Richmond, Virginia. La senadora estatal de Virginia L. Louise Lucas, una de las demócratas más poderosas del estado, fue acusada el jueves en relación con lo que las autoridades federales alegaron que era su papel al dirigir una empresa criminal que adquiría y distribuía grandes cantidades de marihuana y lavaba las ganancias.

Una acusación formal revelada el jueves imputó a Lucas y a otros seis acusados, entre ellos varios de sus familiares, informó el Departamento de Justicia en un comunicado antes de una conferencia de prensa programada para las 10:00 a.m. Lucas se entregó el jueves, indicó un portavoz del Departamento de Justicia.

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Los cargos, que incluyen narcotráfico y lavado de dinero, se presentaron después de que el FBI registrara en mayo la oficina de Lucas en su ciudad natal y un negocio de cannabis en el que tiene participación. En ese momento, Lucas —quien ha sido una crítica vocal de la administración del presidente republicano Donald Trump— describió el registro como un intento de intimidarla.

“Este es el circo que siempre esperábamos que fuera, y esperaremos a conocer más detalles para ofrecer una respuesta más específica”, dijo Brian Woolfolk, asesor jurídico principal del Fondo de Defensa Legal de L. Louise Lucas.

La legisladora de 82 años lleva décadas ascendiendo en las filas de la política de Virginia y ocupa un escaño en el Senado estatal desde 1992, donde se desempeña como presidenta pro tempore y dirige la cámara en ausencia del vicegobernador. Más importante aún, encabeza el poderoso Comité de Finanzas del Senado, por el que debe pasar toda legislación que tenga algún impacto presupuestario. Ha utilizado ese puesto para frenar y, finalmente, acabar con proyectos de ley a los que se opone.

FBI alega la existencia de una “empresa criminal de marihuana”

El director del FBI, Kash Patel, dijo en un comunicado que los cargos alegan que “Lucas y un grupo muy unido de familiares y asociados organizaron un plan de varios años para enriquecer su propia empresa criminal de marihuana, ‘la Empresa Lucas’, utilizando el puesto de Lucas como presidenta del Comité de Finanzas y Asignaciones del Senado para proteger a la empresa del escrutinio penal e influir en la legislación para beneficiarse económicamente”.

“Nadie está por encima de la ley”, señala el comunicado, “y este FBI continuará siguiendo los hechos junto con nuestro Departamento de Justicia y se asegurará de que los responsables de conducta delictiva rindan cuentas”.

Lucas ha sido una de las principales voces de los demócratas en el intento finalmente fallido de este año de volver a trazar los distritos electorales congresionales del estado, una iniciativa para contrarrestar los esfuerzos republicanos en otros estados por redibujar los mapas a su favor de cara a las elecciones de medio término.

Lucas, una firme defensora de la legalización de la marihuana, se asoció para abrir en 2021 el negocio The Cannabis Outlet, que vende productos de cáñamo y CBD. Aunque la posesión de marihuana es legal en Virginia, las ventas al detal de la droga para uso recreativo todavía no han comenzado, si bien hay negocios en todo el estado que venden otros productos derivados del cannabis.

Lucas también dirige una red de compañías que ofrecen servicios residenciales, de transporte y otros servicios a adultos con discapacidades intelectuales.

Los expedientes judiciales relacionados con el caso permanecieron bajo sello durante meses. Sin embargo, a principios de este año, el Departamento de Justicia envió al menos dos rondas de cartas para notificar a periodistas, políticos y otras personas del círculo de Lucas que sus comunicaciones con ella habían sido interceptadas como parte de una intervención telefónica autorizada por un tribunal, que se llevó a cabo durante dos períodos de un mes cada uno.

Cuando se realizó el registro, muchos demócratas salieron en defensa de Lucas y expresaron escepticismo sobre los motivos de la búsqueda, dadas las gestiones del Departamento de Justicia para establecer conductas delictivas por parte de personas consideradas opositoras de Trump.

Lucas habló públicamente sobre su participación en el negocio de cannabis tan recientemente como en junio, aunque sus declaraciones financieras más recientes no mencionan el negocio por nombre.

Lucas, quien representa un distrito del Senado estatal que incluye su ciudad natal costera de Portsmouth, tiene un estilo directo, a veces vulgar y sin disculpas, que ha generado comparaciones con Trump.

Acumuló cientos de miles de seguidores en X y atrajo la atención nacional al utilizar la plataforma de redes sociales para defender enérgicamente sus prioridades y atacar a sus críticos, incluido el exgobernador republicano Glenn Youngkin. También ha criticado ocasionalmente a miembros de su propio partido, entre ellos la gobernadora Abigail Spanberger, con quien ha tenido desacuerdos.

A principios de este año, Lucas ayudó a liderar el plan finalmente fallido de los demócratas para manipular los límites de los distritos congresionales del estado, de tendencia demócrata, con el objetivo de elegir a 10 demócratas y a un solo republicano. Durante el proceso, publicó comentarios burlones sobre cuatro miembros republicanos que el mapa propuesto buscaba sacar de sus puestos y bromeó con que pronto estarían trabajando en McDonald’s. Ella y otros demócratas defendieron los mapas como una respuesta razonable a los esfuerzos respaldados por Trump para aumentar la ventaja republicana en las elecciones de medio término en otros estados.

Lucas lleva décadas en la política

Lucas ha protagonizado varios hitos históricos a lo largo de su carrera. Según una biografía de la biblioteca estatal, en 1971 se convirtió en la primera mujer en trabajar como ajustadora de estructuras metálicas en el Astillero Naval de Norfolk, un empleo físicamente exigente que implica trabajar con estructuras metálicas para embarcaciones.

Comenzó su carrera política en 1984, cuando, según la biografía, se convirtió en la primera mujer negra elegida para el concejo municipal de Portsmouth.

Durante sus décadas en el Senado estatal, Lucas ha sido una firme defensora del derecho al aborto y de aumentar los fondos para las escuelas públicas, además de una de las principales voces en asuntos de justicia racial y derechos civiles.

En 2019, después de que los demócratas obtuvieran el control de la cámara, sus colegas la eligieron presidenta pro tempore. En 2024, fue seleccionada para dirigir el comité presupuestario de la cámara, lo que le otorgó una enorme influencia sobre cualquier legislación relacionada con el presupuesto estatal.

Desde ese puesto, desempeñó un papel destacado en el rechazo de la propuesta de Youngkin para trasladar los equipos de la NBA y la NHL de Washington a un complejo de desarrollo valorado en 2,000 millones de dólares que se proponía construir en Virginia.