Trump revela cuándo podrían llegar los cheques de $2,000
La propuesta estaría vinculada a ingresos por aranceles, pero advierten que requeriría acción del Congreso.

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El presidente Donald Trump volvió a referirse a la posibilidad de emitir cheques de $2,000 para los estadounidenses con fondos provenientes de los aranceles, aunque persisten serias dudas sobre la legalidad y el financiamiento de la propuesta.
En una entrevista concedida a The New York Times el pasado 7 de enero, Trump señaló que los pagos podrían entregarse “hacia finales de año”, al asegurar que los ingresos por aranceles son “tan sustanciales” que permitirían realizar ese desembolso. La transcripción de la conversación fue publicada el 11 de enero.
Sin embargo, expertos advierten que, si los cheques se distribuyeran bajo criterios similares a los estímulos económicos enviados durante la pandemia de COVID-19, una sola ronda podría costar hasta $600,000 millones, mientras que los ingresos anuales por aranceles se estiman en alrededor de $300,000 millones. Esa proyección, además, depende de que el Tribunal Supremo no falle en contra de los amplios aranceles globales impuestos por la administración Trump.
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Consultado sobre si sería necesaria la aprobación del Congreso para emitir los cheques, Trump respondió que no lo consideraba imprescindible.
“No, no creo que lo necesitemos. Tenemos ingresos provenientes de otras fuentes”, afirmó. No obstante, el poder constitucional de asignar fondos públicos recae en el Congreso, como ocurrió con los cheques de estímulo durante la pandemia, que fueron aprobados por el Legislativo y firmados posteriormente por el propio Trump.
Trump hizo referencia también a los llamados “dividendos para guerreros”, pagos de $1,776 enviados a miembros de las Fuerzas Armadas durante las pasadas fiestas. Sin embargo, esos fondos no provinieron de aranceles, sino de partidas de vivienda militar aprobadas por el Congreso dentro del proyecto presupuestario conocido como One Big Beautiful Bill, aprobado el verano pasado.
El asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, reconoció en diciembre que cualquier propuesta de cheques tendría que presentarse al Congreso.
“Tenemos impuestos, aranceles y múltiples fuentes de ingresos, pero es el Congreso quien decide cómo se gastan esos fondos”, dijo en una entrevista con CBS News.
En julio, el senador republicano Josh Hawley, de Misuri, presentó el American Worker Rebate Act, que propone pagos de al menos $600 a personas elegibles con ingresos derivados de aranceles. La iniciativa surgió poco después de que Trump expresara públicamente su respaldo a la idea, aunque entonces priorizó la reducción de la deuda nacional.
Según el Committee for a Responsible Federal Budget, un dividendo de $2,000 tendría un costo aproximado de $600,000 millones si se estructura como los cheques de estímulo por la pandemia, lo que duplicaría los ingresos anuales esperados por aranceles. La organización advirtió que un programa de esa magnitud podría agravar el déficit federal si no se identifican fuentes adicionales de financiamiento.


