La alcaldesa de Canóvanas, Lornna Soto Villanueva, amenazó ayer, martes, con “romper las llaves” de la reja de la planta de filtros de Río Guzmán Arriba para asegurar que sus constituyentes tengan el suplido de agua potable.

Residentes de su pueblo y de Río Grande tuvieron interrupciones en el suministro de agua potable, porque faltaba la mano de obra para limpiar sedimentación de las parrillas y de las tomas de agua por las crecidas de ríos.

Según se reveló durante una vista ocular senatorial, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) no tiene los empleados necesarios para llevar a cabo los trabajos, por lo que parte de las labores se llevan a cabo por empleados asignados temporeramente para atender estas funciones, quienes se ven en la obligación de trabajar una cantidad considerable de horas adicionales para mantener las operaciones.

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“Si ellos (la AAA) no quieren trabajar aquí yo voy a buscar el personal, voy a romper las llaves de esa reja y voy a traer el personal que limpie las parrillas y haga su trabajo y voy a venir con la Policía y voy a venir aquí con mis empelados de Obras Públicas y yo lo voy a hacer. Me toca a mí ahora tomar la responsabilidad y tomar la dirección de esta planta”, advirtió Soto Villanueva ante los medios de comunicación.

“La Autoridad tiene una necesidad urgente de llenar sus vacantes operacionales”, coincidió el senador Héctor Joaquín Sánchez por el Distrito de Carolina.

“No podemos exigir un sistema de agua confiable si no contamos con los empleados necesarios para mantenerlo funcionando adecuadamente”, recalcó el también presidente de la Comisión de Transportación, Telecomunicaciones, Servicios Públicos y Asuntos del Consumidor.

La limpieza de las parrillas mantiene el flujo de agua hacia la planta. Cuando aumenta el caudal del río, ramas, hojas y otro material vegetativo pueden acumularse y obstruir el paso del agua, lo que requiere labores constantes de limpieza y remoción. Pero, Soto Villanueva adujo que la falta de agua se debe a que no se ha limpiado el brazo mecánico de la planta.

“Que citen (en el Tribunal) a todos estos empleados que tiene el vacilón que tienen con la gente de Canóvanas”, sostuvo la líder municipal al asegurar que ya existe una demanda de pleito de clase para asegurar que se lleve agua para los residentes del campo.

“Para que estemos claros, aquí puede haber hasta cargos criminales, para que estemos claros. La mano mecánica, física, se necesita …Aquí ciertos empleados de la Autoridad que tienen una responsabilidad que la tienen bajo su posición de TCO, que son supervisores, tiene que venir a estas plantas y el brazo mecánico puede hacer el trabajo”, continuó.

Por su parte, Soto Villanueva exigió acción o, de lo contrario, que el presidente de la AAA Luis Reinaldo González Delgado renuncie a su cargo.

“Tenemos una falta de responsabilidad de los empleados asignados a estas zonas y el presidente de la Autoridad, si no puede con ello, tiene que entonces dejar la silla y tiene que buscar una persona que haga que estas personas respeten la responsabilidad que tiene con el pueblo, porque no es conmigo ni es con la gobernadora (Jenniffer González Colón), ni es con el senador (Sánchez), ni es con ningún político del partido del que sea, aquí se trata del pueblo y son empleados de la Autoridad que están incumpliendo con lo que es su responsabilidad”, puntualizó.

Mientras, el senador planteó la necesidad de examinar cuánto destina la AAA a la contratación de compañías privadas para atender trabajos durante situaciones de emergencia y comparar ese gasto con el costo de fortalecer permanentemente su plantilla operacional. La agencia tiene hasta el jueves para proveer la información solicitada.

Asimismo, se discutieron situaciones relacionadas con la operación y manipulación de válvulas del sistema y la necesidad de que exista uniformidad entre las instrucciones impartidas por la administración y las acciones que posteriormente ejecuta el personal en el campo.

“Una instrucción operacional no puede cambiar dependiendo de quién esté en el turno. Tiene que existir uniformidad, supervisión y responsabilidad. La manipulación de una válvula puede determinar si una comunidad recibe agua o permanece sin servicio, por lo que tiene que haber controles claros y comunicación efectiva entre la administración y el personal de campo”, enfatizó.

La vista ocular formó parte de la investigación de la Comisión que preside Sánchez Álvarez, al amparo de la Resolución del Senado 560, para evaluar directamente la operación de infraestructura esencial para el suministro de agua y las condiciones bajo las cuales trabaja el personal responsable de mantenerla en funcionamiento.