Santo Domingo. La experiencia de Kristen Romano, la consolidación de Xavier Ruiz y la irrupción de la novata Lucianna Gutiérrez marcaron el martes un inicio soñado para Puerto Rico en la natación de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Los tres nadadores conquistaron medallas de oro en la primera jornada de finales en el Centro Acuático Juan Pablo Duarte y, de paso, reescribieron los libros de récords.

Romano, cuya familia es oriunda de San Sebastián, conquistó su octava medalla en Juegos Centroamericanos y del Caribe al imponerse en los 200 metros combinados individuales con tiempo de 2:12.16 minutos. La actuación le permitió romper el récord de los Juegos, mejorar su propia marca nacional (2:12.86) y asegurar su clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

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“Me siento súper feliz. No tengo las palabras para esta medalla. Como siempre, esta medalla es para mi familia, para Puerto Rico. Siempre amo a Puerto Rico. Es el honor de mi vida representar mi herencia y a mi familia”, expresó Romano tras recibir la presea.

La nadadora, que suma dos oros y un bronce en Barranquilla 2018, además de tres oros y un bronce en San Salvador 2023, destacó que el resultado confirma el trabajo realizado durante el último ciclo olímpico.

“Estoy súper feliz con mi mejor tiempo en cuatro años. Y marca nacional también”, dijo la veterana, quien afronta sus terceros Juegos Centroamericanos y del Caribe.

La presencia de su familia hizo aún más especial la victoria. Su madre viajó desde Nueva York para verla competir, mientras otros familiares siguieron la prueba desde San Sebastián.

“Es bien especial tenerlos aquí apoyándome. Los demás están en Pepino mirando los resultados y animándome desde allá”, comentó.

Ruiz, natural de Aguas Buenas, también convirtió la jornada en una histórica al dominar la final de los 100 metros pecho con 1:00.80 minutos. Además del oro, rebajó el récord nacional que él mismo poseía (1:00.95) y consiguió el boleto a Lima 2027.

El triunfo tuvo un significado especial para el puertorriqueño, quien en San Salvador 2023 no pudo subir al podio.

“Realmente significa mucho, ya que en mis primeros Juegos Centroamericanos llegué octavo en este evento. Ganarlo tres años después es mucho orgullo y hacerlo el primer día, cuando todavía me quedan cinco días de competencia, es un muy buen índice para lo que viene”, afirmó.

Tiempo antes había terminado octavo en los 200 metros combinados individuales con 2:03.98, un esfuerzo que, reconoció, le pasó factura físicamente.

“Fueron apenas 12 o 15 minutos de descanso. Traté de seguir mi plan, no enfocarme en el rival y hacer lo que hago siempre, que es cerrar fuerte los últimos 25 metros”, explicó.

Ruiz también resaltó la motivación adicional que sintió al competir frente a familiares y amigos.

“Mi familia, mi psicólogo, unos amigos y mi padrino están aquí. Eso me motiva más a seguir dándole duro”, sostuvo.

La sorpresa llegó desde Nueva York

La tercera medalla de oro boricua tuvo como protagonista a una debutante de apenas 18 años.

Gutiérrez, nacida en Nueva York, pero hija de un mocano que jugó béisbol en la universidad, protagonizó una espectacular remontada para conquistar los 800 metros libres con tiempo de 8:56.90 minutos. En los últimos 50 metros superó a la venezolana Mariana Cote (8:57.03) y, además, estableció un nuevo récord nacional, dejando atrás la marca de 8:59.31 fijada por Michelle Diago en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999.

La joven, que entrena en la Universidad de Indiana, confesó que siempre creyó que tenía opciones de ganar, aunque trató de mantener expectativas realistas.

“Sentía que podía ganar, pero también trataba de ser realista. Habría estado feliz con una plata o un bronce, pero obviamente mi objetivo era el oro”, dijo.

Lucianna Gutiérrez se abraza con su madre tras la presea dorada.
Lucianna Gutiérrez se abraza con su madre tras la presea dorada. (Sara Del Valle Hernández)

Gutiérrez explicó que identificó el momento decisivo cuando restaban 200 metros.

“En los 600 metros me dije que, si podía mantenerme ahí hasta los últimos 50, podía ganar, porque siento que cierro muy bien. Cuando viré en los 750 supe que podía hacerlo”, relató.

La nadadora también dedicó el triunfo a quienes la han acompañado en su desarrollo deportivo.

“Entreno muy fuerte con mis amigos. Ellos me empujan a ser mejor cada día. También mis entrenadores, mi familia y todo el equipo de Puerto Rico han sido fundamentales”, expresó.