Bajo un panorama de una deficiencia presupuestaria de $1,200 millones que impacta el mantenimiento y seguridad de las escuelas, los transportistas en espera de recibir $11 millones adeudados para poder firmar sus nuevos contratos para dar el servicio, la sequía que amenaza con planes de interrupciones de servicio de agua potable y 80 maestros de difícil reclutamiento sin ser nombrados, iniciará este jueves el nuevo año escolar para el sistema de educación pública.

El secretario de Educación, Eliezer Ramos Parés, describió las situaciones como retos durante una conferencia de prensa realizada en la escuela elemental Manuel A. Pérez, localizada en el residencial público del mismo nombre en San Juan.

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Sin embargo, aseguró a preguntas de Primera Hora que estos “retos” no privarán de estar listos este jueves para recibir 223,334 estudiantes y 25,000 maestros en 846 escuelas en este año escolar 2026-2027.

“Yo me siento satisfecho con la labor que han hecho las escuelas y las regiones educativas para mejorar la educación en Puerto Rico, y este ‘back to school’ va a ser exitoso”, proclamó Ramos Parés.

El funcionario explicó que trabajan planes para ajustar la deficiencia presupuestaria de $1,200 millones, que impactan principalmente el mantenimiento y seguridad de las escuelas.

Menos guardias y conserjes

Aseguró que ningún plantel se quedaría sin conserjes o sin guardias de seguridad. Pero, alertó de menor cantidad de recursos, por lo que las escuelas tendrían que hacer planes para sostener el impacto.

“Nuestros retos, pues, obviamente, hay que hacer ajustes en el tema de mantenimiento. Lo queremos hacer de la mano con los directores escolares, poder atender su idiosincrasia. Pero, yo creo que es posible. Que es incómodo, pero es posible atender este tema de los recortes”, dijo.

“Igualmente, (en) el tema de la seguridad, se está asegurando la seguridad de todas las escuelas. Pero, sí hay recortes de guardias de seguridad, que implica que lo que tiene que ver con la plantilla de personal en las escuelas, pues quizás hay que hacer una organización para una vigilancia constante de los muchachos, verdad, esa supervisión constante que amerita no delegarla únicamente a los guardias. Nosotros tuvimos años en que aquí no hubo empleados de seguridad, o sea, aquí hubo años en que secretarios creyeron que invertir en la seguridad de las escuelas no era un asunto prioritario y se eliminaron los guardias. No los estamos eliminando, eso es necesario”, añadió.

Habló de que en este año escolar se espera la instalación de más cámaras de seguridad en las escuelas, que los directores tengan acceso a esa vigilancia por cámara, así como el uso de inteligencia artificial para sostener la limitación en recursos, sobre todo en caso de que se elimine la vigilancia de un plantel las 24 horas del día.

Siguen en conversaciones

En cuanto a los transportistas, el secretario precisó que se les adeuda $9 millones del pasado año escolar y $2 millones de adicionales de pasados años. El presidente de la Federación de Porteadores Escolares, José Rosado, había indicado el lunes que les adeudaban $17 millones.

Ramos Parés informó que algunos pagos han estado saliendo, pero hay retrasos relacionados con la puesta en vigor del nuevo sistema financiero del gobierno.

No obstante, los transportistas han estipulado que no firmarán los nuevos convenios para dar servicio a unos 35,000 estudiantes, principalmente de Educación Especial, hasta que no se salde la deuda.

El titular de Educación indicó que tienen reuniones diarias con las agencias fiscales del gobierno y los transportistas para lograr resolver el asunto para este inicio de clases el jueves.

Sin embargo, aseguró que “no hay ningún impedimento para que nosotros podamos comenzar este inicio de curso escolar”.

Cisternas y agua destilada

En cuanto al inminente racionamiento a causa de la sequía, el secretario informó que la misión de la agencia es no interrumpir las clases.

“Misión y atención es que no haya ningún tipo de interrupción, que días lectivos se puedan respetar”, dejó claro.

Señaló que para los comedores escolares se utilizaría agua destilada, mientras se trabaja en lograr la instalación de cisternas en áreas que se prevén se afectarán próximamente en estos racionamientos.

A modo de ejemplo, dijo que se enfocan en conseguir cisternas para el 25% de las escuelas que se sirven del embalse Carraízo, en Trujillo Alto, área a la que le han dado prioridad. Luego, pasarían a buscar solución para el embalse Cidra.

Estos embalses mencionados por el secretario son los que se encuentran en más bajo nivel a causa de la sequía y los primeros que se pudiesen afectar con los planes de interrupción de servicio de agua potable.

Sobre la deficiencia de maestros, señaló que en años pasados se hablaba de más de 2,000 maestros sin reclutar y para este inicio de clases hay una deficiencia de 80. Comentó que la mayoría son de Educación Especial y del Montessori, áreas que catalogó como de difícil reclutamiento.