Tokio. La vallista boricua Jasmine Camacho Quinn participó en la declaración del cierre de los Juegos Tokio 2020, que le han dado reconocimiento mundial, y en el agradeció al pueblo de Japón por organizar los Juegos.

La declaración la hizo el presidente el Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, a nombre de los atletas de los Juegos, mientras cinco atletas representativos de cada continente, incluyendo a Camacho-Quinn, flanqueaban al líder del olimpismo en la tarima principal del Estadio Olímpico durante la ceremonia de clausura de Tokio 2020.

Acompañaron en el honor cuatro otros atletas representantes de los otros continentes: Abe Ita (judo, Asia), Sifan Hassan (atletismo Europa), Samuel Takyi (atletismo, África), Rusila Nagasau (rugby, Oceanía) y Tegla Loroupe (representante de jefes de misiones).

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La entrada de la bandera de Puerto Rico de la mano del abanderado, el clavadista Rafa Quintero, ocurrió a los breves momentos que de comenzara la ceremonia.

Contrario a la inauguración y como es protocolo en la clausura, los abanderados del cierre entraron solos, sin la compañía de sus delegaciones, que se unieron a la celebración posterior a que los 206 abanderados formaron un anillo en el centro del Estadio.

De hecho, la delegación de Puerto Rico de ocho miembros estuvo en cámara al fondo de una de las actividades integradas en la clausura.

Las cinco continentes se unieron en ese anillo. Las 206 delegaciones se colocaron una al lado de la otra en un mismo plano, lo que debe ser la esencia del olimpismo.

Otra esencia de las olimpiadas estuvo presente en la clausura: la premiación de los medallistas de los maratones femenino y masculino de los Juegos. El maratón es origen de los Juegos en la Antigua Grecia, cuando el soldado Filípides corrió desde la ciudad de Maratón a Atenas para anunciar la victoria del país en la guerra.

Posteriormente, voluntarios cargaron las banderas y los abanderados fueron uniéndose a las delegaciones que bordearon el anillo para una función musical de un grupo japonés de ska, así como un disc jockey, ambos acompañados por bailarines modernos.

La oferta artística fue más internacional que su similar de la inauguración, aunque, como era de esperarse, la cultura japonesa fue el enfoque de la actividad. Un video por las pantallas del estadio mostraron distintos bailes y música tradicionales de distintas regiones de este antiguo país.

Otra de las actividades realizadas por la clausura fue el pase de batón olímpico de Tokio a París, en donde se celebrarán los próximos Juegos Olímpicos en el 2024.

Mientras ascendía la bandera de Francia en uno de los tres astas en el centro del estadio, sonó una interpretación del himno de Francia, la Marsellesa, interpretada por video desde localizaciones de la Ciudad de la Luz. En las otras dos astas flotaban la bandera de Japón y la de Grecia.

El video que comenzó con La Marsellesa se editó para servir también de una presentación de Paris como la sede de los próximos Juegos, destacando la variedad étnica de su gente, sus monumentos como la Torre Eiffel, atletas suyos que triunfaron en Tokio 2020, así como deportes nuevos que representan la juventud y la nueva energía del olimpismo.