La cancelación de tres contratos de América Aponte & Asociados (AA&A) por parte del Departamento de Educación (DE) sucedió hace un año y no a raíz de que su directora ejecutiva, Alexandra Lúgaro, lanzara ayer, martes, su candidatura independiente a la gobernación, clarificó esta tarde el secretario de esa agencia, Rafael Román. 

“No fue ayer (martes), ni hoy, como se ha estado insinuando”, recalcó el funcionario en entrevista con este medio. 

Román aclaró, además, que la rescisión de los tres contratos se produjo tras un proceso de escuchar y adjudicar quejas de directivos y maestros de cuatro de los planteles que recibían servicios de AA&A como parte del proyecto “Transformación escolar”, que se nutre de fondos federales. 

“En ese momento, los contratos eran para (dar servicios en) cinco escuelas y se cancelaron los de cuatro escuelas”, precisó el Secretario del DE. 

“Intervinimos porque había reclamos de los maestros. Había cartas de los directores. Hubo reuniones de trabajo con la compañía”, detalló sobre el proceso que precedió a la decisión de dejar sin efecto la contratación ante insatisfacciones de los docentes. 

Por otro lado, el funcionario fue enfático en que sus comentarios sobre esta decisión administrativa surgieron en el contexto de una entrevista radial sobre las Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico y las críticas que las líderes magisteriales Eva Ayala y María Lara hicieron ayer, martes, a la candidatura de Lúgaro. 

“Se me cuestionó cuántos contratos tenía la compañía (AA&A) y expliqué que en el pasado había habido esta controversia”, manifestó Román. Cuando Ayala y Lara se pronunciaron no precisaron que los contratos ya no estaban vigentes.

Sin embargo, la empresa de asesoría y servicios educativos mantiene al menos dos contratos vigentes con el DE, según constató este medio en el registro digital de la Oficina del Contralor. 

Y nada impide que AA&A licite en otros requerimientos de propuestas, porque a AA&A se le señaló por “incumplimiento de los objetivos programáticos de una propuesta”, no por mal manejo de fondos, ni ninguna otra acción negligente o criminal, puntualizó Román.

Por su parte, mediante declaraciones escritas, la licenciada Lúgaro defendió la labor en el DE de la corporación que fundaron sus padres. 

“Los contratos a los que hace referencia el Secretario tratan sobre un grupo de escuelas que desde el principio rechazaron el proyecto de Transformación Escolar por entender que era equivalente a ‘privatización’. Nunca se trató de incumplimiento de nuestra parte y no existe señalamiento alguno sobre nuestro trabajo”, dijo la abogada, de 33 años.

Sin embargo, confrontado con estas expresiones, el secretario rechazó que en esos planteles impere falta de cooperación con el proyecto, sino todo lo contario. 

“No es justo para esas escuelas acusarlas de que los maestros se resistían. Nosotros intervinimos a tiempo y en esas escuelas el proyecto se adjudicó a otras compañías y han estado funcionando con grandes resultados”, sostuvo. 

Como ejemplo concreto, indicó que – tras la retirada de AA&A y la entrada de otra firma – en el plantel María Vázquez de Umpierre, en Bayamón, “los avances han sido tan significativos que la íbamos a usar de escuela modelo” para una reciente visita de funcionarios del Departamento de Educación federal. 

“Bajo ese programa de ‘Transformación escolar’ la única corporación que ha tenido cancelación de contrato ha sido AA&A”, finalizó Román.