El cantante Daddy Yankee se unió a su empresa Los Cangris Inc. en una demanda federal contra el productor y ex-amigo Raphy Pina, su exesposa Mireddys González, los abogados Edwin Prado y Andrés Coll, y otras empresas por llevar un supuesto esquema para apropiarse ilegalmente de las regalías y derechos editoriales de decenas de canciones suya y de otros artistas por más de una década.

El recurso judicial, que se radicó este sábado, señala a los demandados por violaciones a la Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por Extorsionistas, mejor conocida en inglés como el RICO Act, y la Ley de Crimen Organizado de Puerto Rico, tras descubrir a principios de 2025 una anomalía en el catálogo de composición de la estrella del género urbano.

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Esto se debe a que los demandantes señalan al productor, su expareja y los licenciados por formar parte de una “empresa de crimen organizado” donde manipularon “split sheets”, documentos donde se detalla el porcentaje de propiedad de cada colaborador de una canción, apropiarse ilegalmente de los derechos de autor, desviar las regalías de obras musicales del entonces reguetonero y otros artistas y hasta encubrir, excluir y eliminar evidencia de los hechos.

“Los demandantes pretenden restablecer registros editoriales precisos y recuperar los derechos de autor vinculados exclusivamente a los derechos de autoría, garantizando que las reclamaciones fraudulentas no erosionen las protecciones otorgadas a los verdaderos creadores. Los demandantes interponen esta demanda no solo para reclamar lo que se les ha quitado injustamente, sino también para salvaguardar la integridad de la industria musical de Puerto Rico, garantizando que las voces y la creatividad que dieron forma al reguetón sigan protegidas para las generaciones venideras“, lee la demanda de más de 100 páginas, que incluye unos 75 correos electrónicos de conversaciones entre los demandados.

Arrancó hace 10 años

El recurso judicial señaló que el momento en que los demandados arrancaron con el esquema fue para el año 2015, donde Pina comenzó una campaña sostenida donde se insertó como coautor en diversas canciones, aunque este no aportó en la composición de las mismas. Según el documento, muchos de estos números se registraron a empresas como Pina Records, Los Magnífikos, Mafer Music Publishing, y otras entidades.

Esto conllevó que, por el margen de cuatro años, Pina supuestamente manipulara “split sheets”, asignando porcentajes a su nombre sin la aprobación de Ramón Luis Ayala Rodríguez, nombre de pila de Daddy Yankee, aunque los mismos fueron firmados y legitimados por los abogados Prado y Coll, y administrados por González desde su puesto ejecutivo.

En el presunto esquema, también señalan a Pina por añadirse como autor y editor en diversas canciones populares, comoRunaway", “Bella y sensual”, “Zum zum”, “La Rompe Corazones”, “Mayor Que Yo 3″, “Buena vida”, “Inolvidable (Remix)” y “Qué mal te fue”.

La demanda, incluso, señala al mismo Pina por recurrir a intimidación, coerción y actos de violencia para mantener el control sobre los artistas.

En cuanto a la expareja del intérprete de “Gasolina”, el recurso sostiene que González llegó a borrar y desaparecer correos electrónicos críticos, y que llegó a dificultar el acceso al artista a su propia información corporativa.

En medio de ese escenario, el documento indica que Pina seguía controlando procesos editoriales a pesar de enfrentar cargos por violaciones a la ley federal de armas de fuego, que lo llevaron a prisión en mayo de 2022.

Los demandantes sostienes que no conocían de la magnitud del alegado esquema hasta recuperar el control completo de sus empresas en diciembre de 2024, tras una vista en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan.

También esto se produce luego que, a mediados de agosto, la jueza federal Silvia Carreño-Coll exhorta a Mireddys González, así como su hermana Ayeicha González, a entregar todos sus dispositivos móviles con lo que trabajaron asuntos de las empresas musicales para conceder el control total de las mismas a los demandantes.