En esta era de “remakes”, “reboots” y “reimaginings (reimaginaciones)” a veces es hasta complicado descifrar lo que estás viendo y por qué.

Pero el fenómeno de las “reimaginaciones” es uno de los que encuentro más fascinantes debido a que fractura a su audiencia, prácticamente, desde el comienzo del proyecto, sea cual sea.

Cuando sucede esto, usualmente los fanáticos se dividen en tres grupos:

  • Aquellos a quienes les gusta el proyecto original y desean ver una nueva versión de la misma historia, pero sin ningún cambio narrativo
  • Los que preferirían una secuela o “recuela (‘remake-secuela’)
  • Quienes están abiertos a ver lo que los nuevos artistas involucrados desean hacer con el proyecto.

También están aquellos que no quieren ninguna de estas tres, pero ustedes no vienen al caso ahora mismo.

Sea como fuere, me encantaría saber de qué lado estás en este asunto, porque la semana que viene tienes un nuevo reto.

Relacionadas

La historia de “Carrie”, la cual experimentamos por primera vez a través de la novela de Stephen King, ya ha sido adaptada en dos ocasiones. La primera en la cinta del 1976, la cual estremeció el cine de horror y cultura popular, y luego con el “remake” del 2013, el cual todos queremos olvidar.

Ahora, luego de más de una década, “Carrie” está de regreso. En esta ocasión a través del formato más apropiado del momento: una serie de streaming.

Desarrollada por Mike Flanagan (“The Haunting of Hill House”), esta reimaginación coloca al personaje en la modernidad, presentándonos a una “Carietta White” quien, luego de la muerte repentina de su padre, debe abandonar la estricta burbuja doméstica en la cual su madre la había encerrado para ingresar en su primera año presencial de escuela superior.

"Carrie"
"Carrie" (Suministrada)

La inocencia y optimismo de “Carrie” pronto son confrontadas por la cruda realidad de jóvenes hormonales, las redes sociales y los paradigmas sociales. Esta avalancha de emociones sirven como el catalizador para que descubra que tiene habilidades telequinéticas.

Cuando digo que esta serie tiene el potencial para ser la nueva “Stranger Things”, no lo digo ligeramente. De hecho, no me sorprendería si esa era la intención original, ya que el nuevo concepto de esta historia se siente como un cruce entre “Gossip Girl” y la popular serie de Netflix, mezclando los elementos escandalosos juveniles con lo sobrenatural.

Si te inquietaste cuando mencioné a “Gossip Girl”, no te preocupes. “Carrie” no se acoge a situaciones melodramáticas o novelísticas. De hecho, una de las mejores partes acerca de esta serie es la manera en la que navegan el tema de las redes sociales, las cuales son inicialmente utilizadas para atormentar a nuestra protagonista, haciendo argumentos asertivos referentes al lado más horrible de estas plataformas.

Pero luego la historia le da un giro al libreto cuando estas mismas comienzan a ser utilizadas como una herramienta de contraataque, logrando incluso ser una pieza esencial de identificación durante el desarrollo de una situación muy seria que explora esta nueva versión.

Ahora, si eres fanático de la historia original, ya sea por la novela o por la cinta del 1976, no te apures, esa trama central continúa estando ahí. Simplemente, ahora llega de una forma expandida y con unos elementos adicionales que aportan una rica textura a la narrativa.

Otro ejemplo de esto es que en esta ocasión no trataran a “Margaret”, la madre de “Carrie” como una cruel fanática religiosa, algo que me gustó mucho particularmente.

Sí, el armario de oración y la obsesión enfermiza con su hija están presentes, pero en esta ocasión son tratadas como las consecuencias directas de un amor real que está lleno de miedo al mismo tiempo.

Por otro lado, Flanagan desarrolla esta nueva versión de “Margaret” bajo la luz del panorama político conservador actual, lo cual le va como anillo al dedo al personaje, mientras también pinta una imagen triste de aquellas personas que se sienten obligadas a reprimir cierta parte de sí mismos por temer ser vistas como diferentes o fenómenos.

Esta serie de “Carrie”, sin embargo, no está exenta de desafíos.

Desde los primeros episodios, se comienzan a utilizar ejemplos históricos acerca del discrimen o desprecio de mujeres con habilidades sobrenaturales por parte de los hombres para establecer el por qué ya no vemos cosas como estas con tanta frecuencia en nuestra sociedad.

Esto me pareció interesante al principio, pero mientras los episodios progresan, se comienza a sentir como una sobreutilización del mensaje feminista, lo cual lastima el enfoque principal de la historia, y basta decir que sin duda alguna alejara a aquellos que sean más sensibles a temas como este.

Además, la serie -por alguna razón- decide exponer que los hombres no tienen acceso a habilidades sobrenaturales, cosa que siento dividirá -innecesariamente- aún más a la audiencia a la que se está tratando de llegar.

La nueva reimaginación de esta historia también incluye una trama que no existe en la novela ni en la película original, relacionada a un grupo interesante de personas de las cuales no puedo hablar mucho si entrar en terreno de spoilers, pero que indudablemente serán tema de conversación entre los espectadores.

Este grupo siento que realmente surge, y es incluido en esta nueva serie debido a que su creador no pudo continuar su último proyecto de Netflix, “The Midnight Club”, así que introdujo -no tan sutilmente- partes de esa historia en “Carrie”.

Realmente en lo más que siento que este elemento afecta es durante el final de la serie, específicamente en uno de los momentos más importantes de la historia de “Carrie”, en donde siento que le roban al personaje de su autonomía durante unas secuencias claves.

Esto me lleva a hablar acerca del elenco y sus actuaciones. Porque ciertamente esto es una de las mejores cosas que tiene esta serie.

Alison Thornton (“School Spirits”) hace un increíble trabajo como la “bully” principal “Chris Hargensen”, entregándonos una interpretación apropiadamente cruel e irritante, pero con capas emocionales evidentes. Siena Agudong (“Resident Evil”) (2022) hace un buen trabajo como “Sue Snell”, pero su personaje es tan inútil que fue frustrante verla durante toda la serie.

Samantha Sloyan (“Midnight Mass”), quien interpreta a la madre de “Carrie”, “Margaret White”, hace un excepcional trabajo en el rol. Aún no se cómo es que esta actriz no es más reconocida de lo que es, porque cada vez que la veo (que es cada vez que Mike Flanagan lanza un nuevo proyecto) me encanta su trabajo.

Nota al calce: me parece muy gracioso que Flanagan ha formado su propia tropa de actores usuales para sus series, a la Ryan Murphy (“American Horror Story”).

Mathew Lillard (“Scream”) nos regala una interpretación conmovedora y gratificante como el “Director Grayle”, quien intenta hacer lo mejor que puede para darle a sus estudiantes y a sus profesores todo lo que necesitan para navegar la situación difícil en la que se encuentran.

Al principio Lillard me pareció como una elección extraña para este personaje, pero aparentemente este actor puede hacer lo que sea. Junto a él está Tim Bagley (“The Comeback”) como el dulce y adorable consejero vocacional “Peter Morton”, quien merece una mención especial por ser uno de los mejores actores y personajes de esta nueva adaptación.

El resto del elenco hace un sólido trabajo con sus personajes, pero tenemos que hablar de la estrella de esta historia, “Carietta White”.

Interpretada en esta ocasión por Summer H. Howell (“Spirit in the Blood”), esta serie permite que el personaje de “Carrie” tenga la oportunidad de desarrollarse mucho mejor y Howell, simplemente, se roba el show con su trabajo en este rol.

Como un lector de la novela original, me atrevo a decir que esta es la mejor interpretación que hemos tenido de “Carrie” hasta el momento.

Howell balancea la inocencia y la ferocidad de este personaje a la perfección para entregarnos una “Carrie” que amamos y tememos. Confío totalmente que este próximo 7 de octubre, cuando estrene esta serie en Prime Video, veremos el nacimiento de la próxima estrella actoral de la cultura popular.

Así de buena es Howell en el papel.

“Carrie” es, sin lugar a dudas, la mejor serie dentro de esta temporada televisiva, y sí, eso incluye a “Lanterns”. Pero también es el proyecto perfecto para comenzar la época de Halloween en tu casa, así que no lo podría recomendar más.