KFC ha estado perdiendo terreno frente a rivales del pollo frito como Raising Cane’s, pero la cadena mundial de comida rápida tiene un plan para volver a ocupar los primeros lugares del mercado estadounidense.

La marca nacida en Kentucky inauguró el jueves un nuevo restaurante en McKinney, Texas, que funcionará como un laboratorio de pruebas para su mercado local. El establecimiento, llamado Open House, ofrece desayuno —una novedad para KFC en Estados Unidos— y permanece abierto hasta tarde.

El menú incluirá nuevas bebidas, como refrescos con perlas de boba y batidas de leche con ingredientes crujientes, además de una selección más amplia de tiras de pollo y salsas, y nuevos acompañamientos como habichuelas verdes fritas y pepinillos picantes.

Relacionadas

El restaurante cuenta con dos carriles para servicio de autos y una estación para recoger pedidos realizados mediante la aplicación móvil. Sin embargo, KFC diseñó el establecimiento para animar a los clientes a quedarse un rato. Después de ordenar en un quiosco digital, pueden sentarse y esperar a que los empleados lleven la comida hasta su mesa. También hay una cabina de fotos y un mostrador donde se venden productos con la marca.

KFC no indicó cuánto del diseño o del menú de Open House llegará eventualmente a sus 3,424 restaurantes en Estados Unidos. Es probable que las nuevas bebidas tengan una distribución más amplia, ya que la compañía introdujo un menú similar en Reino Unido, Canadá, Australia, Turquía y otros mercados.

El menú del servicarro en el nuevo restaurante KFC en McKinney, Texas.
El menú del servicarro en el nuevo restaurante KFC en McKinney, Texas. (The Associated Press)

KFC busca convertir la comida rápida en una experiencia

El concepto de Texas y los relucientes restaurantes insignia de varios pisos que abrirán próximamente en Dubái, Seúl y Londres muestran que KFC intenta convertir el consumo de comida rápida en una experiencia.

“Las personas no recuerdan lo que comen, pero recuerdan cómo se sentían mientras comían”, dijo Christophe Poirier, director de Conceptos de KFC, quien está a cargo del diseño de los nuevos restaurantes.

Poirier señaló que KFC está automatizando tareas como la toma de pedidos para que los empleados puedan concentrarse en la atención al cliente. Idealmente, dijo, KFC funcionará más como una tienda de Apple o un establecimiento minorista de lujo, sin las filas estresantes ni los cajeros malhumorados que afectan a la industria de comida rápida.

“Sales de la tienda y dices: ‘Wow. El producto es increíble, pero además el servicio fue increíble. Durante 10 o 15 minutos me sentí como un rey’”, expresó.

Triunfa en el extranjero, pero sus ventas bajan en Estados Unidos

KFC fue pionera en el pollo frito de comida rápida. La marca comenzó en 1930, cuando Harland Sanders compró un motel al borde de una carretera en Corbin, Kentucky, y comenzó a servir pollo frito a los viajeros. En 1952, abrió en Utah la primera franquicia de Kentucky Fried Chicken.

Actualmente, KFC es propiedad de Yum Brands, con sede en Louisville, Kentucky, y se ha convertido en una de las cadenas de comida rápida más grandes del mundo. En junio, la marca contaba con más de 34,000 restaurantes en más de 150 países. Según Poirier, cada tres horas y media abre un nuevo establecimiento de KFC en algún lugar del mundo.

Nuevo restaurante KFC en McKinney, Texas.
Nuevo restaurante KFC en McKinney, Texas. (The Associated Press)

Las ventas son sólidas en los mercados internacionales. China representa por sí sola casi el 40% de los restaurantes de KFC en todo el mundo. Sin embargo, las ventas en Estados Unidos han perdido fuerza mientras competidores de rápido crecimiento buscan satisfacer la creciente demanda de pollo entre consumidores estadounidenses que buscan fuentes de proteína más magras.

Chick-fil-A y Popeyes comenzaron a expandirse rápidamente durante la década de 2010; ambas marcas ahora cuentan con casi tantos establecimientos en Estados Unidos como KFC. Cadenas más nuevas como Raising Cane’s, Dave’s Hot Chicken y Wingstop se enfocaron en las tiras de pollo y las salsas, haciendo que los tradicionales cubos de pollo con hueso de KFC parecieran anticuados.

McDonald’s informó esta semana que llevará a Estados Unidos y otros mercados su pollo empanado a mano, similar al que KFC prepara desde hace décadas. Incluso Long John Silver’s añadió recientemente alitas de pollo fritas a su menú.

En 2015, KFC controlaba el 20% de las ventas de las cadenas de pollo en Estados Unidos, un mercado de $21,800 millones, según Technomic, una empresa de investigación del mercado de restaurantes. Para 2025, la participación de KFC había caído al 8%, aunque las ventas de las cadenas de pollo se habían más que duplicado hasta alcanzar los $57,700 millones.

Quiere atraer a jóvenes sin perder a sus clientes mayores

Los consumidores jóvenes perciben la marca como antigua y desgastada, afirmó Neil Saunders, director gerente de la firma de investigación de mercado GlobalData.

“Algunos de sus establecimientos, sinceramente, no son muy agradables. Están deteriorados y sucios. No parecen contemporáneos”, señaló Saunders.

Ana Maria Basurto, a la izquierda, sonríe antes de hablar sobre el nuevo restaurante KFC en McKinney, Texas.
Ana Maria Basurto, a la izquierda, sonríe antes de hablar sobre el nuevo restaurante KFC en McKinney, Texas. (The Associated Press)

KFC lleva algún tiempo intentando recuperarse, cerrando establecimientos de bajo rendimiento en Estados Unidos mientras continúa expandiéndose en el extranjero. Desde principios de 2022, 529 restaurantes de KFC han cerrado en Estados Unidos, según documentos de la compañía.

La marca también ha experimentado con su menú. El desarrollo de un portafolio de 20 salsas y la mejora de sus tiras de pollo avanzaron en una pequeña tienda conceptual en Florida llamada Saucy by KFC, que abrió en 2024, explicó Dhiren Karnani, director global de alimentos y experiencia de KFC.

Las bebidas se convirtieron en otro foco después de que una investigación indicara que los consumidores jóvenes con frecuencia deciden dónde comer basándose en las opciones de bebidas disponibles, añadió.

Karnani señaló que KFC tuvo que asegurarse de que los cambios en el menú fueran compatibles con la identidad de la marca y resaltaran su pollo, que todavía se prepara con la receta original de Sanders.

KFC quiere responder a la demanda de los consumidores por más bebidas y tiras de pollo, pero continuará ofreciendo pollo con hueso y acompañamientos como el gravy.

“Simplemente estamos ofreciendo más opciones y más formas para que un consumidor disfrute de KFC, en lugar de decir adiós al pasado mientras miramos hacia el futuro”, dijo. “Porque, ¿qué somos si no estamos realmente ligados a nuestra herencia? Creo que la celebramos”.

Phil Kafarakis, director ejecutivo de IFMA The Food Away from Home Association, que representa a proveedores y fabricantes de restaurantes, señaló que KFC tuvo dificultades para recibir atención de Yum Brands mientras la empresa matriz enfrentaba problemas con Pizza Hut. Yum, que también es propietaria de Taco Bell, vendió Pizza Hut por $2,700 millones a principios de este año.

“Personalmente, creo que será una época emocionante para KFC”, expresó Kafarakis.