Kevin Rodríguez y Arnel Cabrera volverán a la final de la Liga de Voleibol Superior Masculino (LVSM) con la misión de completar la tarea que quedó inconclusa el la temporada pasada, cuando cayeron ante los Caribes de San Sebastián con los Mets de Guaynabo.

A solo meses de quedarse a dos puntos del campeonato, los Mets hicieron un cambio que sacudió el torneo al enviar a Rodríguez y Cabrera, junto a una compensación económica, a los Cafeteros de Yauco por Pedro Molina, Eli Irizarry y Ricardo Massanet.

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Fue un traspaso que venía negociándose desde hace tiempo y que alteró el rumbo de ambos equipos: los Mets no contaron con dos de los tres jugadores que adquirieron en el canje y finalizaron en el sótano de la tabla de posiciones, mientras que los Cafeteros clasificaron el domingo a su primera final en 29 años.

“Es un orgullo inmenso estar en la final. Esto es algo que yo lo llamé, como quien dice, porque antes de que me cambiaran a Yauco había dicho que deseaba vivir esa experiencia de jugar en un equipo que perteneciera a un pueblo que realmente le importe (el voleibol). No es que a Guaynabo no le importa, pero jugar en una franquicia de tradición es algo que llena”, dijo Rodríguez a Primera Hora.

“Incluso, cuando se acabó el juego siete de la final del año pasado, yo dije que estuvo bueno y todo, pero que me gustaría jugar para un equipo donde realmente la gente vaya a verlo”, abundó.

Ahora, con los Cafeteros, el acomodador, de 31 años, viste el uniforme de una de las franquicias originales de la LVSM, cuyo pueblo es conocido como “La Cuna del Voleibol” en Puerto Rico. Por esto, su nueva casa es todo lo que había estado buscando.

“Antes del cambio, yo jugaba en Yauco en la Liga Puertorriqueña. Son administraciones distintas, pero ya había sentido lo que era jugar en Yauco, aunque no de esta magnitud. Desde el primer día nos acogieron como familia, y parecía que siempre hubiésemos estado allí. Era un cambio que se estaba intentando hacer desde hace años, y cuando llegamos fuimos muy bien recibidos. Arnel y yo no tenemos nada más que agradecerles por el trato que nos han dado”, contó Rodríguez.

Kevin Rodríguez, a la izquierda, celebra junto al refuerzo Juan Felipe Catañeda, ambos de los Cafeteros de Yauco.
Kevin Rodríguez, a la izquierda, celebra junto al refuerzo Juan Felipe Catañeda, ambos de los Cafeteros de Yauco. (Suministrada)

Sin embargo, Cabrera, admitió que, pese al trato por la gerencia de los Cafeteros, la transición no fue fácil. Después de todo, el líbero, también de 31 años, llevaba casi una década defendiendo los colores de los Mets y había forjado amistades en Guaynabo que trascendían el tabloncillo.

“En lo personal, a mí me costó un poquito más asimilar el cambio de manera positiva porque, al llevar tantos años en Guaynabo, tenía muchas amistades allí y la fanaticada ya te conoce. Uno se siente un poquito más en casa, como quien dice. Al principio no sabía qué esperar, pero, como atleta al fin, me propuse el reto de ganarme el cariño de otra fanaticada y, sin duda, esta temporada ha sido una bendición”, confesó Cabrera a este medio.

Más motivados por la espinita de haberse quedado cortos

Con la integración de estos dos jugadores, los Cafeteros terminaron en la segunda posición del escalafón liguero con marca de 21-17 y 46 puntos. Vienen de eliminar a los Plataneros de Corozal en una cerrada semifinal, que se definió en un séptimo juego de cinco parciales.

En la serie final, tendrán su mayor reto hasta ahora, cuando se midan a unos Caribes que solo han perdido dos partidos en lo que va de temporada. No obstante, Yauco le propinó a San Sebastián una de esas dos derrotas el pasado 7 de diciembre en cinco sets (22-25, 25-18, 25-21, 19-25, 9-15) en el Coliseo Raúl “Pipote” Oliveras, por lo que ambos exmiembros de los metropolitanos están confiados de que este año será distinto al anterior.

“Creo que la experiencia y la espinita de haber perdido esa final hará que vayamos esta vez con muchas más ganas de derrotarlos. Llegar a una final es bien difícil, al igual que ganarla, como lo ha hecho San Sebastián en los últimos dos años. Por eso, hay que aprovechar esta oportunidad de poder enfrentarlos de nuevo porque es algo que no se da todos los años. Vamos con muchas ganas de hacer historia este año. Está en nosotros. El equipo está más unido que nunca y creo que se puede”, aseguró Rodríguez.

La realidad es que aquella escuadra de Guaynabo que estuvo a dos puntos de destronar a los Caribes tenía las herramientas para hacerlo con figuras como Inovel Romero, el brasileño Gianluca Grasso y el entonces novato Gregory Torres. Terminó en el primer puesto de la Sección Metro con récord de 15-5 y 45 puntos, el segundo mejor balance del torneo en general. Cabrera, en cambio, señaló que el refuerzo egipcio Hisham Yousri dejó mucho por desear ante los Caribes.

“El equipo de Guaynabo realmente era un equipo ofensivo con Gianluca e Inovel, pero, a mí entender, creo que tenemos un mejor opuesto al del año pasado, sacando a Gregory que terminó jugando. El egipcio, a mí entender, nos quedó un poco a deber en cuanto a situaciones de balón suelto y en un nivel donde el saque es uno potente, como el de San Sebastián, que la recepción no todo el tiempo va a estar ahí en el centro, es importante tener un opuesto que sea un power hitter o un marronero, como le decimos”, opinó Cabrera.

“Pienso que este año lo tenemos en Brando (Rattray). No me atrevería a decir que tenemos un mejor o peor equipo que Guaynabo, pero sí tenemos herramientas diferentes. Los medios este año son un poquito más ofensivos que los del año pasado. Son solo varios detalles”, continuó.

Rodríguez, por otro lado, considera que los Cafeteros deben mantener la calma ante un rival experimentado como San Sebastián, que se destaca tanto en la ofensiva como en la defensa. Además, indicó que deben ser precisos para evitar cometer errores con la mayor brevedad posible.

“Creo que San Sebastián es un equipo supertalentoso. Han ganado dos campeonatos corridos y Chamo (Marcos Lindo) los tiene bien entrenados, pero pienso que nosotros debemos mantener la calma durante el juego y no desesperarnos. Tenemos que respetar a San Sebastián porque es un equipo que defiende mucho, tiene un gran saque y está bien cubierto en todas las posiciones”, comentó el colocador.

La serie final entre Yauco y San Sebastián comenzará este jueves en el Coliseo Félix “Amiguito” Méndez Acevedo.