Carlisa Colón: “Soy la misma nena soñadora de Manatí”
La presentadora de “En la mañana” habla de sus orígenes y de cómo persistir fue clave para trabajar en televisión.
PUBLICIDAD
Los sueños profesionales de Carlisa Colón fueron tomando diferentes formas mientras crecía, pero todos tenían un punto en común: el mundo del entretenimiento. Primero arrimó la idea de ser merenguera. Luego, tuvo su oportunidad como talento de un programa televisivo de bromas. Más tarde se sumaron experiencias como reportera y presentadora. Intentar jamás dejó de ser parte del proceso.
El trayecto para cumplir sus metas comenzó en su natal Manatí, con el orgullo de su crianza en la urbanización Las Gardenias.
“Siempre desde niña sabía que yo quería dedicarme a las artes. Toda mi vida soñaba con ser merenguera”, recordó la carismática presentadora de “En la mañana” de TeleOnce, donde comparte labores con Johnny Lozada, Pepe Calderón, Andrea Rivera y los periodistas Manuel Crespo Feliciano, Maricarmen Ortiz y Carlos Tolentino.
Relacionadas
“Recuerdo una adolescencia bastante tranquila, pero era bien ‘presentá’ para todo lo que tuviera que ver con participar en ‘talent shows’. Yo era la que imitaba a Yolandita Monge, obsesionada. Luego, cuando empiezo a coquetear con la idea, empecé a cantar en lo que se llaman grupos de secuencia, esos grupitos de tres personas que cantan en bodas, quinceañeros, fiestas familiares”.
A pesar de las experiencias musicales, veía muy lejos sobresalir en este campo.
“Tenía ese sueño sembrado entre ceja y ceja. Pero me decía, ‘¿cómo voy a salir de este pueblito sin padrino?; no soy esta muchacha que pesa 100 libras, no soy esta belleza que todo el mundo busca, pero lo anhelo’. Y tuve la fortuna de tener una mamá que siempre me alimentaba el sueño”, recordó con nostalgia la hija de Iris Álvarez y también hermana de Roque Colón, el mayor, y Erika Centeno, la menor. “Me decía, ‘mamita, tú puedes lograr todo lo que tú te propongas. Necesitas primero tener fe y ahorrar dinero, esas dos cosas’. Y yo no entendía mucho lo de la fe, pero lo de ahorrar dinero lo aprendí desde muy temprana edad”, sostuvo la también creadora de la plataforma Finanzas con chispa.
“Me mudé al área de San Juan porque decía, ‘en Manatí no voy a encontrar un ‘casting’, una audición’ ”.
Prepararse en el área de las comunicaciones lo vio como un posible trampolín para sus aspiraciones. “Yo soy una jíbara de Manatí, no sé por dónde se hace, a quién yo tenía que contactar. Y dentro de lo que se pudiera parecer a ese ambiente, es ahí donde decido prepararme en el campo del periodismo”, relató dentro de su estrategia, y compartió cómo el apoyo de la presentadora Maripily Rivera, quien entonces también laboraba en sus aspiraciones, la ayudó en sus objetivos.
“Yo trabajaba en promociones y un día me toca hacer una promoción con Maripily. Mientras iba camino a esa promoción en el mismo vehículo con ella, estoy hablando con mi mamá y le estoy diciendo, ‘mira, sí, me aceptaron en la ‘iupi’, pero yo no tengo dónde vivir, no conozco a nadie’”, rememoró sobre la noticia del ingreso a la Universidad de Puerto Rico (UPR)
“Maripily, sin conocerme, me dice, ‘yo tengo un cuarto disponible, si quieres ir a verlo y te puedes mudar conmigo’. Y yo la miré como que ‘no puede ser’. Me mudo a vivir con Maripily. Allí vivíamos las dos en la Americo Miranda, y vivimos prácticamente dos añitos juntas. Maripily me ayudó bastante”, reiteró con agradecimiento la también “coach” en finanzas personales.
Mientras, se mantenía atenta a audiciones para la televisión. “Un día veo en el periódico que Luisa de los Ríos iba a impartir unos talleres de actuación”. Pidió a un amigo que le prestara los $100 para anotarse en las clases. “Le digo, ‘empecé a trabajar como mesera y te los voy a pagar’”.
¿Cómo surge tu oportunidad de trabajar en televisión?
“Luisa invita a todo el grupo de actuación a que viéramos cómo se hacía ‘Mira que TVO’, y un día ella nos llamó para que actuáramos una broma, y de ahí me siguieron llamando hasta que finalmente se fueron desarrollando distintos personajes y fue un camino precioso de ocho años, y me doy cuenta de que es la televisión el medio en el que quiero crecer”.
¿Tenías algún personaje favorito en “Mira que TVO”?
“Era la ‘preñá pantalonúa’, que llegaba y sacaba a la gente de los sitios, o te comía la comida o te comía el culito del pan, y todo era porque estaba preñá. Era una ‘malcriá’ y la gente se salía bastante por el techo, pero yo me gozaba simplemente de imaginarme las caras al final de decir ‘mira, saluda a la cámara que está es ‘Te veo’.” Había otro personaje que se llama ‘La correctora’. Todos los boricuas arrastramos la ‘r’, la ‘l’, y yo era esta supuesta catedrática de la Universidad de Puerto Rico que interrumpía a cada persona que yo escuchara hablando de forma incorrecta. Y te obligaba a pronunciar bien y la gente se envenenaba”.
Su bachillerato en Comunicaciones lo culminó en la Universidad del Sagrado Corazón. Pero sentía que no conectaba con la formalidad de ciertas ramas del periodismo. “Me doy cuenta de que yo no quiero estar precisamente todos los días narrando los sucesos del país y que mi esquina verdaderamente es el entretenimiento”.
El lado de las finanzas
Tras graduarse de la universidad, la realidad económica la impulsó a florecer su talento en el campo financiero por encima de la ilusión por trabajar frente a las cámaras de televisión.
“Yo estaba tan ‘pelá’, tan mal económicamente, que es ahí donde me voy al mundo de los negocios y donde descubro lo que es el campo de los seguros y me olvido completamente del mundo de las artes, porque yo decía, ‘mira, déjame dejar de estar pajareando, que de verdad yo necesito hacer dinero’”, sostuvo sobre un campo profesional en el que se desarrolló por un largo tiempo.
“El mundo de los negocios y de las ventas me fascinó. Me hice una dura en el campo de las ventas y raspé esa calle por seis años. Cuando ya me sentía estable económicamente, porque ya era madre (Carola) y hay una niña que depende de mí, y ya con todo en orden, el sueño de estar en la televisión siempre me volvía a pasar por la cabeza”.
¿Cuándo creas Finanzas con chipa?
“Formé la compañía en la pandemia”, dijo sobre el portal y plataforma de asesoría en finanzas personales, dinero y ventas. “Voy más dirigida a hablarle a la mujer acerca de cómo sostenerse financieramente libre. Cuando salimos de la pandemia, ya junto con mi socia, Nilka Colón, es que empezamos a crear el proyecto de las charlas. Una se llama ‘Descubre tu actitud magnética’ y la otra, ‘Enciende tus finanzas’”.
Su regreso a la televisión se dio en el desaparecido programa “Dando candela”, luego de tocar puertas pidiendo una oportunidad. Ahí laboró como periodista por cuatro años. También trabajó en “El poder del pueblo”. Eventualmente, recibió la propuesta de cubrirle vacaciones a la presentadora Alexandra Fuentes (“Alexandra a las 12”).
“Su productora, Marline Cartagena, me dice, ‘mira, queremos que estés por Ale en el programa, pero no queremos a Carlisa la periodista, queremos a Carlisa la de Manatí, la que tiene don de gentes, la pueblerina, la que se expresa con los refranes’. Y cuando ella me dio la oportunidad de ser yo... jamás volví atrás. Ahí estuve en varias ocasiones cubriendo a Alexandra y le doy las gracias eternamente”.
Encantada con “En la mañana”
“Entre una cosa y la otra, me llamaron un día para hacer ‘En la mañana’, cosa que yo había anhelado”, repasó con su natural jovialidad y recordó cuando le dieron la noticia sobre su integración oficial.
“Fue una sorpresa demasiado emocionante para mí. Ya se van a cumplir tres años”, expresó, y confesó que a pesar de no ser “morning person”, “cada vez que suena ese despertador a las 4:00 de la mañana, yo agradezco por esta gran oportunidad y sobre todo por los compañeros que tengo, porque ellos lo hacen todo más fácil”.
¿Cómo fue adaptarte a la rutina de madrugar?
“En ese preciso momento me estaba separando y fue bien difícil porque, ¿con quién voy a dejar una niña a las 4:00 de la mañana en mi casa? Hablo con el papá de la niña y con mi mamá, y les digo, ‘si voy a aceptar esta oportunidad, necesito que ustedes me den el ‘okay’, porque no le puedo dejar esa niña a nadie más’. Durante el primer mes, mi mamá se mudó a mi casa. Ya después ella estaba muy sumergida en su tratamiento de cáncer y es ahí donde el papá de la niña se comprometió y todos los días llegaba a las 4:00 de la mañana para quedarse con su hija y llevarla a la escuela. Después, también a él se le se le apretó la agenda y tuve que contratar una nana”, relató para luego hacer una pausa y, entre lágrimas, recordar los desafíos del proceso.
“Ha sido bien difícil… Ha sido bien duro… En un momento dado yo estaba, ‘¿será que yo tengo que abandonar lo que tanto soñé porque no tengo con quién dejar a la niña?’, y mi mamá me dijo ‘la manera va a aparecer, no te atrevas a soltar lo que siempre deseaste’”.
El compañerismo con el equipo de “En la mañana” ha sido una de sus mayores ganancias. “Lo soñé tanto y estarlo viviendo me parece increíble”, confesó con énfasis. “Ser la compañera de Johnny Lozada... la verdad le digo, ‘es un privilegio para mí trabajar contigo’. Pepe, que es un niño que viene creciendo y es tan sabio. Andrea… yo que he trabajado con tantas mujeres en esta industria, que sea tan entregada. Ella es incondicional”.
¿Te sonríe el amor de pareja?
“Todo el mundo piensa que estoy con el chef, pero no, eso es relajando en el programa. Llevo dos años y medio de haberme separado del papá de la niña después de una relación de 16 años. Estoy soltera y solamente enfocada en mi hija y en hacer dinero. Estoy viviendo un gran momento”.
¿Qué lección te ha dejado persistir en tu deseo de trabajar en televisión?
“Cuando me apareció la oportunidad de ‘En la mañana’... Mi mamá se me fue hace un año y me acuerdo que le dije, ‘mami, como Dios hace las cosas, justo cuando ya yo había dejado de orar por esto, aparece esta oportunidad’, y ella me contestó, ‘pero yo nunca había dejado de orar’”, resaltó pensativa. “No pretendo nada. No me creo nada. Soy la misma nena soñadora de Manatí. Esa misma soy a mis 47 años. Tengo una alegría por estar viva. Estoy agradecida”.


