panamericanos.

Díaz sumó a su joven pero ya legendaria carrera tres medallas panamericanas en la edición de Santiago 2023: una de oro para revalidar como campeona de sencillos, una de plata en el torneo por equipos y una de bronce en dobles femeninos.

Tras ganar estas tres presas, la utuadeña se convirtió en la máxima medallista puertorriqueña en la historia de los Juegos Panamericanos al sumar ocho con apenas 23 años y en su tercera edición compitiendo. Superó así el previo récord que compartían, con seis medallas cada uno, el pesista Fernando Luis Báez y gimnasta Luis Felipe ‘Tingui’ Vargas, ambos ya retirados.

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Con hazañas como estas, Díaz se ha transformado en una de las atletas más queridas por Puerto Rico y esto el pueblo se lo ha dejado saber cada vez que la undécima mejor raqueta del mundo sale a la calle.

“Cuando camino por ahí, recibo el cariño de la gente de Puerto Rico. Mucha gente me para y me dicen lo orgulloso que están de mí y eso a mí me da felicidad porque es una muestra de agradecimiento. Eso yo no lo cambio por nada, especialmente, cuando voy para Utuado. Allá todo el mundo está acostumbrado de verme, pero me siguen saludando como si fuese la primera vez y es un sentimiento muy bonito”, dijo Díaz en entrevista con Primera Hora.

“Estoy superfeliz de estar de vuelta a casa y más contenta de volver con las manos llenas con tres medallas para Puerto Rico. Para mí, representar a Puerto Rico es lo más lindo que voy a hacer en mi carrera”, agregó.

Además de ser una boricua que se ha posicionado entre las mejores tenimesistas del mundo, el caso de Díaz es uno peculiar en el deporte puertorriqueño porque ha crecido ante los ojos de los puertorriqueños.

Conocida a nivel nacional desde que irrumpió como campeona nacional del nivel adulto con tan solo 11 años, la isla la vio ganar su primera medalla Panamericana en Toronto 2015 con tan solo 14 años al ganar una presea de bronce por equipos antes de adueñarse de la competencia en Lima 2019, a sus 19 años, y ahora se sufrió y gozó esa agónica final ante la brasileña Bruna Takahashi en el torneo de sencillos que se definió en el máximo de cinco sets.

Con cuatro años de diferencia, muchas cosas cambiaron en los Juegos Panamericanos. De acuerdo con Díaz, el nivel de competencia incrementó y los oponentes veían de una forma distinta al Equipo Nacional de Tenis de Mesa femenino.

“(En Santiago), la competencia estuvo más fuerte porque aquí yo era la favorita. De las jugadoras, yo era la que todo el mundo pensaba que iba a ganar. Eso añade como una presión extra, que esperen tanto de ti. En Lima, realmente éramos las underdogs. No teníamos mucho que perder porque éramos las nuevas, eran mis segundos Juegos Panamericanos. Ahora, todo el mundo estaba apuntando para tumbarnos y eso fue lo que hizo que la gente con nosotros jugara increíble”, relató.

La tenismesista puertorriqueña le dio a la delegación nacional su primera presea dorada en los Juegos Panamericanos de 2023 en el torneo de sencillos y revalida como campeona de esa justa.

Esa presión no solamente la sintieron las tenimesistas de la Selección Nacional, sino también su entrenador Bladimir Díaz, padre de Adriana y Melanie, quien aseguró a este diario que se siente relajado y contento luego de la actuación del combinado femenino en los Juegos Panamericanos.

“Realmente, superamos las expectativas de lo que yo esperaba, sobre todo en el torneo de equipos. Adriana revalidó el oro, que nunca es fácil. En dobles, obtuvimos una de bronce y creo que, realmente, me siento relajado y tranquilo porque siento que hicimos el trabajo y un poco más”, dijo el entrenador.

Bladimir está orgulloso de sus hijas

En el caso de Bladimir, una vez más tuvo una experiencia inexplicable en los Juegos, ya que no solo dirigió a sus jugadoras, sino a dos de sus hijas. Al preguntarle sobre su emoción en momentos como cuando levantó del suelo a Adriana tras conquistar por segunda vez la presea dorada de sencillos, el entrenador abundó que el sentimiento es siempre multiplicado, así sea bueno o malo.

“Como papá, multiplica eso por 10 a lo que sentiría cualquier entrenador ganando una medalla como esa (oro en sencillos). Todo es multiplicado, el dolor es multiplicado, el sufrimiento es multiplicado, pero la victoria también. Y de verdad que, cuando cayó esa última pelota, yo me sentí tan y tan alegre”, confesó Bladimir.

Con los Panamericanos concluidos, Adriana no esperará mucho para volver a la mesa. Este próximo domingo, 12 de noviembre, estará viajando a Japón para entrenar de cara a la Copa del Mundo de la World Table Tennis (WTT), cuya clasificación la obtuvo en Santiago.

La Copa del Mundo es del 15 al 17 de diciembre y en esta solo juegan 16 jugadoras clasificadas.

Además, tendrá juegos de liga durante el mes de diciembre, incluyendo Nochebuena y Navidad.

“Ahora yo voy para Japón. También, tengo la Copa del Mundo y juegos de liga el 24 y 25 de diciembre, así que Navidad va a estar un poquito complicado para mí, pero de eso se trata el deporte y yo he hecho esto desde bien pequeña y ya estoy acostumbrada. Siempre contenta y agradecida con Dios por todas estas oportunidades, porque yo creo que tengo una vida espectacular”, sentenció.