“Como plenero no solamente de profesión, sino plenero de pasión porque yo vivo de esto, digo esto: Gary Núñez es inolvidable y trascendental”.

Así se manifestó el cantante Emanuel Santana sobre el director fundador de Plena Libre, que falleció este sábado de cáncer de páncreas y le rindieron un homenaje en un “plenazo” íntimo que se dio en el hogar del artista puertorriqueño en Cupey.

Santana, quien presta su voz al legendario grupo hoy día, habló con Primera Hora sobre el “dolor bien profundo” que representa perder a su mentor, quien más allá de llevar el género de la bomba y plena a nuevos rincones del universo, representó una voz que defendió incansablemente la cultura puertorriqueña.

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Amigos y familiares ocuparon la sala para rendir homenaje póstumo a Gary Núñez con un "plenazo".
Amigos y familiares ocuparon la sala para rendir homenaje póstumo a Gary Núñez con un "plenazo". (Pedro Correa Henry)

“La plena existía antes de Gary y va a existir después de Gary, y Gary era muy agradecido de todas esas personas que estuvieron antes que él, que hicieron el camino y que, luego, él llevó esa vereda más allá. Y de la misma forma que él la hizo, nos toca a los que quedamos llevarla aún más allá”, manifestó el fundador del grupo Emplegoste, quien fue uno de los varios músicos que llegó a honrar la memoria del responsable detrás de éxitos como “Mañana por la mañana”, “El bembé de plena (Es la cosa)”, “Voy subiendo”, “El celular” y “A mi manera”.

“Gary llevó la plena alrededor del mundo, y muchas veces, hablamos de lo que es tener calle y tener academia, y Gary tenía las dos, tenía una capacidad de oratoria bien grande, amplia, profunda, fuerte y potente, y -a la misma vez- tenía ese compromiso con lo que es la voz del pueblo, y mientras muchos pleneros tocamos en la esquina, Gary se encargó de ponerla en grabaciones, de llevarla alrededor del mundo dentro de un sistema colonial al que siempre le hizo frente”, destacó el también integrante de La casa de la plena Tito Matos.

Un hombre “lleno de amor por su país”

Por su parte, Valerie Cox, viuda del gestor cultural y manejadora de Plena Libre, asegura que Ñúnez deja en este plano el amor que siempre tuvo por abogar por la identidad boricua a través de la música, así como dejar claro que la bomba y la plena siempre “tienen las posibilidades de internacionalizarse”.

“Cuando empezó hace 30 años, la plena estaba como dormida, y él logró levantar entusiasmo entre otros artistas y generar otras movidas como los ‘plenazos callejeros’, que fueron creciendo al paso del tiempo. Ahora mismo, el legado mayor que él deja es que su visión y su grupo que fundó, continúa llevando la música en las manos de Luis Gabriel, que es nuestro hijo y que ha estado dirigiendo el grupo hace cinco meses”, expresó, recordando que la agrupación se presentará justamente en la noche del sábado, en el Festival de la Yuca en Isabela, y que, a partir de 18 de octubre, compartirán su repertorio musical en diversas actividades en las ciudades de Bogotá y Medellín en Colombia.

“¿Ese amor y ese orgullo que él sentía por la música puertorriqueña y por ser puertorriqueño? Así hay que recordarlo siempre porque él siempre fue un hombre de bien, lleno de amor por su país”, apuntaló.

Por otro lado, el saxofonista Leonardo Garay sostuvo a este medio que estará eternamente agradecido por el impacto que dejó Núñez en su vida, dado que su influencia lo ayudó a convertirse en un defensor de la cultura boricua por medio de la plena.

“Él fue un luchador incansable y una fuerza grande en mi desarrollo como músico profesional y educador, lo que él sembró en nosotros va a continuar”, manifestó el también plenero, quien compartió con Primera Hora que su tesis para la Maestría en Educación del Conservatorio de Música de Puerto Rico, que se enfocó en la práctica didáctica de los pleneros y su manera de transmitir información, se logró producir gracias a sus aportaciones a la cultura nacional.

“Dedicó su vida entera a hacer música”

El director ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), Carlos Ruiz, manifestó que Núñez debe ser recordado siempre por las más de 200 plenas inéditas que dejó en la Isla, su dedicación de aportar a la cultura a su modo y llevarla a distintas partes del universo, así como su extensa discografía que ha trascendido generaciones y todavía apela en el colectivo borincano.

De hecho, este manifestó lo privilegiado que se sintió tras homenajear en vida al músico durante el plenazo “De Trastalleres a Trastalleres”, que se celebró el pasado mes de agosto desde la Placita de los Pleneros en el barrio Dulces Labios de Mayagüez.

“Lo encontraba sumamente meritorio que él tuviera un reconocimiento de parte de nosotros como institución cultural por no solo sus 30 años de carrera, pero muchos más años en la música. Así que este fue su último gran homenaje, al cual él no pudo asistir, pero sus llamadas, sus mensajes, los ‘voice notes’ que tengo de él no solo en agradecimiento al tributo, sino a una vida entera, me llena mucho saber que él se fue contento con lo que él dejó para su pueblo”, manifestó el jefe del ICP sobre quien llamó su “amigo”.

Más allá de fundar uno de los grupos más reconocidos de la plena puertorriqueña, Núñez formó parte también de Moliendo Vidrio, banda de nueva trova que se fundó en 1975 y dejó un legado en la era de la Nueva Canción Puertorriqueña. Diez años después, el músico fue miembro fundador del Comité Nacional de la Nueva Canción Puertorriqueña, una iniciativa que, a pesar de su corta duración, buscó unir a todos los cantautores de la Isla para continuar fomentando la identidad del país por medio de su arte.