Los 1.4 millones de abonados de energía eléctrica tendrán que pagar más por el servicio que se les facturará en este próximo trimestre, que comprende de octubre a diciembre.

El Negociado de Energía de Puerto Rico, de la Junta Reglamentadora de Servicio Público, emitió este miércoles una resolución que establece que el aumento del kilovatio hora será de $0.05284 centavos.

Según el ejemplo incluido en la Resolución y Orden aprobada, un cliente residencial sin subsidio que consume 800 kWh mensuales tendrá una factura de $270.86, frente a los $228.59 del trimestre anterior.

Con la aprobación de este aumento,el golpe al bolsillo de los consumidores residenciales que gastan unos 800 kilovatios de energía al mes es de $42.27.

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El costo del kilovatio hora en este trimestre que termina hoy era de $0.2857 centavos. En el trimestre de abril a junio estuvo a $0.2723 centavos.

Con el nuevo aumento $0.338 centavos

La decisión del Negociado de Energía se registra luego de que el pasado 16 de septiembre la empresa a cargo de la transmisión y distribución de electricidad, LUMA Energy, solicitara un ajuste trimestral de la tarifa de $0.0666 centavos por kilovatio hora. Esa cifra representaba alrededor de $48 al mes para los clientes residenciales y unos $72 para los comerciales.

Estos aumentos trimestrales en la factura del servicio de energía eléctrica se dan porque el Negociado de Energía revisa y ajusta los costos reales de la compra de combustible y de la generación de energía cada tres meses.

“Los costos de combustible no deben trasladarse automáticamente al consumidor por el solo hecho de haber sido incurridos o facturados”, establece el Negociado en la Resolución y Orden.

El Negociado explicó que el ajuste responde a costos de combustible ya incurridos, en especial porque la situación en el Estrecho de Ormuz ha afectado el mercado energético global y a los proyectados para mantener la generación durante los próximos tres meses. Entre las causas figuran unidades generatrices fuera de servicio y deficiencias en las entregas de gas natural, que han requerido utilizar combustibles más costosos.