Caracas. El presidente estadounidense Donald Trump dijo el martes que Venezuela suministrará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, y prometió utilizar los ingresos de la venta de este petróleo “para beneficiar a la gente” de ambos países.

La Casa Blanca está organizando una reunión el viernes con ejecutivos de compañías petroleras estadounidenses para hablar sobre Venezuela, a la que el gobierno de Trump ha estado presionando para que abra más industria petrolera a la inversión estadounidense. Se espera que representantes de Exxon, Chevron y ConocoPhillips asistan a la reunión en la Casa Blanca, según una persona familiarizada con el asunto que solicitó el anonimato para discutir los planes.

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Más temprano el martes, las autoridades venezolanas anunciaron que al menos 24 agentes de seguridad venezolanos murieron durante el ataque de Estados Unidos para capturar al presidente Nicolás Maduro.

Por su parte, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, respondió a Trump, quien a principios de esta semana afirmó que enfrentaría un destino peor que el de Maduro si no “hace lo correcto” y transforma a Venezuela en un país que se alinee con los intereses de Estados Unidos, incluyendo el acceso a las empresas energéticas estadounidenses.

“En lo personal, quienes me amenacen, lo digo, mi destino… no lo decide sino Dios”, aseguró Rodríguez en un evento ante funcionarios del sector agrícola e industrial.

El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, declaró que “decenas” de funcionarios y civiles murieron durante el ataque de Estados Unidos en Caracas y dijo que los fiscales investigarían las muertes resultantes de un “crimen de guerra”. No especificó si la estimación se refería específicamente a venezolanos.

Además de los agentes de seguridad venezolanos, el gobierno de Cuba había confirmado previamente la muerte de 32 militares y policías cubanos que trabajaban en Venezuela al momento del ataque estadounidense. El gobierno cubano asegura que los cubanos fallecidos pertenecían a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior, las dos principales agencias de seguridad del país.

Siete soldados estadounidenses también resultaron heridos durante la incursión, según el Pentágono. Cinco ya han regresado a sus actividades, mientras que dos aún no se recuperan por completo de sus heridas. Las lesiones incluyeron heridas de bala y lesiones por metralla, según un funcionario estadounidense que no estaba autorizado a comentar sobre el asunto públicamente y habló bajo condición de anonimato.

Un video tributo a los agentes de seguridad venezolanos fallecidos publicado en la cuenta de Instagram del ejército presenta los rostros de los caídos sobre videos en blanco y negro de soldados y aviones estadounidenses sobrevolando Caracas y vehículos blindados destruidos por las explosiones. Mientras tanto, las calles de Caracas, desiertas durante días tras el ataque, se llenaron brevemente de multitudes que ondeaban banderas venezolanas y bailaban al ritmo de música patriótica en una muestra de apoyo organizada por el Estado.

“Su sangre derramada no clama venganza, sino justicia y fortaleza”, escribió el ejército en una publicación de Instagram. “Reafirma nuestro juramento inquebrantable de no descansar hasta rescatar a nuestro presidente legítimo, desarticular por completo a los grupos terroristas que operan desde el exterior y garantizar que hechos como estos nunca más mancillen nuestro suelo soberano”.

Preguntas sobre el futuro del petróleo venezolano

Dado que el petróleo se cotiza actualmente en aproximadamente 56 dólares por barril, la transacción que Trump anunció el martes por la noche podría alcanzar hasta 2,800 millones de dólares. Estados Unidos consume en promedio unos 20 millones de barriles al día de petróleo y productos relacionados, por lo que la transferencia de Venezuela equivaldría a hasta dos días y medio de suministro, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.

A pesar de que Venezuela tiene las mayores reservas probadas de petróleo crudo del mundo, sólo produce en promedio alrededor de un millón de barriles al día.

La oficina de prensa del gobierno de Venezuela no respondió de momento a una solicitud de comentarios sobre el anuncio de Trump.

Más temprano el martes , Trump rechazó las críticas de los demócratas contra la operación militar de este fin de semana en Venezuela, señalando que su predecesor demócrata Joe Biden también había pedido el arresto del presidente venezolano por cargos de narcotráfico.

Trump, en declaraciones ante un retiro de legisladores republicanos en Washington, se quejó de que los demócratas no le estaban dando crédito por una operación militar exitosa que llevó a la destitución de Maduro, a pesar de que había un acuerdo bipartidista de que Maduro no era el presidente legítimo de Venezuela.

En 2020, Maduro fue acusado por Estados Unidos de narcoterrorismo y tráfico internacional de cocaína. Funcionarios de la Casa Blanca han señalado que el gobierno de Biden, en sus últimos días en el cargo, aumentó la recompensa por información que condujera al arresto de Maduro después de que asumió un tercer mandato a pesar de evidencia de que perdió las elecciones más recientes de Venezuela. El gobierno de Trump duplicó en agosto la recompensa a 50 millones de dólares.

“Sabes, en algún momento, deberían decir: ‘Hiciste un gran trabajo. Gracias. Felicitaciones’. ¿No sería bueno?”, declaró Trump. “Yo les diría eso si hicieran un buen trabajo, a pesar de que nuestras filosofías son tan diferentes. Pero si hicieran un buen trabajo, estaría feliz por el país. Han estado detrás de este tipo durante años y años y años”.

Lo que muestran las encuestas de opinión en EE.UU.

Los estadounidenses están divididos sobre la captura de Maduro, según una encuesta realizada por The Washington Post y SSRS utilizando mensajes de texto durante el fin de semana. Aproximadamente cuatro de cada 10 se expresaron a favor, mientras que aproximadamente la misma proporción se opuso. Cerca de dos de cada 10 no estaban seguros.

El 45%, se opusieron a que Estados Unidos tome el control de Venezuela y elija un nuevo gobierno para el país. Aproximadamente nueve de cada 10 dijeron que el pueblo venezolano debería ser quien decidiera el futuro de su país.

Maduro se declaró inocente el lunes a cargos federales de narcotráfico en un tribunal estadounidense. Él y su esposa fueron capturados el sábado en una operación militar en un complejo donde estaban resguardados por guardias cubanos.

Desde entonces, Trump y altos funcionarios de su gobierno han aumentado la ansiedad en todo el mundo de que la operación pueda marcar el comienzo de una política exterior estadounidense más expansionista en el hemisferio occidental. El presidente ha renovado en los últimos días sus llamados para tomar Groenlandia por razones de seguridad y ha amenazado con actuar contra Colombia por facilitar la venta global de cocaína, mientras que su principal diplomático declaró que el gobierno comunista en Cuba está “en muchos problemas”.

Colombia le responde a Trump

La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Villavicencio, declaró el martes que se reunirá con el encargado de negocios de la embajada estadounidense en Bogotá para presentar una queja formal sobre las recientes amenazas.

Trump dijo el domingo que no descartaba un ataque a Colombia y describió a su presidente, quien ha sido un abierto crítico de la campaña de presión sobre Venezuela, como un “hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos”.

En una conferencia de prensa, Villavicencio dijo que espera fortalecer las relaciones con Estados Unidos y mejorar la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, haciendo eco de los comentarios hechos el lunes por varios miembros del gobierno de Colombia.

“Es necesario que el gobierno de Trump conozca más detalladamente todo lo que hacemos en la lucha contra las drogas”, añadió la ministra.

Mientras tanto, los jefes de Estado de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido se unieron el martes a la primera ministra danesa Mette Frederiksen en defensa de la soberanía de Groenlandia. La isla es un territorio autónomo del reino de Dinamarca y, por lo tanto, parte de la alianza militar de la OTAN.

“Groenlandia pertenece a su gente”, dice el comunicado. “Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y sólo a ellos, decidir sobre asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia”.