Ten en consideración estos cuidados para tu mascota senior
Nuestros animalitos también tienen su proceso natural de envejecimiento.

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Al igual que los humanos, las mascotas experimentan el proceso natural de envejecimiento. No ocurre de un día para otro, pero, poco a poco, van surgiendo cambios físicos y cognitivos: el metabolismo se vuelve más lento, los músculos pueden debilitarse y los sentidos pierden parte de su agudeza.
Saber cuándo un perro o un gato entra en la etapa senior es fundamental para adaptar su alimentación, sus cuidados y su estilo de vida. Comprender esta etapa permite mejorar su salud y ayudarles a disfrutar de una vejez más activa y saludable.
La edad en la que un perro se considera senior varía según su tamaño y raza, así como también factores individuales como la genética, el nivel de actividad física a lo largo de su vida y los cuidados preventivos recibidos. En términos generales, los perros de razas pequeñas, con un peso menor de 55 libras, entran en esta etapa entre los nueve y 12 años. Los perros de tamaño grande suelen considerarse senior entre los siete, ocho y nueve años.
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Durante esta etapa, algunas pueden mostrar ansiedad, cambios en los patrones de sueño o una mayor necesidad de cercanía con sus cuidadores. También se encuentran la disminución de energía, mayor tiempo de descanso o sueño, dificultad para subir escaleras o levantarse, cambios en el apetito o el peso, pérdida de visión o audición, aparición de canas alrededor del hocico y alteraciones en el comportamiento, como desorientación, ansiedad o cambios en sus rutinas.
Reconocer estos signos de manera temprana permite ofrecer los cuidados y la atención veterinaria adecuados para mantener una buena calidad de vida durante esta etapa. Para apoyar a los cuidadores en esta etapa, el Colegio de Médicos Veterinarios presenta las siguientes recomendaciones prácticas:
- Visitas veterinarias frecuentes — Realizar chequeos cada seis meses para detectar condiciones asociadas al envejecimiento, realizar análisis de sangre y placas, para tener una base de la salud de la mascota antes de que llegue a su etapa senior.
- Nutrición especializada — Debe ser una alimentación balanceada y adaptada a su edad que le provea energía y proteínas. Consultar sobre dietas y suplementos que apoyen articulaciones, digestión, función cognitiva y que fortalezcan la inmunidad.
- Control del peso — Mantener un peso adecuado para evitar complicaciones en movilidad, evitar sobrecarga en articulaciones y salud cardiovascular.
- Ejercicio moderado — Fomentar caminatas cortas, juegos suaves y estimulación mental.
- Adaptaciones en el hogar — Incorporar rampas, adaptar su cama para que sea cómoda y de fácil acceso.
- Cuidado dental y de higiene — Mantener rutinas de limpieza para prevenir infecciones y molestias.
- Atención emocional y mental— Ofrecer compañía, rutinas estables y actividades que estimulen su mente. Los juegos de olfato, rompecabezas y actividades suaves estimulan su mente y ayudan a mantenerlos activos.
Cuidar de una mascota senior es un acto de amor y responsabilidad. Ellos han acompañado a sus familias durante años; ahora corresponde brindarles una etapa de vida llena de bienestar, tranquilidad y cariño. Con atención médica adecuada, una alimentación balanceada, actividad adaptada y un entorno seguro, es posible asegurar que vivan sus años dorados con la calidad que merecen.
(Para más información, puede acceder www.cmvpr.org o la página del Colegio de Médicos Veterinarios en Facebook.com/CMVPR.)


