De Naranjito a Corozal: Jamille Torres cruza al otro lado de la histórica rivalidad con las Pinkin
El dirigente naranjiteño conversa sobre su nueva encomienda en la Liga de Voleibol Superior Femenino.

PUBLICIDAD
Los Yankees y los Red Sox. Los Lakers y los Celtics. El Real Madrid y el FC Barcelona. Esas son algunas de las rivalidades que han marcado la historia del deporte a nivel mundial.
En Puerto Rico, también existen rivalidades que han dejado su huella, como la que han protagonizado Corozal y Naranjito a través de los años, tanto en el Voleibol Superior Femenino (LVSF) como en el Masculino (LVSM).
Pero, en ocasiones, figuras cruzan al otro bando y eso fue lo que ocurrió hace dos semanas, cuando Jamille Torres aceptó la propuesta de la apoderada Lillibeth “Lili” Rojas y asumió la dirección de las Pinkin de Corozal tras la salida de Raúl Papaleo.
Relacionadas
“Esto es un trabajo. Yo nací en Estados Unidos, me mudé a Puerto Rico y vivo en Naranjito, pero estudié toda mi vida en el Colegio Sagrada Familia de Corozal. Yo siento mucho cariño por Corozal. Allí aprendí a jugar voleibol y José Grana, que en paz descanse, fue la persona que me hizo enamorarme del juego en ese pueblo”, contó Torres a Primera Hora.
“Lili me preguntó si aceptaba el reto de ayudarla a levantar el equipo, que no estaba en un buen estado anímico. Me dijo que había que trabajar con eso y creo que nos ha ido bastante bien… (La rivalidad) no influyó en nada. Yo no soy doctor ni albañil. Soy dirigente de voleibol y lo tomé con mucho respeto. Cuando se habla de las Pinkin de Corozal, se trata de una franquicia de mucho prestigio y para mí estar en esta posición es un honor”, agregó.
Cuando el dirigente naranjiteño asumió las riendas de las Pinkin, el sexteto venía de perder tres juegos consecutivos y presentaba una marca de 3-3. Siete jornadas después, Corozal tiene un récord de 7-6 y ocupa el tercer puesto de la tabla de posiciones de la LVSF tras caer el viernes en tres parciales ante las líderes Cangrejeras de Santurce.

Tres de las cuatro victorias que Torres ha conseguido como entrenador de las Pinkin han sido en el Coliseo Carmen Zoraida Figueroa, una instalación a la que ha entrado incontables veces como el mentor del conjunto visitante. Sin embargo, esta nueva encomienda lo ha colocado en una posición inédita, tanto en la LVSF como en la LVSM.
“Para mí ha sido más que todo un reto. Yo soy fanático de la lucha libre y es como si llegaras allí siendo Seth Rollins (villano). Todo el mundo te quiere ver la cabeza en los pies, pero eso es una motivación porque, por el respeto que le tengo al pueblo y al equipo, no me queda otra que ganármelos”, admitió el exdirigente de las Changas de Naranjito.
“Uno a veces lee comentarios que dicen que no hacía falta un cambio de dirigente, pero eso a mí no me trabaja, porque he visto la mejoría del equipo, no solo en lo anímico, sino también en los números”, continuó.
Dejó que fueran ellas
Torres compartió que lo primero que trabajó como dirigente de Corozal fue dejar que sus jugadoras “fueran ellas”. Consciente de que muchas de las integrantes de las Pinkin son madres y tienen otros trabajos, el entrenador les dio mayor libertad para que se sintieran cómodas dentro del equipo. Entendía que algo tan sencillo como permitirles escuchar música durante los calentamientos podía ayudarlas a concentrarse mejor cuando sonara el pitido inicial.
“Yo llegué y lo que quería era que las chicas entendieran que lo que se estaba implementando no era un invento mío, sino algo que las ayudaría a ser mejores en el camino y los resultados se irán viendo poco a poco. Pienso que ganarle dos juegos a Caguas y a Manatí, con el equipo prácticamente roto sin Daly (Santana) y la refuerzo (Lindsay Krause), dice mucho de la parte anímica del grupo”, comentó el mentor.
“Nunca hablaré mal de un entrenador. Raúl (Papaleo) estaba preparado e hizo un buen trabajo con estas chicas. Es simplemente buscar que el mensaje llegue y te lo compren. Eso es lo más difícil”, agregó.
Torres informó que la atacante Daly Santana no ha estado disponible en los últimos compromisos de Corozal por enfermedad, mientras que la refuerzo Lindsay Krause estará fuera por tiempo indefinido tras sufrir un desgarre en el codo. Los médicos estiman que Krause, sexta mejor anotadora del torneo, podría regresar a cancha en las últimas dos semanas de la temporada. Por ello, el dirigente cree que las suplentes deberán dar un paso al frente para cubrir el vacío ofensivo que ha dejado su ausencia.
“Mientras podamos seguir robándonos jueguitos como hemos hecho, eso nos dará un poquito de aire. El equipo es profundo, así que podemos seguir haciéndolo. Las reservas, que siempre han estado ahí para el grupo, van a tener que dar un paso al frente y lo han hecho así que no creo que haya ningún tipo de problema”, opinó.
Torres y las Pinkin visitarán este domingo a las Atenienses de Manatí (4-9) en el Coliseo Juan Aubín Cruz Abreu “Bincito”.


