“Smugglers Gambit” y la experiencia de adquirir un souvenir digital
La unión entre Disney y Fortnite podría ser la nueva forma en la que guardamos recuerdos.

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Disney acaba de hacer algo con Fortnite que, a primera vista, parece otra colaboración más entre dos gigantes del entretenimiento. Pero mientras más lo pienso, más creo que estamos viendo una pequeña muestra de cómo van a cambiar los recuerdos que coleccionamos.
Este fin de semana, durante D23, Disney presentó Smugglers Gambit, una nueva experiencia de Star Wars dentro de Fortnite que se conecta con Millennium Falcon: Smugglers Run, la atracción de Galaxy’s Edge en Disneyland y Walt Disney World.

La idea está brutal. Visitas el parque, te montas en el Millennium Falcon, completas una misión para Hondo Ohnaka y, al conectar tus cuentas de MyDisney y Epic Games, parte de lo que hiciste allí continúa cuando entras a Fortnite.
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Entre las recompensas, puedes conseguir un skin exclusivo del Forsworn Trooper.
Y me quedé pensando en este elemento.
Durante toda la vida, hemos regresado de nuestros viajes con souvenirs. Una camisa, un pin, una foto, algo que diga: “Yo estuve allí”. ¿Y si, para una nueva generación, ese recuerdo también puede ser un skin?
Yo tengo uno.
En 2018, Samsung lanzó el Galaxy Outfit de Fortnite como una promoción para algunos de sus dispositivos Galaxy. Lo conseguí en aquel momento y todavía está en mi cuenta. De vez en cuando, lo utilizo y alguien que conoce su historia inmediatamente reacciona: “¡Diablo, tú tienes el Galaxy skin!”.
No necesariamente porque sea el más bonito, sino porque no todo el mundo lo tiene y ya no puedes simplemente entrar a Fortnite y comprarlo.
Y las marcas también están entendiendo ese valor. Este mismo año, Fanta se unió a Xbox y creó recompensas digitales exclusivas para varios de sus videojuegos. En Halo: Campaign Evolved, por ejemplo, puedes conseguir una armadura Spartan con el característico color naranja de Fanta. No solamente promocionaron la marca dentro del videojuego; te dejaron algo que puede permanecer en tu cuenta y que, cada vez que lo uses, recuerda de dónde salió.
En este punto, un cosmético empieza a sentirse como un coleccionable.
Una tarjeta rara de Pokémon, Magic o baloncesto puede ser especial por su escasez, su historia y porque hay gente que quiere tenerla. Los videojuegos llevan años creando una dinámica parecida con skins y otros objetos digitales.
La gran diferencia es que la tarjeta se puede vender, regalar o intercambiar. Mi Galaxy skin está amarrado a mi cuenta.
Curiosamente, esa capacidad de poseer y transferir objetos digitales fue una de las grandes promesas detrás de los NFT. El hype desapareció, pero las ganas de coleccionar digitalmente nunca se fueron. Fortnite ni siquiera necesitó blockchain para demostrarlo.
Ahora, Disney añade un elemento adicional.
El Forsworn Trooper está ligado a algo que hiciste fuera del videojuego. En unos años, alguien podría verlo y reconocer que, para conseguirlo, tuviste que visitar el parque y completar aquella misión.

Es prácticamente un souvenir que llevas puesto dentro de tu identidad digital.
Y esto abre una puerta enorme. Hoy es un parque y Fortnite. Mañana puede ser un concierto, un evento deportivo, una película o cualquier otra experiencia que desbloquee algo único que permanezca contigo digitalmente.
Disney lleva tiempo hablando de conectar sus mundos físicos y digitales. Con Smugglers Gambit, comenzamos a ver cómo esa idea puede funcionar de verdad.
Durante décadas, coleccionamos objetos para recordar las experiencias que vivimos.
Quizás ahora las experiencias mismas se están convirtiendo en los objetos que coleccionamos.

